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La sorprendente 'pelea' de PP y Vox en Toledo a cuenta de la bandera LGTBI en la fachada del ayuntamiento

Una de las noticias de las noticias más sorprendentes en las últimas 24 horas en Toledo la han protagonizado PP y Vox, que gobiernan conjuntamente el ayuntamiento, a cuenta de la Semana del Orgullo LGTBIQ+.

La cuestión no tiene que ver, como ha venido siendo habitual en los últimos tres años de esta legislatura de gobierno conjunto, con sus posiciones sobre el colectivo, ni con las que se muestran en Toledo ni en otros lugares. Un diputado de Vox en Murcia se hacía tristemente viral en los últimos días al declarar que las conductas de las personas LGTBI deberían estar en un “catálogo de trastornos” y no “en el catálogo de los derechos humanos”.

Aquí la cuestión es otra. En 2023, cuando Vox pactó con el PP en numerosos ayuntamientos, diputaciones o comunidades autónomas lo hizo poniendo muchas condiciones a los 'populares' en todo el país. Una de ellas fue retirar (o mejor dejar de colocar) la bandera arcoíris en las fachadas de los ayuntamientos, coincidiendo con Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+ que se celebra el 28 de junio. Para pactar, pidió suprimir los actos y declaraciones institucionales por esta causa -en Toledo no las hay desde que gobiernan las derechas- y derogar o modificar leyes autonómicas LGTBI y Trans.

En Toledo, el PP aceptó las condiciones y el pacto se confirmó el 15 de junio de 2023, pero las condiciones nunca fueron del todo públicas para poder llevar a la Alcaldía a Carlos Velázquez. Se la arrebató a Milagros Tolón. La hoy ministra de Educación ganó las elecciones municipales en 2023 pero sin mayoría suficiente. PP y Vox aprovecharon para hacerse con el gobierno local con acuerdos “verbales” más allá del reparto de concejalías.

Queda justo un año para las elecciones municipales de 2027 y en los últimos tiempos ese pacto se resiente. Ha comenzado la precampaña. Así que esta semana la vicealcaldesa de Vox se la ha metido doblada al alcalde del PP, aprovechando que Carlos Velázquez se ausentó para acudir a un acto en Alicante.

Mientras Carlos Velázquez disfrutaba de la mascletá asociada a las hogueras de San Juan en aquella ciudad, junto a dirigentes del PP de la Comunitat Valenciana, la vicealcaldesa de Vox acudió a la Junta de Portavoces, a la que habitualmente va otro de los concejales de su partido.

Lo hizo coincidiendo con el debate sobre la bandera LGTBI, y como presidenta del foro, en ausencia del alcalde, apeló a la aplicación estricta del Reglamento Orgánico del Pleno mediante voto ponderado (por mayoría) en lugar del criterio de unanimidad habitual, cuando se debatía sobre los símbolos relacionados con la Semana del Orgullo.

Habitualmente no se ha votado esta cuestión en la Junta de Portavoces, pero esta vez la vicealcaldesa optó por que cada grupo municipal quedase retratado. Vox mantuvo su negativa, como siempre, a colocar la bandera LGTBI y tanto PSOE como Izquierda Unida se mostraron a favor. El PP también se pronunció de forma favorable y el problema (y la sorpresa) llegó cuando lnés Cañizares, que estaba presidiendo la Junta de Portavoces, dio por buena la mayoría y, pese a que el PP intentó modificar su posición, la bandera LGTBI regresará al balcón del Ayuntamiento de Toledo tras cuatro años de ausencia.

El Partido Popular de Toledo no tardó en calificar la actuación de la vicealcaldesa, Inés Cañizares, como una “deslealtad” institucional a través de su portavoz municipal, José Manuel Velasco. De ella ha dicho que ha roto unilateralmente el pacto político verbal que mantenían desde 2023 y que forzar el sistema de voto ponderado quiebra la tradición de consenso (verbal) que habían respetado hasta ahora.

Los populares critican que, al eliminar el criterio de unanimidad exigido por el alcalde Carlos Velázquez, se abre la puerta a la “apropiación ideológica o partidista” de la fachada del Ayuntamiento con la colocación de determinados símbolos, en este caso la bandera LGTBI. El PP defiende que los asuntos de identidad institucional requieren el acuerdo de todos los representantes políticos, no de mayorías simples.

El PP ha terminado por decir que “respetará” y aceptará el resultado de la votación, pero advierte a la vicealcaldesa que en el futuro el Ayuntamiento volverá a regirse estrictamente por la regla de la unanimidad para este tipo de iniciativas.

Y eso tampoco ha sentado bien a Cañizares, que ha respondido encendiendo una nueva polémica. Acusa a sus socios de gobierno del PP de “mentir” porque “no existe ningún acuerdo de legislatura respecto a los votos unánimes”, ha afirmado con rotundidad, en un comunicado.

“Sinceramente, no doy crédito a lo que estoy leyendo continuamente en toda la prensa en todas las redes sociales y estoy escuchando en todas las cadenas de radio y es que hay un acuerdo de legislatura que nos hemos saltado a la torera por decirlo alguna forma. Es mentira, es falso, no existe ningún acuerdo de legislatura en relación a los votos”, ha insistido Cañizares.

En ningún momento tenemos firmado, ni sellado, ni hablado que haya un acuerdo de legislatura por el cual haya que tomar votaciones por unanimidad para poner símbolos en la fachada del Ayuntamiento

En este sentido, ha aclarado que “lo que se ha dicho en la Junta de Portavoces en estos años, a la que asiste habitualmente nuestro portavoz, Juan Marín, como reflexión conjunta, es que si no había acuerdo, no se pondría nada en la fachada del Ayuntamiento, pero en ningún momento tenemos firmado, ni sellado, ni hablado que haya un acuerdo de legislatura por el cual haya que tomar votaciones por unanimidad para poner símbolos en la fachada del Ayuntamiento”.

“A mí me gustaría que los que están defendiendo la existencia de ese acuerdo, sacan ese documento de algún cajón, si lo tienen, porque yo, desde luego, ni lo he visto, ni lo he adoptado, ni lo he firmado y yo ayer lo único que hice, al presidir la Junta de Portavoces ante la ausencia del alcalde, fue cumplir estrictamente con la legalidad”, ha subrayado.

Recuerda que el alcalde mandó quitar “casi a la fuerza” una bandera arcoíris

Y no ha sido lo único que ha dicho Inés Cañizares. Aprovechando la refriega, ha sacado a relucir un episodio protagonizado hace ahora dos años por Carlos Velázquez durante un Pleno municipal en el que Vox se mantuvo en un cómodo segundo plano, mientras que la actitud del alcalde se viralizaba por su posición respecto al colectivo LGTBI.

La vicealcaldesa del partido ultra ha cuestionado la actitud del alcalde, “quien, el año pasado, mandó llamar a la policía para quitar, casi a la fuerza, de la bancada socialista una bandera arcoíris que expusieron en el salón de plenos” y ha dejado caer que “quizás al alcalde no le guste la bandera. No lo sé”.

El portavoz de IU Txema Fernández ha dicho hoy, en declaraciones a Toledodiario.es, que lo ocurrido “es la demostración de los problemas ideológicos que tiene este partido, que de tanto querer parecerse a Vox parece que lo ha superado”.

La 'tensión' entre PP y Vox no es la primera de la legislatura. A finales del año pasado también se enzarzaron a causa de otra de las banderas del negacionismo del partido ultra, el cambio climático y el incremento de la contaminación, rechazando la necesidad de zonas de bajas emisiones en las ciudades. Algo que en la práctica ha supuesto que la ciudad haya perdido miles de euros de fondos europeos e incluso que se haya subido el precio de transporte urbano para compensarlo. Eso sí, se ha subido a quienes no están empadronados en Toledo, aplicando así a lo local el concepto de “prioridad nacional” que defiende Vox.