Castilla-La Mancha Opinión y blogs

Sobre este blog

Aprender chino y conectar con la cultura a través de la inmersión lingüística, la gastronomía o el taichi en el Instituto Confucio de la UCLM

0

Aprender una nueva lengua a veces parece un salto al vacío. Identificar las palabras clave, interiorizar la gramática, saber al escuchar qué se está diciendo puede resultar complicado, mucho más si esa lengua no comparte nuestro alfabeto y quienes la hablan se encuentran a miles y miles de kilómetros de distancia.

No obstante, desde la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) posibilitan diferentes programas lingüísticos para aprender chino, la segunda lengua más hablada del mundo y la primera con mayor número de hablantes nativos. Y no solo a través de lecciones, sino también de actividades culturales inmersivas.

El Instituto Confucio de la Universidad de Castilla-La Mancha nace en el año 2017 dependiente del Vicerrectorado de Política Internacional y Alianzas Globales. Su principal objetivo dentro del programa de política lingüística es la enseñanza de la lengua y la cultura china.

Jaime Moraleda -codirector del Instituto, junto a Haiyan Xu, de la Universidad de Nanchang-, nos explica que tanto los cursos de enseñanza del chino como actividades complementarias van dirigidas “al estudiantado de la UCLM, pero también al resto de la comunidad, aunque las personas que pertenecen a la universidad a la hora de realizar la matrícula pueden disfrutar de un descuento”.

El Instituto Confucio tiene presencia en los campus de Toledo, Talavera de la Reina, Ciudad Real y Albacete, aunque también realizan cursos online. “Cuenca por el momento no está, pero queremos seguir ampliando centros. Por eso también están los cursos en línea”, matiza. En la actualidad cuentan con aproximadamente 230 alumnos por cuatrimestre en el conjunto de los campus.

Cursos de idiomas con diferentes niveles

El Instituto Confucio dispone de dos bloques de cursos de idioma para aprender la lengua china.

El primero, dirigido a niños y niñas hasta los 12 años, donde pueden aprender chino desde un nivel muy básico. Su prueba de nivel o examen es el denominado YCT -Young Learners Chinese Test-, donde se mide la capacidad del alumno para desenvolverse en chino en la vida cotidiana y académica.

Por otro lado el programa dirigido a adultos, aproximadamente desde los 13 años de edad en adelante. A través de la prueba HSK -orientada en seis niveles distintos- mide la habilidad del idioma chino a través de un examen escrito con preguntas sobre lectura, escritura y escucha.

Cada nivel varía a la hora de organizar las clases a lo largo de un cuatrimestre, con asistencia de uno o dos días semanales y cuyo precio oscila entre los 100 y 200 euros para esos cuatro meses.

El propio Instituto Confucio es centro examinador oficial, por lo que para poder certificar el nivel se organizan tres convocatorias de exámenes por año.

Jaime Moraleda destaca que “el 90% del profesorado es nativo, proviene de la Universidad de Nanchang”.

La metodología de aprendizaje parte, en primer lugar, del aprendizaje de un vocabulario básico vinculado a lo que es el uso y el dominio del speaking y a partir del tercer nivel se desarrolla la lectura y escritura de los caracteres chinos. “Primero se explora el aprendizaje conceptual de una serie de terminologías para expresarnos y después aprendemos la faceta más compleja”, apunta Moraleda.

A través de estos cursos de idiomas, el codirector del Instituto Confucio destaca que a los alumnos lo que más difícil les resulta además de la caligrafía es “encontrar la entonación adecuada” a la hora de expresarse oralmente, ya que en la lengua china “la entonación contribuye a la semántica, un tono puede alterar el significado de una palabra”. Jaime nos cuenta que es muy importante el dominio de los tonos de la fonética china: “Un mal uso de la entonación puede parecer que estamos diciendo cosas que no son las que queremos decir”, apunta.

No obstante, Moraleda asegura que “en el momento que los alumnos y alumnas son conscientes de la importancia de la entonación, en un periodo de tres cuatrimestres [un año] son capaces de entender cosas y comunicarse. No tanto de tener una gran conversación, pero sí de asimilar conceptos que se están hablando en una conversación ajena”. Además, matiza que el alumnado “se sorprende de aprender con tanta rapidez”.

Talleres de caligrafía, gastronómicos o de artes marciales

El aprendizaje de la lengua china está adquiriendo “un gran atractivo, al igual que el japonés y otras lenguas lejanas de las romances”. Jaime Moraleda lo achaca al “valor exótico que tienen las lenguas orientales, pero también por el valor geoestratégico que está teniendo China y el chino a nivel empresarial y de búsqueda de empleo”.

No obstante, para aprender la lengua también es necesario hacerlo conociendo la propia cultura china. Por ello, desde el Instituto Confucio organizan diferentes actividades como cursos de caligrafía, taichi -arte marcial tradicional chino, gastronómicas, exposiciones, talleres de pintura o la celebración del Año Nuevo Chino -actualmente para ellos es el 4.724-.

“Los talleres con más afluencia son los de caligrafía, siempre lo mantenemos. También está muy demandado el taichi, sobre todo en el campus de Toledo, donde lo imparten profesores y especialistas”, explica Moraleda.

El codirector del Instituto Confucio expresa que a través de la festividad del Año Nuevo Chino, este 2026 celebrado en el mes de marzo, tratan no solo de hacerla en un contexto interior “sino sacarla a la calle, recorriendo las ciudades con la danza del dragón”.

Apunta que gracias a estos talleres y actividades “se eliminan estereotipos de una cultura tan lejana, donde cuando uno conoce el idioma y sus tradiciones también conectamos con ella, sobre todo desde el punto de vista académico”.

Desde el Instituto Confucio de la UCLM también fomentan la inmersión lingüística in situ, organizando campamentos de verano viajando a China: “Nos vamos 20 estudiantes y el conjunto del profesorado a la ciudad de Nanchang y es un descubrimiento muy interesante para ellos”.

Este campamento de verano, con una duración de 15 días, está dirigido a los propios estudiantes del Instituto Confucio, donde los requisitos para ser elegible son los siguientes: haber aprobado el HSJ nivel 2 o el YCT nivel 3, o un nivel superior oficialmente reconocido. Por otro lado que el idioma nativo no sea el chino y que el participante tenga una edad entre los 14 y 30 años, “gozando de buena salud y estén aptos para viajes internacionales”.

En esta inmersión lingüística y cultural está incluida la comida, el alojamiento y el transporte durante el estudio de corta duración en China, organizados por la parte china y un seguro de accidentes personales durante la estancia.

También existen becas para aquellas personas que quieran estudiar chino a un nivel más avanzado, donde durante un año pueden estar en la Universidad de Nanchang para “descubrir más el idioma, desarrollar nuevos estudios científicos o incluso hay bastantes estudiantes que deciden hacer su TFG o TFM sobre temas de China”.

“Los estudiantes chinos destacan nuestra capacidad de integración”

Las diferentes actividades del Instituto Confucio también cuentan con asistentes y estudiantes chinos de la Universidad de Nanchang que desarrollan su aprendizaje en la UCLM.

Jaime Moraleda explica que siempre elogian “el contexto abierto de la UCLM y la capacidad de integración. Es un gran fuerte que tenemos, la capacidad de integrar a la persona que viene de otro país, y eso les permite conectar mucho más no solo con el idioma, sino con la esencia de la sociedad que, al fin y al cabo, es la experiencia que vienen buscando”.

Para poder apuntarse a estos cursos de idiomas y otras actividades puede realizarse a través de la Plataforma LEAD en la web de la Universidad de Castilla-La Mancha. La matrícula para los cursos de idiomas del primer cuatrimestre del curso 2026-2027 finalizan el próximo 1 de octubre. Para cualquier duda o pregunta en relación a estos cursos también puede contactarse por correo a través de la dirección info.confucio@uclm.es