Redes de agua e infraestructuras eléctricas averiadas: solo una parte del rastro del incendio de La Mierla

El incendio de La Mierla evoluciona favorablemente. Con el inicio de una nueva semana, doce días después de que se declarase el fuego más grave de la historia de Castilla-La Mancha en extensión, ya se trabaja en la reconstrucción, al menos de aquellas cosas materiales que pueden ser arregladas.

Lo más inmeditato tiene que ver con los servicios que necesitan los habitantes de la Sierra Norte de Guadalajara. Todos y todas han podido volver ya a sus casas, que están intactas, según los datos ofrecidos por el Gobierno de Castilla-La Mancha, aunque el impacto en otras infraestructuras se deja notar.

Este lunes, la Diputación de Guadalajara daba a conocer que ha actuado en varios de los pueblos evacuados para reparar las averías en las redes de abastecimiento tocadas por el fuego. En concreto en la red de agua de Robledo de Corpes, Las Navas de Jadraque, La Nava, Muriel y Gascueña de Bornova.

Se han realizado los trabajos antes de que los vecinos regresaran a casa, y solo “a partir del momento en que la dirección de la emergencia por el incendio forestal iniciado en La Mierla el pasado 16 de julio fue rebajando el nivel de alerta y autorizando escalonadamente el regreso”, explican desde la institución provincial.

Los profesionales del propio Consorcio Provincial de Incendios (CEIS) iniciaron una inspección del estado de todos los pueblos afectados y la detección de posibles averías que los propios trabajos de extinción y defensa contra el fuego “podrían haber ocasionado en algunos casos”.

Además, entre el 22 y el 26 de julio, se suministraron un total de 40.000 litros de agua embotellada entre los pueblos afectados.

También repararon averías de alumbrado público en Robledo de Corpes y avisaron de problemas de electricidad a compañía suministradora en el caso de Semillas.

Por otro lado hubo que desarrolar otro tipo de intervenciones. Por ejemplo para retirar residuos, una labor que ha requerido reforzar el servicio de recogida de basuras.

Después, una tarea mucho más ingrata: la retirada de los restos de los animales que no lograron sobrevivir y que han sido encontrados en los núcleos urbanos.

La Diputación Provincial activó entre el el viernes 24 y el domingo 26 de julio, cisternas de agua propias para apoyar a los servicios de extinción del incendio con el suministro de cerca de un hectómetro cúbico en la balsa para recarga de helicópteros de Condemios de Arriba y los camiones motobombas del propio CEIS que seguían interviniendo en las zonas afectadas por el fuego.

¿Cuánto cuesta y como se paga el impacto de un superincendio?

Los gastos derivados de todo este operativo, necesario tras el incendio, con origen al parecer durante tareas agrícolas en La Mierla, no se han hecho públicos.

Tampoco se conoce el coste derivado de la evacuación y la acogida de las más de 1.200 personas que tuvieron que salir de sus casas como consecuencia del fuego.

Cuatro días después de iniciarse el incendio, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ya avanzó que solo en extinción el coste había superado los 50 millones de euros. Un dinero que tendrá que salir de las arcas públicas. Han pasado ya casi dos semanas y el fuego todavía no ha sido controlado. El gasto suma y sigue.

A eso habrá que sumar el coste en destrucción de patrimonio natural o de otro tipo. Ya el pasado 23 de julio el Colegio Oficial de Registradores cifraba en más de 1.000 las fincas registrales afectadas en la Sierra Norte de Guadalajara, además de casi 500 edificaciones.

El Gobierno de España ha comprometido asumir el 50% de coste de recuperación de esta zona, por cierto de valor ecológico incalculable. El 95% del territorio calcinado está dentro del parque natural de la Sierra Norte de Guadalajara.