El arenal de más de tres kilómetros de arena dorada y aguas cristalinas en la costa de Cantabria y perfecto para visitar en septiembre
En la zona oriental de Cantabria se encuentra el municipio de Noja, un enclave que guarda en sus calles y alrededores rincones de gran valor paisajístico, espacios donde la naturaleza cántabra se expresa con fuerza y el horizonte adquiere un papel protagonista. Entre estos puntos geográficos y turísticos destaca la Playa de Trengandín, un extenso arenal que supera los tres kilómetros de longitud y se convierte en un destino para planificar una escapada de fin de semana durante el final del verano.
Este municipio costero pertenece a la histórica comarca de Trasmiera, un lugar muy cercano a las conocidas Marismas de Santoña. La playa ocupa la zona occidental de un extenso arenal que se prolonga hasta la emblemática punta de El Brusco. Septiembre puede ser un momento adecuado para visitarla, ya que el bullicio propio de la época estival ha disminuido y las calles se convierten en lugares de acceso y tránsito más sencillo. Además, la progresiva subida de las temperaturas hace que durante este mes todavía se pueda disfrutar de la playa.
La playa de Trengandín, más de tres kilómetros junto al mar
Uno de los aspectos que más llama la atención de quienes la visitan es su tamaño. Con una longitud de 3.400 metros, este arenal ofrece suficiente espacio para acoger a quienes decidan acercarse y facilita encontrar zonas algo más apartadas en las que disfrutar de una mayor tranquilidad.
La arena de Trengandín destaca por su finura y por presentar tonalidades claras y doradas que contrastan con el azul del mar y el verde de la vegetación que rodea la zona. Las dunas que delimitan el entorno cuentan además con árboles y arbustos. Esta superficie arenosa de pendiente suave invita a realizar largas caminatas junto a la orilla del mar, sintiendo la brisa marina y contemplando el paisaje costero de Cantabria. Al tratarse del mes de septiembre y haber menos afluencia, estos paseos resultan más sencillos y pueden convertirse en una forma de relajarse.
Las aguas que bañan la Playa de Trengandín destacan por su transparencia y limpieza, ofreciendo una buena visibilidad. Sí conviene señalar que, aunque el agua es bastante transparente, durante los últimos veranos la llegada de Rugulopteryx okamurae —conocida como alga japonesa— ha afectado a la zona y ha provocado importantes problemas de limpieza. Cuando estas algas no se acumulan en la costa, la playa se convierte en un lugar adecuado para darse un baño o simplemente tomar el sol con tranquilidad.
Uno de los grandes atractivos aparece cuando llega la bajamar, momento en el que emerge un relieve submarino que llama la atención tanto de quienes buscan una fotografía como de quienes simplemente quieren contemplar el paisaje. Con la retirada progresiva de la marea aparecen numerosas formaciones rocosas, pequeños islotes y pozas en los huecos de la arena y entre las rocas. Este fenómeno geológico dibuja largos tramos de aguas poco profundas y calmadas, adecuados para nadar, explorar con tranquilidad o disfrutar de un baño relajante en un entorno muy particular.
Asimismo, gracias a estas condiciones de la marea y al paisaje que ofrece, la zona se convierte en un lugar adecuado para quienes disfrutan buceando y observando las profundidades de la costa. También permite practicar submarinismo y esnórquel, actividades que permiten descubrir la biodiversidad del lugar de una manera diferente y observar lo que esconden los fondos rocosos de Noja.
Un entorno marcado por las marismas
La belleza de este lugar no se limita únicamente a la franja de playa, ya que todo el entorno costero de la zona es conocido por su riqueza natural. Parte de este atractivo procede de las Marismas de Santoña y la Marisma Victoria, que convierten el entorno en un punto de descanso y paso para numerosas aves migratorias antes de continuar su ruta.
Durante este mes pueden observarse muchas de ellas, ya que septiembre coincide con un periodo de movimientos migratorios de la avifauna. Los amantes de la naturaleza y de la ornitología encuentran así en la costa cántabra un espacio de observación al aire libre, donde pueden contemplar a los animales en su propio entorno.
El municipio, los vecinos y las administraciones velan por la conservación y el mantenimiento del lugar para preservar sus características. Muestra de ello es la obtención de reconocimientos como la certificación ISO 14001, que avala la gestión sostenible y el cuidado de los arenales de la localidad, entre los que se encuentra Trengandín. Caminar por los senderos costeros cercanos, recorrer las rutas habilitadas y contemplar la integración entre el arenal, los cordones dunares y la vegetación autóctona refuerza el valor natural del entorno.
Qué tener en cuenta antes de la visita
Para completar la visita por la costa de Noja, es importante tener en cuenta los servicios y características prácticas que ofrece esta playa para organizar la jornada con mayor comodidad. En cuanto a normativas e infraestructuras, cuenta con servicios esenciales para los bañistas, como aseos y duchas. También dispone de socorristas para reforzar la seguridad. Asimismo, es uno de los arenales de Cantabria que cuentan con Bandera Azul, que certifica su calidad ambiental, permite la práctica de surf y dispone de una zona habilitada para aparcar caravanas.
No obstante, es importante señalar que la playa carece de chiringuito, área recreativa y parking para turismos, aunque hay aparcamientos cercanos a la playa. Tampoco está permitido el acceso con perros ni cuenta con facilidades de acceso para personas con movilidad reducida. Estos detalles conviene tenerlos en cuenta a la hora de organizar la visita y, si no encajan con las necesidades previstas, valorar otras opciones de la zona.
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