La ruta circular en el corazón de la Serra Calderona valenciana con vistas a un impresionante monasterio medieval
El Parque Natural de la Serra Calderona se encuentra entre los espacios protegidos de mayor relevancia biográfica, paisajística y cultural del territorio de la Comunitat Valenciana. Declarado bajo esta figura de protección en el año 2002, el parque alberga una gran superficie, con un total de 18.019 hectáreas que se distribuyen entre las comarcas de Camp de Morvedre, l'Horta y el Camp de Túria. Esta zona de macizo prelitoral actúa como línea divisoria geográfica natural entre las cuencas fluviales del río Palancia, al norte, y de los ríos Turia y Carraixet, al sur. Esto ha permitido que el relieve que lo rodea esté caracterizado por valles, barrancos, profundos desniveles y picos prominentes.
A lo largo de todo el territorio montañoso, la orografía se muestra modelada por la abundancia de vegetación, como pinos y alcornoques, que pueblan sus extensas laderas y acompañan al visitante a lo largo de sus numerosos valles. La cota de mayor altitud de todo el parque natural se denomina pico del Gorgo, que alcanza una altitud de 907 metros sobre el nivel del mar y resulta accesible desde los municipios de Gátova y Olocau. Sin embargo, para quienes buscan vistas panorámicas y una buena fotografía, el punto de referencia es la cumbre del Garbí, desde la cual se ven las diversas comarcas que rodean la zona. Se encuentra elevada a 601 metros de altura y cuenta con accesos desde las poblaciones de Serra, Náquera y Segart.
Además de todo el patrimonio vegetal y geológico que tiene este lugar, también integra un amplio conjunto de 14 municipios repartidos entre las provincias de Valencia y Castellón, entre los que figuran Náquera, Albalat dels Tarongers, Algimia de Alfara, Altura, Estivella, Geldo, Gátova, Marines, Olocau, Segart, Segorbe, Serra y Torres Torres. La gestión y atención de este espacio se coordina desde la oficina de información del parque natural, ubicada junto a la Escuela Infantil Municipal, en la calle Lepanto de Náquera.
Históricamente, la paz y la tranquilidad que caracterizan a los valles recónditos de la Serra Calderona atrajeron a diversas comunidades religiosas que buscaban un lugar de retiro y aislamiento espiritual. Fruto de esta presencia, la sierra alberga importantes conjuntos monásticos fundados a lo largo de los siglos, entre los que destacan la Cartuja de Vall de Crist, en el término municipal de Altura; el convento franciscano de Sant Esperit, situado en Gilet; y la emblemática Cartuja de Portaceli, en la localidad de Serra.
Toda esta red de patrimonio permanece conectada mediante una gran variedad de itinerarios que invitan a visitantes y vecinos a realizar rutas y conectar con la naturaleza. Entre ellos, uno de los más conocidos es el Sendero de Gran Recorrido GR-10, cuyo trazado discurre entre las poblaciones de Puçol y Andilla cruzando la sierra, además de cuatro itinerarios catalogados como Senderos de Pequeño Recorrido, la conocida Ruta Azul de Garbí o la Vía Verde de Ojos Negros, idónea para recorrer en bicicleta.
Dentro de este conjunto destaca la Ruta Amarilla de Portaceli, una alternativa senderista para adentrarse en el sector central del parque y contemplar de cerca la cartuja medieval. Se trata de un itinerario circular de dificultad fácil y cinco kilómetros de recorrido, con un desnivel de 88 metros de subida y 84 de bajada. Al ser un trazado muy accesible, resulta una opción adecuada para disfrutar a un ritmo pausado en familia o con amigos, completándose en unas dos horas —tiempo que variará según las paradas que se hagan en el camino. Cabe tener en cuenta, eso sí, que la ruta no es apta para bicicletas.
El inicio de la ruta
El punto de partida de la Ruta Amarilla se encuentra en el Llano de Lucas, un enclave acondicionado para el uso público situado en el cruce de las carreteras CV-328 y CV-331, dentro del término municipal de Serra. En esta zona hay un aparcamiento para quienes quieran realizar la ruta. Además, cuenta con espacios equipados con mesas y bancos para descansar, junto a una fuente de agua potable en el margen del barranco de Portaceli. En el propio aparcamiento se encuentra instalado el panel informativo oficial del parque natural, donde se explica el recorrido y desde donde arranca la señalización con marcas amarillas, aunque también existe la opción de descargar el folleto.
Al comenzar la ruta, se sugiere tomar el camino que se encuentra en la primera bifurcación hacia la derecha. En los primeros metros, el sendero discurre junto a la carretera antes de alejarse y adentrarse bajo la sombra del bosque de pinos. Esta sección inicial de la excursión se desarrolla por un camino forestal amplio, agradable y casi plano, con un suelo libre de piedras que facilita la caminata. Mientras se avanza entre los pinos carrascos, el recorrido comienza a elevarse de manera suave y gradual, permitiendo disfrutar de la vegetación mediterránea y de la red de barrancos que forman el valle.
El Mirador de La Pedrera y sus vistas históricas
El sendero llega a su punto más alto en el Mirador de La Pedrera, situado aproximadamente a mitad de camino, a unos dos kilómetros y medio de la salida. Desde este balcón natural se tiene una amplia vista del Valle de Lullén, coronado al fondo por la cordillera de Rebalsadores. La Cartuja de Portaceli, que en latín significa “Puerta del Cielo”, destaca en el corazón de este entorno.
El mirador toma su nombre de la cantera de piedra calcárea que se observa a la derecha del complejo monástico. De esta “pedrera” extrajeron los monjes cartujos el material para construir la iglesia y parte del recinto medieval. En los alrededores destacan, además, otras obras hidráulicas como el acueducto que transportaba agua desde la Fuente de la Mina, así como una ermita histórica ubicada sobre el talud junto a la carretera.
Regreso circular y recomendaciones para el caminante
Tras contemplar el valle, la ruta efectúa un giro cerrado hacia la izquierda para comenzar el descenso y volver al lugar de inicio. La pista forestal se estrecha progresivamente y se adentra en un tramo de pinar más frondoso y umbrío, que desciende acompañando el barranco de Portaceli hasta desembocar de nuevo en la explanada del Llano de Lucas, el lugar donde se encuentra aparcado el coche y donde está el merendero para descansar.
Para realizar la excursión de forma segura, el parque natural recomienda llevar calzado de montaña con buen agarre para evitar accidentes y resbalones, además de protección solar y una mochila equipada con agua, avituallamiento, ropa y un pequeño botiquín de primeros auxilios. Aunque la ruta es accesible durante todo el año, en los días de calor extremo, especialmente durante el verano y cuando se registran temperaturas muy elevadas, es recomendable no acudir. En caso de emergencia está disponible el 112, mientras que las oficinas Tourist Info de Náquera, Serra y Segorbe prestan atención a los visitantes.
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