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El proyecto para un nuevo centro de datos en un corredor ecológico de la serranía albaceteña desata la alarma por “inviable”

En pleno Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, en la Sierra de Alcaraz, la localidad albaceteña de Vianos, de poco más de 300 habitantes, es uno de los pueblos más atractivos al suroeste de la provincia, por su arquitectura típica serrana y por su entorno, rico en rutas y miradores.

Ahora es también la localización en la que ha puesto sus ojos la empresa DC Estate S.L. para instalar un centro de datos compuesto por dos edificios principales con una capacidad de 300 megavatios para computación avanzada, en una extensión de más de un centenar de hectáreas sobre suelo rústico.

Así lo detalla esta empresa en la propuesta inicial que ha presentado al Gobierno de Castilla-La Mancha para su tramitación. La Administración autonómica ya ha remitido este documento a varios departamentos regionales y estatales, así como a diversos colectivos ecologistas, para la realización de consultas previas de cara al futuro estudio de impacto ambiental.

Lo más llamativo es que, pese al entorno en el que planea su construcción, la promotora no contempla apenas impactos ambientales ni prevé ninguna cantidad específica de consumo de agua en su estudio preliminar, al que ha tenido acceso este periódico.

De hecho, precisa que el futuro data center ha sido diseñado con la prioridad de “minimizar el uso de agua” y reducir el consumo de recursos naturales, basándose en tecnologías de refrigeración de “alta eficiencia y baja demanda hídrica”. Habla así del modelo free-cooling, basado en el enfriamiento gratuito (aprovechamiento de la temperatura del aire exterior) para reducir la necesidad de sistemas mecánicos de refrigeración activos.

Uso “restringido” del agua

De hecho, el proyecto no se concibe como una instalación dependiente del agua, sino que su uso se restringe a “necesidades sanitarias del personal, tareas de limpieza y requerimientos operacionales muy específicos y puntuales”.

Añade asimismo que al utilizar el mencionado sistema de refrigeración, no se prevé la generación de vertidos industriales significativos asociados a los sistemas de refrigeración durante la fase de explotación.

Con carácter general, la empresa menciona una “gestión controlada de las aguas pluviales” para manejar el incremento de la escorrentía superficial derivada de la impermeabilización del suelo por las edificaciones e infraestructuras. Añade que durante la construcción, se establecerán medidas para el control de posibles escorrentías y evitar afectaciones a las masas de agua del entorno.

En cuanto al impacto ambiental, en el texto se identifican posibles efectos tanto en la fase de obras y como en la de explotación. Principalmente, señala la generación de polvo en suspensión y de maquinaria de manera “temporal y localizada”, así como emisiones derivadas del funcionamiento de las turbinas de gas y de los grupos electrógenos de emergencia. También contempla incrementos de ruido por la construcción. Y en ambos casos precisa que se utilizarán técnicas de mitigación como “encapsulados” y aislamientos.

Sobre la flora y la fauna, el documento se limita a afirmar que los terrenos que ocupará el centro de datos son de uso agrario, sin que se hayan detectado “hábitats de alto valor ecológico o especies protegidas en la zona”.

Identifica, por último, riesgos inherentes a instalaciones industriales y energéticas, como fugas de gas natural o incendios, los cuales, precisa la empresa, serán gestionados mediante “sistemas de seguridad, detección temprana y cumplimiento estricto de la normativa de seguridad industrial”.

En resumen, la valoración preliminar indica que el ámbito del proyecto no presenta “condicionantes ambientales críticos” que impidan su desarrollo, siempre que se realicen los estudios específicos de detalle en el futuro estudio de impacto ambiental.

De cualquier forma, en la zona ya se ha desatado la alarma. El colectivo Pueblos Vivos del Segura considera que este centro de datos es “totalmente inviable” y “puramente especulativo”. La asociación ecologista y rural anuncia que presentará alegaciones al proyecto, aunque confían en que las autoridades ambientales le den “carpetazo”.

Su preocupación, argumentan, viene alimentada por los “impactos negativos” que han experimentado comunidades rurales y desfavorecidas, especialmente de países como Estados Unidos, donde este tipo de centros se asocian “a un fuerte aumento de la contaminación atmosférica”, restricciones en el abastecimiento de agua o “notables subidas de los precios energéticos”.

A medida que profundizamos en la documentación ambiental presentada por el promotor, nos fuimos convenciendo de que se trataba de un proyecto totalmente especulativo

Stefan Nolte, portavoz de la asociación, indica que en un primer momento les “chocó” la pretensión de alimentar el centro de datos con una central térmica de turbinas de gas, y el hecho de que se instalara a orillas del río Guadalmena, porque “se seca prácticamente todos los veranos”.

“Pero a medida que profundizamos en la documentación ambiental presentada por el promotor, nos fuimos convenciendo de que se trataba de un proyecto totalmente especulativo e inviable”. No existen en la zona gasoductos de alta presión con los que alimentar las turbinas y, según estima, habría que construir un ramal de 90 kilómetros, “con los costes, impactos y expropiaciones que esto implica”.

Para este colectivo, el mayor “sinsentido” es la pretensión de la promotora de construir su proyecto encima de barrancos de dominio público hidráulico, “apropiarse” de los terrenos del ferrocarril Utiel-Baeza, “cortar” el camino público entre Vianos y Villanueva de la Fuente, y “probablemente” interferir en el trazado de la futura autovía A-32. Todo ello en “un corredor ecológico entre espacios naturales protegidos” y a escasos metros de la Torre de Gorgojí, declarada Bien de Interés Cultural (BIC).

“En realidad sospechamos que se trata de un proyecto de papel, con la finalidad puramente especulativa de ser vendido a un tercero aprovechando la burbuja de centros de datos”, señalan desde la asociación. Lamentan que aunque el proyecto “no tenga recorrido legal”, genera “profundos daños en nuestra comunidad”, en forma de desgaste y especialmente por el riesgo de división social entre partidarios y detractores“. ”Pero debemos tener claro que no vale la pena discutir entre vecinos por una iniciativa sin futuro“, remata Nolte.

La cuestión es que en Castilla-La Mancha, este debate no es nuevo. En la comunidad autónoma ya está en su última fase de reparcelación el centro de datos de Meta en Talavera de la Reina, que además el Gobierno regional ha declarado como Proyecto de Singular Interés (PSI) para su tramitación preferente.

Además, recientemente, se anunció la construcción de otro en la localidad toledana de Mora. El proyecto DC Malpica AI se ubicaría junto a la carretera TO-2836, tendrá dos edificios, cada uno con una superficie de 150.000 metros cuadrados y aspira a generar hasta 900 empleos. Sus promotores aseguran que dispondrá de autoabastecimiento energético basado en la transformación de gas natural. Tampoco, dicen, necesitará agua.

Y coincidiendo con este anuncio y con el centro proyectado en la serranía albaceteña, en Guadalajara diversas asociaciones y plataformas vecinales y medioambientales, entre ellas Alcarria es Patrimonio, ALIENTE (Alianza Energía y Territorio) y Ecologistas en Acción, han alertado de que la empresa Solaria quiere impulsar otro centro de datos en el término municipal de Cifuentes.

No hay confirmación oficial ni existe ningún expediente administrativo al respecto, pero aseguran que la empresa está interesada en terrenos de este municipio, entre ellos una parcela municipal que el Ayuntamiento ha sacado recientemente a licitación. En conjunto, señalan que se trata de unas 20 hectáreas, superficie suficiente para albergar la iniciativa, con una potencia estimada de entre 50 y 100 megavatios.

Este periódico se ha puesto en contacto con Solaria para conocer si este proyecto está entre sus objetivos, sin que por el momento lo haya confirmado.

Resulta difícil entender una nueva apuesta por incrementar la generación eléctrica sin la previsión de un gran consumidor capaz de absorberla de forma continua

Pero desde los mencionados colectivos apuntan que esta compañía anunció hace unos meses su apuesta por el negocio de los centros de datos y ha planteado la hibridación de su polígono fotovoltaico de Peralveche, a menos de 20 kilómetros de Cifuentes, con aerogeneradores de gran potencia.

A ello se suma el polémico proyecto de una subestación eléctrica en Yélamos de Abajo, rechazado por numerosos vecinos y colectivos y que muchos consideran “una infraestructura destinada a facilitar el suministro de futuras instalaciones industriales”.

“La estrategia resulta especialmente llamativa en Castilla-La Mancha, que ya lidera el ranking nacional de vertidos de energía renovable por la imposibilidad de evacuar toda la electricidad que produce. En este contexto, resulta difícil entender una nueva apuesta por incrementar la generación eléctrica sin la previsión de un gran consumidor capaz de absorberla de forma continua, como un centro de datos, una de las infraestructuras con mayor demanda energética”, argumentan.

Por ello, reclaman mayor transparencia y una participación efectiva de la ciudadanía en unas decisiones que, denuncian, “condicionarán el futuro del territorio y se están adoptando de espaldas a quienes habitan estos municipios”.

“Convertir la Alcarria en un territorio de sacrificio al servicio de los grandes núcleos urbanos supondría la sentencia de muerte definitiva para unos pueblos que llevan décadas luchando por mantener población, identidad, empleo de calidad y calidad de vida”, concluyen.

A dos de estos proyectos castellanomanchegos se ha referido también SEO/Birdlife. Ubica el de Vianos junto a la Zona Especial de Conservación (ZEC) 'Sierra del Relumbrar y estribaciones de Alcaraz' y próximo al Área Importante para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA) 'Campo de Montiel'; y el de Mora, lo sitúa en el entorno de la IBA 'Llanos de Tembleque-La Guardia' y próximo a la ZEPA 'Área Esteparia de la Mancha Norte'.