TOLEDO
La 'zona cero' del accidente de Urda: “Hay vecinos que no duermen por no haber podido ayudar”
Como si se tratase de una obra de Thomas Hardy, el lugar en el que sucedió el accidente ferroviario de Urda el pasado miércoles, se ha quedado en silencio. 'Lejos del mundanal ruido'. No se escucha ni el canto de los pájaros en un soleado y frío día. Hasta la naturaleza guarda silencio en señal de respeto.
Ha pasado ya casi una semana y en el paraje cercano a las vías del tren de alta velocidad Madrid-Sevilla, junto al tronco de una gran encina, hay varias coronas de flores y ramos. Un 'altar' improvisado, en homenaje a las 69 personas fallecidas y los más de 200 heridos, según el balance provisional. Son flores que los vecinos y vecinas del municipio han traído, quizá también familiares o allegados de quienes se dejaron la vida en el lugar, y que la Guardia Civil reubicó en este espacio, con el objetivo de que cualquier persona que quiera pueda recordarlas.
Lo único que rompe el silencio son las voces de los operarios, el sonido de los vehículos que trabajan para retirar los coches de los trenes con dos grandes grúas góndola. Los llevarán hasta el punto de custodia, en la base de mantenimiento de los trenes AVE que Renfe tiene en Villaseca de la Sagra (Toledo). También se cuela la voz de los periodistas de varios medios de comunicación que esperan noticias, a unos metros de la 'zona cero' del accidente.
Este martes, más de 40 efectivos de la Guardia Civil realizaron las últimas batidas de búsqueda y localización de posibles restos biológicos, además de seguir recabando pruebas para la investigación. Unas tareas que se dieron por finalizadas pasadas las dos de la tarde de este martes.
“Algunos vecinos no duermen por no haber podido ayudar”
El alcalde de Urda, un pueblo conmocionado por la tragedia, acudía al lugar a última hora de la mañana. Manuel Galán anunciaba entonces que el Ayuntamiento también homenajeará a los muertos dejando una corona de flores en la misma encina, convertida ya en testigo mudo de la tragedia.
El alcalde está también pendiente de sus vecinos y vecinas. Algunos están necesitando apoyo psicológico. Hay varios profesionales que les prestan ayuda estos días, como los cuatro psicólogos que Cruz Roja ha desplazado a este pueblo de unos 2.500 habitantes. Un servicio a los vecinos que, nueve meses antes, ya prestaron en Adamuz (Córdoba).
Galán ha contado que la ministra de Defensa, Margarita Robles, con la que ha hablado varias veces desde el accidente, le ha ofrecido los servicios de psicología del Ejército. Conversar, soltar lo que uno lleva dentro, expresar los miedos... El edil cree que está siendo muy importante. Muchos vecinos y vecinas, dice, no pudieron acercarse al lugar del choque entre el AVE y el Iryo a prestar ayuda. “Me dicen que no pueden dormir con ello”, explica.
“Ayudarles a encajar la situación”
Uno de los psicólogos que se ha desplazado en estos días para trabajar con las personas que atendieron la tragedia de Urda es Guillermo Fouce. Como presidente de Psicología Sin Fronteras, Fouce ha prestado en los últimos días asistencia psicológica a los vecinos y vecinas que se acercaron para ayudar nada más sucedió la tragedia. También al personal de los servicios de emergencia que participaron en las labores de rescate y auxilio.
En declaraciones a elDiario.es Castilla-La Mancha, cuenta que, una vez que baja la adrenalina que se activó en esas personas en el momento de dar respuesta, ahora se enfrentan al cansancio, a las imágenes y a las emociones que esa situación les produjo.
“En algunos casos te encuentras con bloqueos emocionales. En otros hay explosiones de muchas palabras o de mucho lloro, o ves que tienen dificultades para dormir o para comer”, cuenta Fouce. Por eso, el psicólogo asegura que las personas necesitan tiempo “para encajar algo tan fuerte como esto”. Una labor en la que recomienda “darse espacio” y compartir la experiencia vivida con otras personas para ayudar a normalizar lo vivido.
Fouce, que entre él y su equipo de Psicología Sin Fronteras han atendido a más de medio centenar de personas en Urda explica que su labor ha consistido en normalizar esos sentimientos y “ayudarles a encajar la situación”.
También cuenta que es habitual que entre los auxiliadores aparezca el sentimiento de culpa y de que podrían haber “hecho más”. “Que alguien les diga desde fuera que sí han hecho suficiente, mucho más de lo que se podría esperar, normaliza mucho y ayuda a seguir hacia delante”.
Pero Fouce finaliza su explicación volviendo a hacer hincapié en el tiempo como factor que ayuda a superar toda la tormenta emocional que se puede levantar después de intervenir en las labores de auxilio de una tragedia de estas características.
“Hay que esperar un tiempo para encajar todo lo que ha ocurrido, porque lo que ha ocurrido te cambia la vida”, remata.
La esperanza, en el Hospital de Toledo
En el Hospital Universitario de Toledo, pacientes y familiares miran entre la curiosidad y la tristeza el despliegue de periodistas que esperan a las puertas del centro sanitario para seguir informando. Saben que allí algunas de las personas que luchan por recuperarse.
Entre ellos se confunden y pasan desapercibidos los familiares de las víctimas del accidente. Algunos también tratan de trasladar mensajes de esperanza. Como el de Javier Ayarza, marido de la cantante andaluza Clara Montes, ingresada en Toledo y que continúa “evolucionando muy bien”. Ella ha tenido suerte. “Es un golpetazo muy grande, está muy dolorida por el fuerte golpe en la cabeza, que era lo que más nos preocupaba, pero nos han dicho que está fuera de peligro”.
Como Clara Montes, este martes había otras 18 personas ingresadas que también resultaron heridas en el accidente ferroviario: 15 están ya en planta pero hay cuatro que siguen en cuidados intensivos. En total, 26 personas siguen hospitalizadas en cuatro centros de Castilla-La Mancha recuperándose de las heridas.
Para ellas también hubo solidaridad. La de las 7.000 donaciones de sangre que registraron los hospitales de la comunidad autónoma desde que se conoció el suceso.
Mientras, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado su dimisión ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. “La decisión sobre mi futuro la tomé los primeros minutos en los que se produjo la tragedia”, ha reconocido Puente: “Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año”. “Es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas”, ha explicado.
Poco antes de que Puente anunciara su dimisión, el ministro había explicado que “el centro de control [de Atocha] recibió que el Iryo seguía parado pero no tomó acción”. Transportes había anunciado también un plan de refuerzo de la seguridad de la alta velocidad. Habrá menos trenes en la línea Madrid-Sevilla.