La paradoja de la IA: un portal de empleo despide a casi todo su equipo técnico tras automatizar el desarrollo

Parecía una reunión rutinaria. Responsables de Madrid iban a desplazarse hasta la oficina que BeBee mantiene en Miranda de Ebro para revisar proyectos y hablar de próximos objetivos. Era algo habitual dentro de la empresa. Entre algunos trabajadores había comentarios y bromas sobre posibles recortes, aunque nadie esperaba lo que terminó ocurriendo.

Aquella mañana de marzo la plantilla del área técnica fue convocada a una reunión interna. Allí se les comunicó que prácticamente todo el departamento de desarrollo dejaba de formar parte de la empresa. Nueve de los 11 trabajadores fueron despedidos, según adelantó Burgos Conecta, y tuvieron que recoger sus cosas esa misma tarde, algunos tras ocho años en la empresa y otros tan solo con unos meses allí.

“Pensábamos que quizá podían recortar uno o dos puestos por el aumento de productividad, pero no cerrar casi todo el equipo”, explica David de la Fuente, uno de los antiguos programadores de la compañía.

En plantilla solo permanecen los perfiles relacionados con sistemas y mantenimiento de servidores. Entre los despedidos había desarrolladores especializados y también responsables de coordinación técnica.

Este ajuste llama la atención. BeBee es una plataforma orientada al empleo y a la conexión entre empresas y trabajadores. Además, los despidos llegaron después de meses en los que la compañía había empezado a incorporar de forma intensiva herramientas de inteligencia artificial para programación.

La empresa niega que la IA haya sustituido directamente a trabajadores y enmarca el ajuste en un cambio de modelo dentro del sector tecnológico. También comentan que la decisión del despido fue “de la noche a la mañana” ante los buenos resultados y ha obligado a desdecirse en declaraciones públicas sobre aumentar la plantilla.

Los trabajadores despedidos, sin embargo, consideran que detrás de la decisión existe una lógica de reducción de costes.

“En dos tardes hacíamos lo que antes llevaba meses”

Según varios extrabajadores, el cambio comenzó a notarse a principios de año. Hasta entonces utilizaban sistemas de IA como apoyo puntual para buscar soluciones o revisar código, pero después empezaron a trabajar con herramientas capaces de analizar proyectos completos, detectar errores y generar partes enteras del desarrollo automáticamente.

“Hasta entonces utilizábamos la IA como apoyo, como quien antes buscaba soluciones en Google o en foros, pero cuando empezamos a trabajar con herramientas más avanzadas vimos que el ritmo se disparaba. En dos tardes hacíamos lo que antes llevaba meses”, relata este ingeniero.

“Hubo un momento en el que vimos que ciertas tareas salían muchísimo más rápido”, explica De la Fuente. “Cosas que antes podían ocupar semanas empezaron a resolverse en pocos días”.

Algunos empleados empezaron a percibir que el volumen de trabajo ya no justificaba un equipo tan amplio. Aun así, muchos pensaban que la empresa mantendría la plantilla y reorganizaría funciones.

“Lo extraño es que semanas antes todavía se hablaba de crecimiento”, comenta otro ex trabajador que prefiere no dar su nombre. “Habían llegado hasta alumnos en prácticas, que nos sorprende que los dejan así tirados, y seguíamos oyendo planes de expansión”, apunta.

Multiplicar ingresos con menos plantilla

La dirección rechaza hablar de sustitución de trabajadores por inteligencia artificial y defiende que la empresa se ha adaptado a un cambio tecnológico que afecta ya a buena parte del sector.

El CEO y fundador de BeBee , Javier Cámara-Rica, sostiene que la compañía ha modificado su sistema de desarrollo para trabajar con agentes de IA capaces de automatizar parte de las tareas técnicas. Según explica, eso ha permitido acelerar proyectos y lanzar nuevas funcionalidades en menos tiempo.

“Lo que hemos vivido nosotros muchas empresas lo van a vivir”, sostiene el CEO. El resultado, afirma, ha sido inmediato. “En dos meses hemos desarrollado funcionalidades que antes nos habrían llevado años”, asegura. La empresa sostiene que desde marzo ha multiplicado “por cinco” tanto el tráfico de la plataforma como sus ingresos.

Para Cámara-Rica, la clave no es la desaparición del trabajo, sino la transformación de determinadas funciones. “La IA no elimina el empleo; elimina tareas”, resume.

“Hay procesos que ahora hacemos de otra manera. Con equipos más pequeños puedes avanzar mucho más rápido que hace unos años”, apostilla.

En su opinión, el mercado laboral empieza a premiar perfiles capaces de combinar negocio y el manejo de herramientas de IA. Además, como comenta, son profesionales con mejores salarios por a su escasez. “Ahora mismo buscamos perfiles capaces de orquestar agentes de IA y es dificilísimo encontrarlos”, sostiene.

Los extrabajadores tienen otra lectura. Varios aseguran que el equipo ya estaba incorporando herramientas de IA a su trabajo diario y que el problema de fondo fue económico. “Llevábamos tiempo trabajando con estas herramientas. No nos pillaba de nuevas”, explica De la Fuente. “Por eso creemos que la decisión tenía más que ver con costes”, remata.

Coste económico y riesgos del uso de la IA

“Cuando haces números entiendes por dónde van los tiros”, apunta el otro extrabajador. “Al final comparas nueve salarios con una suscripción mensual de unos cientos de euros y entiendes por dónde va la decisión”, reconoce. La empresa defiende que el aumento de productividad hizo innecesario mantener un equipo tan amplio y que no hay un trasfondo económico.

Los exempleados reflexionan de los problemas a los que se enfrentan las empresas que les sustituyen por IA. Entre esas dudas se plantean la dependencia tecnológica respecto a empresas externas que proporcionan los modelos de IA. “El precio que se paga actualmente por la IA no es real”, comenta De la Fuente.

“Ahora parecen baratos porque están compitiendo entre ellos”, señala uno de los trabajadores, que, como apunta, ya ha encontrado trabajo. “Dependes completamente de terceros. Si cambian condiciones, suben precios o hay problemas de servicio, quedas expuesto”, afirma.

Para el CEO está cuestión es al revés, ya que ahora mismo se está viendo cómo las diferentes empresas proveedoras del servicio están rebajando los precios al irrumpir nuevas opciones en el mercado. “Es la ley del mercado, la oferta y la demanda”, resume.

Otro problema es la ciberseguridad y el manejo de información sensible. “La IA puede generar código muy rápido, pero luego alguien tiene que revisar todo eso”, señala un exdesarrollador. “Cuando trabajas con datos personales o accesos sensibles no basta solo con que funcione”.

De programador tradicional a supervisor de IA

Los despidos de BeBee coinciden con otros recortes recientes en grandes tecnológicas. Hace semanas Meta confirmaba un recorte de 8.000 trabajadores y la congelación de 6.000 contrataciones (de una plantilla de unas 80.000 personas); Amazon despidió a unos 30.000 empleados de oficina entre finales de 2025 y principios de 2026 (un área en la que empleaba a unos 350.000 en todo el mundo); mientras que Microsoft está ofreciendo bajas incentivadas a sus trabajadores por primera vez en su historia.

Los directivos de las empresas afectadas aseguraban la inteligencia artificial sustituía ahora a esos trabajadores. “Un equipo significativamente más pequeño, con las herramientas que estamos desarrollando, puede hacer más y mejor. Y las capacidades de las herramientas de IA se multiplican cada semana”, apuntaba Jack Dorsey, de Block —compañía financiera del fundador de Twitter—.

Según explicó el profesor de Innovación y Tecnología en IE Business School, Enrique Dans, a este medio, este fenómeno se conoce como “AI washingy es una fórmula para atribuir a la inteligencia artificial una serie de reducciones de personal que se iban a hacer de todas maneras“. Buena parte de las grandes empresas tecnológicas ya estaban inmersas en un proceso de recortes de personal —y los costes derivados de la contratación— antes de la eclosión de estas herramientas. ,

Cámara-Rica considera, en cambio, que el mercado laboral está cambiando rápidamente y que empiezan a demandarse perfiles distintos, algo que ve en las ofertas que publica BeBee para Estados Unidos. Las empresas buscan profesionales más centrados en supervisar herramientas de IA y coordinar procesos automatizados. Según explica, encontrar profesionales especializados en este ámbito se ha convertido en algo cada vez más complicado y preciado.

Para los extrabajadores, esta tecnología flojea a la hora de realizar tareas más mecánicas o repetitivas a medio plazo, algo que necesita de humanos para controlar. Para ellos, seguirá siendo necesario personal humano para supervisar, revisar y dirigir sistemas automatizados aunque no niegan que tendrán que reconvertirse.

“Lo que desaparece es el programador que solo pica código”, reconoce uno de ellos. “Ahora el trabajo se parece más a supervisar, decidir y validar”.

Algunos de los despedidos continúan utilizando IA de forma intensiva en sus nuevos empleos o proyectos personales. Uno de los antiguos responsables técnicos incluso ha lanzado ya una iniciativa propia apoyándose en estas herramientas.

Pese al despido, seguirán utilizando inteligencia artificial en sus nuevos proyectos. Algunos reconocen que no ven posible dar marcha atrás. “Es una herramienta que ya forma parte del trabajo diario. No creo que tenga sentido intentar frenarlo”, admite De la Fuente.