La A-11 estrena 56 kilómetros en Valladolid y deja para 2027 el cierre del trazado hasta Quintanilla de Arriba

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha puesto este lunes en servicio los nuevos tramos de la A-11 entre los enlaces de San Bernardo, en Valbuena de Duero, y Tudela de Duero. La apertura incorpora 30,7 kilómetros en sentido Valladolid y 25,5 en sentido Soria y deja prácticamente completada la conexión entre Quintanilla de Arriba y Tudela de Duero, a falta del viaducto sobre el Duero y de los trabajos que todavía continúan en parte del trazado.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha presidido el acto de puesta en servicio, celebrado en el entorno del Monasterio de Santa María de Valbuena. Según las previsiones trasladadas por el Ministerio, el tramo completo entre Quintanilla de Arriba y Tudela de Duero estará terminado durante la primera mitad de 2027. Con su finalización se añadirán 34,7 kilómetros de autovía y la A-11 alcanzará los 90 kilómetros puestos en servicio desde 2018.

Puente ha afirmado que no existe actualmente ningún kilómetro de la A-11 que no esté ejecutado, en ejecución o en fase de redacción de proyecto. El objetivo final del Ministerio es completar el corredor del Duero hasta Portugal, como ha indicado.

La apertura llega, cono habitúa esta autovía, de forma parcial: el tramo entre Quintanilla de Arriba y Olivares de Duero, de unos 14,5 kilómetros, entra en servicio desde el enlace de San Bernardo, mientras que las obras continúan entre Quintanilla de Arriba y este enlace, aunque se encuentran en un estado avanzado de ejecución.

El segundo tramo, entre Olivares de Duero y Tudela de Duero, tiene una longitud total de 20,2 kilómetros y se pone en servicio prácticamente en su totalidad. La conexión del tronco principal con la A-11 existente en el enlace de Tudela queda pendiente, mientras que el enlace se habilita para el tráfico en sentido Valladolid a través de la conexión con la VA-3302 y las vías de servicio paralelas a la actual autovía.

Seguridad de la N-122

Puente ha defendido que la principal aportación de la nueva infraestructura no será únicamente reducir los tiempos de viaje, sino mejorar la seguridad vial. El ministro ha señalado que la N-122 registra una elevada siniestralidad en esta zona y que la nueva autovía permitirá sacar parte del tráfico local de la carretera convencional.

La previsión del Ministerio es que la A-11 permita canalizar por la autovía buena parte de los desplazamientos procedentes de las carreteras locales situadas al norte del Duero. De esta forma, se reducirían las maniobras de adelantamiento y las interacciones entre vehículos ligeros y pesados.

La N-122 seguirá siendo, no obstante, el itinerario principal para el tráfico de largo recorrido hasta que finalice completamente el tramo entre Quintanilla de Arriba y San Bernardo. Esto afecta especialmente a vehículos pesados, transportes especiales y conjuntos euromodulares.

Durante el acto, Puente ha señalado que en los últimos años se ha acelerado el ritmo de la A-11. El ministro ha recordado que desde 2018 se han puesto en servicio más de 55 kilómetros de esta autovía en las provincias de Soria y Burgos, a los que se suman ahora los nuevos kilómetros de Valladolid.

La infraestructura acumula más de dos décadas de historia. El proyecto comenzó a materializarse con la puesta en servicio de la variante de El Burgo de Osma en 2004 y posteriormente de la variante de Aranda de Duero. A partir de 2019 se sucedieron nuevas aperturas en el corredor soriano y burgalés, entre ellas Santiuste-El Burgo de Osma, La Mallona-Venta Nueva, San Esteban de Gormaz-Langa de Duero, Venta Nueva-Santiuste y El Burgo de Osma-San Esteban de Gormaz.

Protesta contra la apertura parcial

Varios miembros de la Plataforma A11 Pasos, de Peñafiel, han protestado durante el acto contra la apertura de la autovía de forma parcial. La organización ha reclamado una solución para el conjunto del corredor y cuestiona que determinados tramos entren en servicio antes de que esté completado todo el trazado.

Al acto tampoco han asistido representantes de la Junta de Castilla y León ni de la Diputación de Valladolid. Puente ha criticado la “deslealtad institucional” del PP en la Junta de Castilla y León y en la provincia de Valladolid por no acudir a este acto y por no apoyar inversiones que el Gobierno destina a la Comunidad, según recoge EFE.

Por su parte, el Partido Popular —que dirige ambas administraciones públicas— ha enviado un comunicado a los medios de comunicación en el que ha lamentado que esta inauguración se haya convertido “en un acto de partido” y ha defendido que no se ha invitado a ningún representante del Ejecutivo autonómico, la Diputación o los municipios.

Puente ha defendido que la infraestructura supone un avance para las comunicaciones entre Valladolid, Soria, Burgos, Zamora y Portugal y que contribuirá a mejorar la competitividad empresarial y la vertebración territorial.

Deberes pendientes

El Gobierno prevé que 2026 termine con más de 80 kilómetros puestos en servicio desde 2018 y que la cifra alcance los 90 durante la primera mitad de 2027, siempre que se cumplan las previsiones actuales. Para entonces deberán estar completados los dos tramos entre Tudela de Duero y Quintanilla de Arriba, que sumarán otros 9,7 kilómetros respecto a la situación actual.

El desarrollo de la A-11 continúa además en otras provincias. En Soria se encuentra en redacción el proyecto del tramo Los Rábanos-La Mallona, mientras que en Burgos están en ejecución las obras entre Langa de Duero y Aranda de Duero, con una licitación de 212 millones de euros. También se redacta el tramo entre Castrillo de la Vega y el límite provincial con Valladolid y se trabaja en el proyecto que conectará este punto con Quintanilla de Arriba e incluirá la variante de Peñafiel.

En Zamora, el Ministerio mantiene los trabajos para completar la conexión con Portugal, con la variante de Fonfría y Alcañices en fase de proyecto y el tramo entre San Martín del Pedroso y la frontera portuguesa actualmente en obras.