Ingresado el hombre que secuestró a un taxista y se atrincheró en un pueblo de Burgos

EFE

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El hombre que el pasado viernes se atrincheró en una vivienda de la localidad burgalesa de Villoruebo, tras secuestrar a un taxista en Madrid a punta de pistola y obligarlo a conducir hasta allí de madrugada, está ingresado en un centro hospitalario para una valoración médica, han informado a EFE fuentes de la Guardia Civil.

El hombre, de 34 años y con problemas de salud mental, fue detenido en la tarde del viernes por un delito de detención ilegal después de que efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil accedieran a la vivienda, en la que estuvo atrincherado desde primera hora de la mañana.

Las mismas fuentes han explicado que se encuentra internado en el hospital para una evaluación médica, y pendiente de presentarse ante la autoridad judicial, que determinará los siguientes pasos a dar, en función de la evolución de la salud del detenido -de acuerdo a los informes hospitalarios-.

Mientras, un dispositivo especial de la Guardia Civil ha estado buscando durante todo el fin de semana, tanto dentro de la casa como en los alrededores, el arma que utilizó para obligar al taxista a conducir hasta Villoruebo, localidad de la que precede la familia del detenido y donde tienen una vivienda.

El testimonio del taxista, al que localizaron en su vehículo ileso pero en estado de shock, es el que activó el operativo después de que explicase a los agentes que el detenido estaba armado y que portaba, en principio, un arma corta, sin que se sepa con exactitud si era una pistola o un revolver.

Fue la mujer del taxista, según explicaron a EFE el viernes fuentes de la investigación, la que dio la voz de alarma al no tener noticias de su marido y, a través de la geolocalización del taxi, pudieron comprobar que se encontraba en esta localidad de la sierra de la Demanda de Burgos, a tres horas y cuarto de Madrid.

El operativo de la Guardia Civil contó con la participación de patrullas de Seguridad Ciudadana, el servicio de protección de la naturaleza Seprona -con drones- y de las USECIC de Burgos y Soria, que se encargaron de acordonar el perímetro y establecer zonas de seguridad.

Fue el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) el que acabó accediendo a la vivienda, donde se detuvo al hombre, que no opuso resistencia; inicialmente fue trasladado a dependencias policiales pero luego se decidió llevarlo a un centro hospitalario, donde se encuentra internado.

También el detenido por retener a dos mujeres

En la misma situación está el hombre de 61 años que, también en la tarde del viernes, fue detenido en la localidad burgalesa de Quintanar de la Sierra después de retener en una vivienda a dos mujeres -su madre y la cuidadora- e impedir la entrada de los sanitarios esgrimiendo dos armas de fuego y un martillo.

El suceso se registró prácticamente al mismo tiempo que la Guardia Civil conseguía entrar en la vivienda de Villoruebo, cuando sanitarios del centro de salud de Quintanar respondieron a un aviso de un asistencia a domicilio y se encontraron con el hombre, armado, que les impidió el pasado a la vivienda.

El hombre fue detenido a las afueras del pueblo, después de que huyera de la vivienda, donde dejó a los dos mujeres, que resultaron ilesas; la Guardia Civil ha explicado que tampoco se han encontrado las armas descritas por los sanitarios, que en el caso de las armas de fuego podrían ser antiguas o réplicas.

El detenido, acusado de un delito de amenazas, también se encuentra ingresado en el hospital para su valoración médica, y será de nuevo el juez el que determine los siguientes pasos tras su detención.