El 10% de hombres en España reconoce haber tenido conductas de violencia sexual contra menores al menos una vez
El 10,2% de los hombres adultos en España ha tenido, al menos una vez en su vida, alguna conducta de violencia sexual contra personas menores de edad. Así lo concluye un estudio realizado por la Universidad de Barcelona (UB) que ha contado con las respuestas de 6.010 personas.
Cuando el análisis se restringe a niños y adolescentes menores de 15 años, la prevalencia es del 2,8%, y del 1,7% cuando se refiere a niños menores de 12. El 3,4% de la muestra reporta alguna de estas conductas en los últimos doce meses. Por otro lado, un 22,2% de los encuestados ha sentido algún grado de atracción sexual hacia personas de menos de 16 años desde que llegaron a la edad adulta.
Aun en el capítulo de la atracción, el 12,3% de los encuestados afirma que no la tiene casi nunca, mientras el 1,9% responde que la experimenta la mayor parte del tiempo o casi siempre. La atracción exclusiva hacia menores de edad, sin atracción hacia adultos, es el 0,3% de la muestra.
El Grupo de Investigación en Victimización Infantil y Adolescente (GReVIA) de la UB ha presentado este miércoles el trabajo, que cuantifica por separado la atracción sexual hacia personas menores de 16 años y las conductas de violencia sexual contra niños y adolescentes. Según los responsables del trabajo, son “dos realidades asociadas pero no equivalentes” que permiten “identificar dónde y cuándo se puede intervenir para evitar que haya víctimas”.
En opinión de los investigadores, los datos confirman que quienes declaran atracción hacia personas menores de 16 años presentan una probabilidad “significativamente más alta” de reportar conductas de violencia sexual, aunque insisten en que no es una asociación “determinista”. El 72,8% no reporta ninguna conducta de violencia sexual contra la infancia o la adolescencia.
Por eso, los responsables del trabajo remarcan que esta distinción “no minimiza la gravedad del problema”, sino que “lo hace abordable”. Identificar a un grupo amplio de personas que sienten atracción y no han cometido conductas de violencia sexual contra niños y adolescentes es “una oportunidad de intervención temprana antes de que haya una víctima”, apuntan.
El estudio recoge conductas autoinformadas, con y sin contacto físico, en el mundo real y en el digital, e incluye los casos con adolescentes de 16 y 17 años únicamente cuando existe una diferencia de al menos diez años con la persona que responde, quedando fuera las relaciones sexuales consentidas entre personas de edad similar, aunque que una de ellas sea menor de edad.
Igualmente, desde la UB alertan de que los datos podrían ser más elevados porque al preguntar sobre conductas muy estigmatizadas, “es esperable que estén infrareportadas”. Por ello, los investigadores apuntan a que las estimaciones “deben leerse como conservadoras”.