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Aragonès convocará el pleno de constitución del Parlament el 10 de junio

El president de la Generalitat en funciones, Pere Aragonès, convocará para el próximo 10 de junio –el último día dentro del plazo legal para realizarse– el pleno de constitución del Parlament, que activará los tempos para celebrar un debate de investidura, a más tardar el 25 de junio.

Así lo ha anunciado la portavoz del Govern, Patrícia Plaja, este martes. Aragonès, tras la debacle de ERC, ha optado por agotar los plazos, dejar pasar la nueva campaña electoral y que la constitución del Parlament se realice el día después del 9 de junio, fecha de los comicios europeos.

En la sesión de constitución del Parlament se elige al president o presidenta de la Cámara y a los otros seis miembros de la Mesa. La sesión sirve habitualmente para vislumbrar posibles pactos de cara a la investidura, que en esta nueva legislatura catalana tienen todavía más relevancia ante los intentos de líder del PSC, Salvador Illa, de aunar una mayoría que lo haga president.

Constituida la Cámara y escogida la nueva Mesa, el presidente o presidenta del Parlament dispone de diez días hábiles para proponer un candidato o candidata a la presidencia de la Generalitat tras realizar una ronda de consultas con los grupos parlamentarios. Como máximo, el primer debate de investidura tendría que celebrarse el 25 de junio, un día después del festivo de Sant Joan.

Si ningún candidato logra la mayoría simple en la segunda votación, que tendría que celebrarse como máximo el 27 de junio, el presidente del Parlament puede volver a proponer a un candidato a la presidencia y se repetiría el mismo debate de investidura, que requiere de mayoría absoluta en primera votación y de simple en la segunda.

Una vez celebrada la primera votación de la investidura, el plazo de dos meses para la repetición electoral empieza a correr. Si, como máximo, el 25 de agosto no se ha investido a un nuevo president, la legislatura se disuelve automáticamente y Aragonès, como president en funciones, tendría que convocar elecciones de forma inmediata. Los nuevos comicios deben celebrarse en el plazo de 47 días después de la convocatoria. El domingo 13 de octubre sería el primer domingo posible para la repetición electoral si los políticos catalanes fracasan.

Los plazos para la investidura discurrirán en paralelo a los de la aprobación definitiva y la aplicación de la amnistía. Tras el rechazo del Senado, la semana que vien el texto volverá al Congreso para su aprobación definitiva. A partir de entonces, los jueces dispondrán de dos meses, hasta finales de julio, para aplicar la amnistía, una medida necesaria para que Puigdemont pueda ocupar su escaño en el Parlament sin ser detenido.