Barcelona da luz verde al plan urbanístico para que el antiguo cine Comèdia acoja al nuevo Museo Thyssen

La Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado de forma provisional una modificación del planteamiento urbanístico para ampliar el Palau Marcet, sede del antiguo cine Comèdia, para que aloje el nuevo Museo Thyssen.

El trámite ha salido adelante con los votos a favor del PSC, Junts, PP y Vox, mientras que los Comuns y ERC se han posicionado en contra. La modificación se deberá votar en el pleno para que pueda pasar a manos de la Subcomisión de Urbanismo de Barcelona, en la Generalitat, para su aprobación definitiva.

La teniente de alcaldía de Urbanismo, Laia Bonet, ha admitido que a lo largo de la tramitación ha habido “discrepancias” y un debate “intenso”, pero ha concluido que el contraste de opiniones ha permitido a los promotores mejorar “sustancialmente” la propuesta inicial.

El plan fija ahora que los usos comerciales del equipamiento representarán aproximadamente el 16% de la superficie total, muy por debajo del 25% que permite la normativa urbanística, con el objetivo de garantizar el carácter principalmente museístico y cultural del proyecto.

La intervención patrimonial se fundamenta en la preservación del Palau Marcet como edificio catalogado de nivel B, garantizando la conservación de su volumen original, de todas las fachadas, de los laterales y de las cubiertas históricas. Además, el plan establece la necesidad de restituir la composición histórica de una de las fachadas de acuerdo con la documentación patrimonial.

Bonet ha indicado que el proyecto es ahora “más sólido, más respetuoso con el patrimonio y urbanísticamente más equilibrado”. También se ha mostrado convencida de que el Thyssen será un museo “de referencia” y lo ha equiparado a otros como el MNAC, el MACBA o el Picasso.

La Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento aprobó en julio de 2025 de forma inicial una modificación y ampliación del antiguo Comèdia para que alojara el museo Carmen Thyssen. Hasta ahora ha seguido la tramitación y este mes de marzo el plenario ya podrá votarlo de forma provisional, el último paso antes de enviarlo a la Subcomisión de Urbanismo de la Generalitat.

Esta votación ha podido salir adelante gracias al cambio de postura de Junts, que inicialmente se mostraba contrario al plan urbanístico. El motivo era que, en un principio, se establecía que el museo podría dedicar un 25% de su espacio a actividades complementarias y comerciales. Eso permitía usos diversos del espacio como tiendas especializadas y restaurantes, además de las salas de exposición.

Fue la negociación con Junts la que permitió rebajar ese 25% al 16%. Además, se ha acordado prohibir expresamente que el posible bar/restaurante tenga entrada directa desde la calle. Por otro lado, un punto trabajado con todos los grupos, pero “especialmente” con Junts es que el proyecto tenga una protección patrimonial reforzada del Palau Marcet, el edificio donde debe ubicarse el museo. La versión final de la propuesta establece el mantenimiento y restauración de las fachadas, la conservación del volumen original y la restitución de la composición histórica del chaflán.