Barcelona recibe el Tour de Francia con la Sagrada Família de fondo y el desafío de cortes de tráfico masivos
El Tour de Francia, la mayor competición ciclista del mundo, ha desembarcado este jueves en Barcelona. El Ayuntamiento le ha puesto la alfombra roja a los pies de la Sagrada Família para la presentación de sus 23 equipos, con un desfile de sus 184 ciclistas por la Avinguda Gaudí entre actuaciones musicales, de los castellers y un despliegue audiovisual que retransmite para 190 países distintos.
La puesta de largo de los equipos este jueves es el paso previo al Grand Départ, el pistoletazo de salida de la competición francesa, que acoge por primera vez Barcelona y que será el sábado, 2 de julio. Ese día, la capital catalana pondrá patas arriba la movilidad urbana para acoger la primera etapa del Tour, una contrarreloj de 20 km que discurrirá por el interior de la ciudad.
Antes, sin embargo, los corredores han podido darse un baño de masas este jueves con un paseo desde el recinto modernista del Hospital Sant Pau hasta la Sagrada Família, donde les esperaban en el escenario central para la foto inaugural.
Una actuación de la cantante Sílvia Pérez Cruz ha dado por iniciado el acto, que dirige el dramaturgo Martí Torras Mayineri, mientras los Castellers de Vilafranca levantaban sus torres en el Hospital de Sant Pau. La ceremonia, conducida por los periodistas Carlos de Andrés, Elisenda Pineda y Jordi Basté, ha contado también con la música de Doctor Prats y de la Always Drinking Marching Band, las acrobacias en bici de los artistas essica Arpin i Yldor Llach o la danza contemporania dirigida por la coreógrafa Fátima Campos.
El evento deportivo, cuya acogida ha costado al Ayuntamiento 9,6 millones de euros –por contrato con la organización, sin contar gastos de movilidad y seguridad–, supone también el desembarco de miles de aficionados a la ciudad. Para este jueves en Barcelona miles de personas, pero el sábado se prevé llegar a los 850.000. Además, cabe añadirle todo el personal que rodea el Tour, unos 4.500 profesionales entre corredores, organización, patrocinadores, médicos, caravanas de publicidad y prensa.
El reto de los cortes de calle el sábado y domingo
Los cortes masivo de calles, que afectarán al tráfico rodado y a los autobuses urbanos, además de a los peatones, se alargarán también al domingo. La segunda etapa, que arrancará en Tarragona, finalizará también en la capital catalana, con la entrada de los ciclistas por la calle de Sants y un itinerario por Montjuïc con la meta ubicada en el Estadi Lluís Companys. El lunes, tercera etapa, ya saldrán desde Granollers y terminarán en territorio francés.
De cara al sábado, el Grand Départ, el itinerario de la carrera estará totalmente cerrado al tráfico, lo que generará una barrera física a la altura de la calle Aragó, que no se podrá atravesar fuera de los puntos habilitados. Esto conlleva restricciones de acceso con vehículo privado a las zonas próximas, así como prohibiciones de estacionamiento en muchas calles.
El arranque de la etapa es en el Fórum. Tras entrar a la trama urbana por la Ronda Litoral, atravesará Sant Martí y el Eixample por calles como Mallorca, Aragó o Tarragona hasta acabar en Estadi Olímpic Lluís Companys de Montjuïc. Cerca de 900 agentes de la Guardia Urbana de Barcelona tomarán parte en los dispositivos de movilidad y seguridad con una especial atención a la regulación del tráfico y la protección de los espacios con mayor afluencia.
El Ayuntamiento ha asegurado que se reforzarán las frecuencias del metro, y que los itinerarios del autobús se verán afectados por desvíos e interrupciones puntuales. Lo mismo que el tranvía, el Bicing o el Aerobús.
El 5 de julio, con la llegada de la segunda etapa desde Tarragona, de 168 km, la entrada se hará por la carretera de Collblanc y continuará por Travessera de les Corts, calle de Sants y de Creu Coberta hasta la plaza de España. A partir de aquí, la actividad se centrará en Montjuïc, con afectaciones en vías como la avenida Paral·lel, el paseo de Montjuïc, la avenida Miramar o la carretera de Montjuïc. Se pasará dos veces por buena parte del recorrido de la montaña. Esta etapa se ha modificado a causa de la peste porcina, ya que inicialmente debía entrar por la Rabassada, procedente de Collserola.
Para garantizar la movilidad de las personas, se habilitará una red de más de 50 puntos de paso para peatones a lo largo de todo el recorrido, debidamente señalizados y con personal de apoyo. Estos puntos se distribuirán de manera que siempre haya una opción de cruce a menos de 5 minutos a pie, aunque en momentos de carrera pueden quedar temporalmente cerrados.