Carme Noguera, la mujer más longeva de Catalunya, cumple 112 años: “He comido, dormido y trabajado como todo el mundo”

ACN / Taradell (Barcelona) —
22 de agosto de 2026 12:10 h

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La mujer más longeva de Catalunya, Carme Noguera, ha cumplido 112 años este sábado. Nació en 1914 en Olot, durante los primeros compases de la Primera Guerra Mundial y, más de un siglo después, aún recuerda que, cuando era pequeña, “solo había un señor en coche” en la capital de la comarca de la Garrotxa.

El medio de transporte más habitual entonces, según cuenta la mujer centenaria, era la tartana, un pequeño carro de dos ruedas. Tras la infancia con su familia en Olot, formó parte de la primera promoción de la Escuela de Enfermería de la Generalitat republicana con 19 años y fue enfermera durante la Guerra Civil.

Carme Noguera solo tiene unas setenta personas por delante de ella en el ranking mundial de longevidad, según el portal especializado LongeviQuest.

En abril de 1914 se establecía la Mancomunitat de Catalunya, el primer embrión de autogobierno catalán moderno desde 1714. En junio de ese año, el archiduque de Austria, Francisco Fernando, moría asesinado en Sarajevo. Es en ese contexto catalán y mundial que, el mismo verano, el 22 de agosto, nació Carme Noguera en Olot, la catalana de mayor edad desde la muerte de Angelina Torres el año pasado.

Un siglo más tarde, en una entrevista en la Agència Catalana de Notícies (ACN), pide que se la tutee. “Así no me haces sentir vieja”, ironiza, quitando hierro a que haya llegado a tan avanzada edad. “He ido haciendo, he comido, dormido y trabajado como todo el mundo”, justifica para explicar la propia longevidad.

Además, aplaude los 117 años a los que llegó Maria Branyas, que no solo fue la catalana de mayor edad, sino la persona más vieja del mundo durante el año y medio antes de su muerte, en el 2024. Noguera, originaria de Olot, quiso conocer a Branyas cuando ya era centenaria y vivía en una residencia del mismo municipio.

Desde su residencia actual en Taradell, donde vive con su hija, Noguera aún recuerda los primeros años de su vida que por las calles de la capital de la Garrotxa circulaban mayoritariamente carros “Nosotros íbamos desde Olot a Santa Pau en tartana”, concreta. El teléfono aún no había llegado a las casas y, al mismo tiempo, dice que “nadie tenía radio” hasta que, como todavía rememora, el primer vecino adquirió la primera.

En 1933, con 19 años, se mudó a Barcelona para formar parte de la primera promoción de la Escuela de Enfermería de la Generalitat, unos estudios que desarrolló en el Hospital Clínic. El 19 de julio de 1936, tenía previsto desplazarse al centro médico para continuar con la actividad académica, pero la Guerra Civil acababa de estallar y no pudo hacerlo.

Al día siguiente sí acudió, y relata que ya curaron “muchos heridos” de los primeros compases del conflicto en la ciudad. Un hombre, dice, acudió al centro herido de una bala que “atravesó un colchón” que debía protegerle, pero que no lo hizo.

Durante el conflicto, ejerció de enfermera en el Clínic, y recuerda que cada día un soldado acompañaba a las profesionales desde la residencia donde vivían hasta el hospital, lo que “duró mucho tiempo”. De hecho, dice que sólo iban del centro médico a la residencia, así que no se enteraban “de nada” sobre cómo evolucionaba el conflicto. Además, “no estaba permitido” salir a la calle a pasear.

Pese a que expresa que nunca le faltó comer durante aquellos años porque la Generalitat las mantenía. Noguera, sin embargo, todavía rememora que en un momento del conflicto “llevo una maleta llena de patatas” desde Barcelona a Olot, a sus padres, que sí habían pasado penurias de alimentación.

Durante la guerra, estuvo en las urgencias del Clínic y también en el sanatorio del palacio del conde de Fígols con enfermos de tuberculosis. Tras la contienda, siguió ejerciendo como enfermera hasta que se casó en 1951. La mujer mayor de Catalunya tuvo tres hijos, y ahora también tiene dos nietas y un bisnieto.

Su longevidad llevaba años siendo notoria, porque, según explica, para celebrar su centenario pidió un ordenador de regalo. Además, hasta los 105 años se hacía el almuerzo, se valía por sí misma y estudiaba inglés y francés, y hasta hace unos meses cantaba en una coral. Hace un par de años, la operaron en el Hospital Vall d'Hebron del fémur, y el año pasado de una infección en el muslo, y se recuperó satisfactoriamente.

Según el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat), 3.139 personas tenían 100 años o más en el país en el primer semestre de este año, una cifra récord que no para de subir. La serie histórica comienza en 1981, cuando sólo había 140. Carme Noguera es la mayor de todos ellos, y entre los 534 hombres que forman parte de este grupo, Joan Escudé, con 110 años, es el más viejo.