La Fiscalía pide 9 años de cárcel para el futbolista Álvaro Aguado por agresión sexual a una empleada del Espanyol

Oriol Solé Altimira

Barcelona —
21 de abril de 2026 17:25 h

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La Fiscalía ha solicitado nueve años de prisión para el exjugador del RCD Espanyol Álvaro Aguado, al que acusa de agredir sexualmente a una trabajadora del club en el baño de una discoteca de Barcelona en junio de 2024. El Ministerio Pública reclama al futbolista una indemnización de 65.000 para la víctima por el daño moral causado y las secuelas psicológicas.

Según el escrito de acusación del Ministerio Público, adelantado por EFE y al que ha tenido acceso elDiario.es, Aguado, agredió a la empleada del club en el lavabo masculino de la discoteca Opium de Barcelona pese a que la denunciante se hallaba en “estado de shock” y mareada, le pidió que “parase” y que “no quería tener relaciones sexuales”.

Tras agredirla sexualmente, ahonda la fiscal, Aguado “cejó en su actitud, volvió a vestirse” y le dijo a la denunciante “tú no me conoces y yo a ti tampoco, ¿vale?”, tras lo que abandonaron el baño.

Los hechos se remontan al pasado 23 de junio de 2024, cuando un grupo de trabajadores del club organizó una fiesta privada para celebrar el ascenso del Espanyol en una discoteca de Barcelona. La trabajadora presentó la denuncia unos meses más tarde, lo que ha impedido recoger las grabaciones del local.

La discoteca Opium no activó los protocolos previstos ante posibles agresiones sexuales ocurridas en el establecimiento, dado que la denunciante no comunicó lo sucedido al personal del local esa misma noche. Cuando el caso se hizo público, el Espanyol tampoco activó ningún protocolo.

No obstante, la Fiscalía da credibilidad a la denuncia de la trabajadora del Espanyol y reclama nueve años de cárcel a Aguado, actualmente sin equipo, por un delito de agresión sexual, además de la prohibición de aproximación a 1.000 metros de la denunciante durante ocho años más a los que sea eventualmente condenado.

Según destacó la magistrada en su auto de procesamiento, la víctima “se ha mostrado sincera al relatar los hechos vividos”, pese a tener flashes de lo ocurrido durante la noche y admitir tener “recuerdos puntuales”, tal y como ocurre a veces con las denunciantes de delitos sexuales.

La declaración de la denunciante, agregó la magistrada, “ha sido corroborada parcialmente por testigos”, al menos en cuanto a los momentos posteriores y anteriores a lo ocurrido en el baño. Destaca la magistrada la existencia de whatsapps inmediatamente posteriores a los hechos que reflejan el “estado anímico” de la denunciante.

El informe forense, agregó la jueza, también constituye un “indicio suficiente” para procesar a Aguado por agresión sexual y “avala” la versión de la denunciante. Por su lado, Aguado, en su declaración judicial, admitió haber mantenido relaciones sexuales con la denunciante, si bien matizó que fueron consentidas. Según su versión, fue la empleada del club la que “se abalanzó” sobre él, y agregó que fueron al baño porque “no se encontraba bien”.