Las hermanas cierran filas con Jonathan Andic y niegan conflictos por la herencia de su padre

Espaldarazo judicial de Sarah y Judith Andic, la dos hijas del fundador de Mango, a su hermano Jonathan. Las dos hermanas han negado este viernes ante la jueza de Martorell (Barcelona) que investiga al primogénito por el presunto homicidio de su padre que hubiera conflictos familiares por el reparto de la herencia, que anualmente se consensuaba entre los hijos y su progenitor.

Tras la declaración como testigos el pasado martes de la viuda del empresario, Estefania Knuth; la terapeuta de la familia, Julia L.; y los dos excursionistas que asistieron al primogénito minutos después de la caída de su padre en un sendero de la montaña de Montserrat el 14 de diciembre de 2024, la jueza Raquel Nieto ha tomado declaración este viernes a las dos hermanas de Jonathan, así como a un psiquiatra que le trató.

Según fuentes jurídicas, ambas hermanas han testificado que estaban involucradas y al corriente del reparto del patrimonio del hijo del fundador de Mango. Una vez al año, han relatado, se actualizaba el testamento, que servía para compensar las eventuales donaciones a alguno de los tres hijos.

La declaración de las hermanas sirve a la defensa para rebatir la tesis de la jueza, que sitúa la mala relación entre padre e hijo, la “obsesión” del primogénito por el dinero y el temor de que su padre cambiara el testamento para destinar parte de su fortuna a una fundación de ayuda social como móviles del eventual homicidio.

La viuda del empresario dio un balón de oxígeno a la acusación al afirmar que el empresario fallecido había anunciado su intención de modificar su testamento para dejar parte de su patrimonio a una fundación con fines sociales. Las hijas de Andic han deshinchado este globo y han defendido que la intención de los tres hijos es seguir adelante con esos planes con finalidades sociales de su padre.

Sarah y Judith tampoco han apuntalado las sospechas de los investigadores sobre que la mala relación entre padre e hijo se debía a que Isak pretendía apartarlo del mando de Mango. Según las hermanas, Jonathan había acordado con su padre su salida como ejecutivo de la compañía, manteniendo eso sí su puesto en el consejo, para poder dedicarse a sus proyectos personales fuera de Mango.

Además de las hermanas Andic, ante la jueza de instrucción ha declarado un psiquiatra que trató los conflictos económicos entre Jonathan y su padre. Lo hizo, según ha contado, en una única sesión de terapia en la que se vio con ambos y también por separado. A sus pacientes les vio dispuestos a superar sus roces, ha indicado a la jueza.

El psiquiatra, que ha obtenido la dispensa del Colegio de Médicos para eximirle del secreto profesional y declarar, se ha mostrado en desacuerdo con la propuesta de la terapeuta que trató a la familia, quien instó al fundador de Mango a ceder en vida parte de su herencia al primogénito. Una vez finalizada su testifical de una hora, el psiquiatra ha entregado documentos y dispositivos al juzgado para su copia.

Tras las declaraciones, portavoces de la familia han emitido un comunicado en el que reiteran que, tras 18 meses y “sin haber tenido aún el necesario espacio de sosiego para procesar el duelo por la dolorosa muerte de su padre”, las hermanas mantienen su “absoluta convicción” en la inocencia de Jonathan y en que “la verdad acabará prevaleciendo”.