La jueza cita como testigos a la terapeuta de los Andic, las hijas del fundador de Mango y a su consejero delegado
La jueza que investiga la muerte del fundador de Mango ha acordado una batería de diligencias que incluyen la declaración como testigo de la terapeuta familiar, así como de la viuda y las hijas del fundador de Mango y del actual consejero delegado de la compañía, Toni Ruiz.
En un auto, adelantado por La Vanguardia y que ha comunicado después el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), la magistrada Raquel Nieto acuerda parte de las diligencias que le había solicitado la fiscal del caso, Teresa Yoldi, como la comparecencia de diez testigos de la familia, trabajo y entorno del fundador de Mango, así como dos agentes de los Mossos de la Unidad de Montaña, una de las que analizaron el sendero de Collbató donde Andic se precipitó el 14 de diciembre de 2024.
No obstante, la jueza no acepta otras de las diligencias que le planteó la Fiscalía, entre ellas incautar todos los dispositivos electrónicos de Jonathan Andic, al considerar que no están por ahora “suficientemente justificadas”.
Las diligencias acordadas por la jueza Raquel Nieto son los primeros pasos de la investigación judicial. Hasta ahora el procedimiento se ha nutrido exclusivamente de los informes e hipótesis de los Mossos d'Esquadra. Ahora se inicia el turno para que la defensa pueda contrainterrogar a los testigos y aportar sus pruebas, como ya ha empezado a hacer el equipo encabezado por el abogado Cristóbal Martell tanto dentro como fuera del juzgado.
Al margen del juicio paralelo que Mossos y defensa libran en los medios de comunicación, la jueza avanza en la instrucción del caso, en el que considera que hay indicios de que Jonathan Andic matara a su padre.
En un caso sin prueba directa, los indicios que maneja la jueza se basan, entre otros elementos, en los mensajes que se cruzaron la terapeuta e Isak y Jonathan Andic en el marco de una terapia familiar tras una etapa de mala relación entre padre e hijo de hace años, y que según casi todos los testigos del caso ya se había superado. Por contra, la defensa enmarca los mensajes en el ámbito terapéutico y rechaza que puedan considerarse un inidicio de un eventual homicidio.
La jueza ya había pedido a los Mossos que investigaran si en el homicidio pudieron intervenir terceras personas y, en concreto, que analizaran la “influencia” que pudo tener en los hechos la terapeuta familiar, toda vez que de los mensajes obtenidos la jueza atribuye una “obsesión” por el dinero a Jonathan Andic.
También ha acordado la magistrada la comparecencia como testigos de las dos hijas de Isak Andic, Sarah y Judith, así como del consejero delegado de Mango, Toni Ruiz, la secretaria de los Andic y la pareja del fundador de Mango.
Ante los Mossos, Sarah Andic ya aseguró que la relación entre su padre y Jonathan era “buena”, que nunca les vio discutir, y negó que su hermano tuviera una “obsesión por el dinero”, mientras que Julia Andic testificó que la relación entre ambos era “buena”, aunque alguna vez los vio discutir: “Algún rifirrafe pero nada grave”.
Asimismo, la jueza ha pedido que se aporte a la causa el historial médico, asistencial y farmacológico completo de Isak Andic, ya que la Fiscalía considera que se trata de una información que podría resultar “potencialmente relevante” para aclarar los hechos y la defensa ya ha situado la artrosis que sufría el fundador de Mango como causa del resbalón que acabo con su vida.
La jueza también acuerda investigar la identificación de los dos excursionistas que interactuaron con Jonathan Andic tras la caída de su padre, después de que la defensa denunciara que los Mossos no les tomaron declaración como testigos pese a que tienen sus datos porque al despedirse se hicieron una llamada perdida.
Además de los testigos, la magistrada ha pedido. a la policía científica de los Mossos d'Esquadra un informe “con medios externos o internos” que reconstruya la caída de Andic en el camino de montaña. Esta prueba, ahonda la jueza, deberá realizarse “conjuntamente” entre miembros de la científica, los forenses que practicaron la autopsia de Andic y los peritos que realizaron la inspección ocular del sendero.
El objetivo de la prueba, describe la magistrada, es “un estudio de la tipología de las lesiones que presentaba la víctima con la posible dinámica de los hechos, y vestigios hallados en el lugar de los hechos (reloj, chaqueta, marca en el camino y restos de sangre)”.