Minuto a Minuto MINUTO A MINUTO | La crisis de Catalunya
De la sedición a la rebelión: un fiscal general atribuye delitos antes de que se cometan
Es uno de los nombramientos más controvertidos del Gobierno. En la pasada legislatura, el gabinete de Mariano Rajoy ya había tenido problemas con la fiscal general del Estado, Consuelo Madrigal, una jurista de perfil conservador, que se resistió a aceptar determinadas instrucciones del ministro Rafael Catalá y acabó abandonando sin hacer ruido. Y para ese puesto clave en esta legislatura, se eligió a José Manuel Maza, un magistrado del Supremo, número 1 de su promoción en la carrera fiscal décadas atrás.
Maza no cargaba con polémicas a cuestas e incluso había archivado una querella del pseudosindicato Manos Limpias contra Podemos y Pablo Iglesias. Lo que buscaba el Gobierno era un perfil técnico que no diese problemas en una legislatura sin mayoría absoluta que se preveía complicada para el PP. No fue la primera opción. Se barajaron otros nombres pero el Consejo de Ministros sancionó su nombramiento el 25 de noviembre de 2016.