Minuto a Minuto MINUTO A MINUTO | La crisis de Catalunya
OPINIÓN | El vuelo del flamenco
Créanme, no hay más bellas puñetas ni más delicadas ni más preciadas que las que se pueden comprar en la Galerie de la Reine de Bruselas. Son caras, eso sí. Hasta seiscientos euros el metro según la antigüedad del encaje de Brujas que te pongan ante los ojos. Dignas de las mejores togas. Tampoco hay Palacio de Justicia más grande ni más impresionante en Europa que el de esa ciudad. Más grande que la Basílica de San Pedro. Es de hecho uno de los mayores edificios de piedra del planeta. Si se buscó hacer sentir al ciudadano el inmenso poder de la Justicia, se consiguió. Fíjense que quisieron hacerlo sentir más grande incluso que el de Dios.