Montserrat López, una de las presas que hablará con León XIV: “Es muy fuerte que el Papa nos tenga en cuenta”

Oriol Solé Altimira

Sant Esteve Sesrovires (Barcelona) —
5 de junio de 2026 15:42 h

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El módulo de mujeres de Brians 1 anda “revolucionado” con la visita del papa León XIV. Así lo admite Montserrat López, una de las dos internas que hablará ante el papa en la primera visita de la historia de un pontífice a una cárcel española. Esta barcelonesa rehúsa avanzar qué le dirá al jefe del Vaticano. “Es top secret”, dice, risueña.

El acto que celebrará León XIV con unos 80 presos catalanes el próximo miércoles apenas durará 20 minutos, pero ha llenado de ilusión a los internos católicos. La parada de un papa en una cárcel es una forma de visibilizar a un colectivo olvidado por buena parte de la sociedad. “No somos escoria”, recalca Josefina, otra de las internas. Todavía cuesta mirar a la cárcel sin prejuicios.

Todo son palabras de elogio para León XIV, a quien las internas agradecen haber puesto en el mapa a Brians 1, el centro de referencia de preventivos en Catalunya donde permanecen algo más de un millar de internos. “Olvidarse de la gente que está en prisión es muy fácil”, constata otra presa, Maite.

“Es muy fuerte que el papa nos tenga en cuenta y no haga excepciones con nosotras”, celebra López. “Es tremendo, es que es el Papa”, exclama esta interna varias veces durante el encuentro con periodista organizado por la Generalitat este viernes.

Montserrat López se confiesa “muy nerviosa” por conocer al Papa. Una de sus preocupaciones es que no sabe todavía qué ropa ponerse. “Yo siempre voy deportiva y de blanco no se puede ir, así que me van a tener que dejar algo”, asevera.

“Yo estoy aquí, pero no he hecho daño nunca a nadie”, deja claro López, que encontró la fe en prisión gracias al padre Jesús Roi, el cura de las mujeres de Brians 1. “Estoy contenta del cambio que he dado en mi vida gracias a la fe”, apostilla. Su compañera interna Elisabeth Vaca, por el contrario, es creyente desde pequeña. “La Montse lo va a hacer muy bien con el Papa”, declara sobre su compañera.

Si ya es difícil visibilizar la prisión, las mujeres internas lo son todavía más. “Estar aquí es duro”, remarca Josefina, peluquera del módulo. Brians 1 es la tercera cárcel catalana más poblada, con 1.098 internos, de los que solo 129 son mujeres. Igual ocurre en el conjunto del sistema de cárceles de la comunidad, donde las presas (502) son una minoría frente a los 8.855 presos hombres. 

La parada de León XIV en Brians 1 antes de acudir al milenario monasterio de Montserrat surgió casi en el último momento. Fue una iniciativa del conseller de Justicia, Ramon Espadaler, y el obispo de Sant Feliu de Llobregat, Xabier Gómez, al valorar la parada de Robert Prevost en otro centro penitenciario durante su viaje apostólico a Guinea Ecuatorial el pasado mes de abril. El equipo del Vaticano aceptó en seguida la propuesta catalana.

En la selección de los 80 presos que podrán acudir al auditorio de la cárcel para el acto con el Papa no se ha discriminado a nadie por el tipo de delito cometido, sino que se ha primado la antigüedad en la asistencia a la eucaristía, que en Brians se celebra el sábado y el domingo. “Después de saber que venía el Papa, se dispararon las peticiones”, ha ironizado el sacerdote Jesús Bel, uno de los dos párrocos de Brians.

“En la pastoral penitenciaria no se preguntan por los delitos porque no somos jueces, nuestro papel es con las personas”, ha explicado Bel, que mostró una mirada humana y antipunitivista en una entrevista con este diario hace unos días.

Durante el acto del próximo miércoles, que consistirá en un canto de bienvenida, el testimonio de dos internas, y unas palabras y la bendición del Papa, los internos harán entrega a Robert Prevost de un plato cerámico de unos 30 centímetros confeccionado en los talleres y murales. En el auditorio también se exhibirán arreglos florales, cuadros y murales realizados por los presos.

La próxima visita del Papa también ha servido a los colectivos de familiares de presos y en defensa de los derechos humanos para denunciar las condiciones de la cárcel. Tal y como han advertido varios informes del Consejo de Europa, el colectivo Dret i Presó, en una carta dirigida a León XIV ha denunciado que Brians 1 “no cumple los protocolos internacionales”.

Los problemas en esta cárcel, lamenta Dret i Presó, se concentran en el deterioro de la salud mental, la aplicación de medidas que el Consejo de Europa ha pedido prohibir, como el régimen de aislamiento, y también el uso “abusivo” de la práctica de contenciones mecánicas.

En la cárcel de Brians 1, que tiene varias de sus instalaciones en obras desde hace meses, este viernes se daban los últimos retoques (algunos de ellos, a cargo de los propios internos) para la visita papal: se han repintado algunas paredes y vallas y limpiado a fondo los patios. En la entrada, ya lucía una bandera del Vaticano junto a la de España y la de Catalunya. Todo está listo para recibir a León XIV.