Un fiasco en 'prime time': TVE repite dos años después el documental 'Colón ADN' sin aportar una sola prueba
TVE volverá a emitir este viernes el polémico documental Colón ADN. Su verdadero origen, a pesar de que dos años después no se ha publicado ni una sola prueba científica sobre sus llamativas conclusiones. Tras su primera emisión el pasado 12 de octubre de 2024, el genetista José Antonio Lorente anunció la publicación inminente de la investigación —el supuesto origen judío del descubridor de América— en un artículo científico revisado por pares y en una rueda de prensa. Días después de la emisión, la convocatoria se aplazó sin fecha y el investigador de la Universidad de Granada (UGR) anunció que no volvería a hacer declaraciones hasta la publicación del trabajo. Pero el artículo nunca llegó y las explicaciones se han pospuesto una y otra vez hasta hoy.
Consultado por este medio, Lorente reiteró en varias ocasiones entre 2024 y 2026 que el artículo seguía en preparación y justificaba el retraso con argumentos como la complejidad de reunir todos los datos o el laborioso proceso de coordinación y negociación con una revista de alto impacto. Hace unas semanas, el especialista esgrimió como justificación los “posibles daños en el laboratorio” provocados por los recientes terremotos de Granada. Finalmente, ante la insistencia y la cercanía del segundo aniversario, ofreció un nuevo compromiso. “Teniendo en cuenta la proximidad del 12 de octubre, alrededor de esa fecha se va a hacer un comunicado formal con todos los datos que tenemos y explicando todo el proceso”, anunció a elDiario.es.
La producción recibió numerosas críticas hace dos años por estar planteado como un reality show en el que los defensores de las diferentes teorías sobre el origen de Colón van desfilando ante Lorente, el científico-detective y absoluto protagonista. El programa terminaba con la conclusión de que Cristóbal Colón tenía “rasgos compatibles con origen judío” (hallados en el cromosoma Y de su hijo Hernando) y Lorente anunciaba con grandilocuencia que Colón no era genovés, como dicen los documentos históricos, sino que se trataba de un judío-sefardí que ocultó su identidad. Hasta la fecha no hay ni un solo dato publicado que respalde esa afirmación, aparte del hecho de que el grupo étnico-religioso al que pertenece un individuo no se puede determinar a través del ADN.
Un comportamiento “temerario”
A los genetistas e historiadores les parece una anomalía que se emitiera un documental en horario de máxima audiencia en TVE sin haber publicado antes un artículo científico que permitiera a sus colegas valorar las conclusiones. “Cuando se presentan análisis genéticos como evidencia de una determinada conclusión histórica, parece razonable esperar que, en algún momento, los resultados se hagan públicos y puedan ser examinados, reproducidos y discutidos por otros especialistas”, apunta Antonio Salas, genetista de la Universidade de Santiago (USC). “Y si, además, en todo ello participa la televisión pública, cabría esperar un especial cuidado a la hora de presentar al público resultados de esta naturaleza”.
“Normalmente, uno se somete al escrutinio de sus pares antes de dar por asentados sus resultados y comunicarlos al público en general”, apunta Francesc Calafell, genetista de la UPF-BSM. “Se podría haber coordinado la emisión del documental con la publicación de un preprint. Es cuanto menos temerario dar ese altavoz a unas hipótesis que puedan terminar en entredicho”. Antonio Alonso, genetista forense que dirigió el Instituto Nacional de Toxicología, coincide en que no se pueden lanzar teorías de este tipo en un programa de prime time sin tener un respaldo de la comunidad científica y una revisión por pares. “La televisión pública no debería admitir ese tipo de documentales sin unos mínimos estándares científicos”, denuncia.
Es cierto que Lorente dijo que se iban a tener la publicación para el mes de noviembre de 2024 y dos años es un plazo ya razonable para que estuviera
Fuentes de la productora del documental, Story Producciones, aseguran que la investigación no es una cuestión que dependa directamente de ellos y que en su momento ya hicieron públicos todos los datos que se conocían. “Es cierto que el profesor Lorente dijo que se iban a tener la publicación para el mes de noviembre de 2024 y dos años es un plazo ya razonable para que estuviera”, admite su director, Regis López. “Entiendo perfectamente la crítica y nosotros somos los primeros interesados en que se publiquen los datos, pero podemos confirmar que ellos no han parado de trabajar en esa publicación científica: tenemos la absoluta confianza en Lorente y la seguimos manteniendo”.
“Digno de Cuarto Milenio”
Este medio ha contactado en varias ocasiones con RTVE sin obtener respuesta. En su apartado sobre fuentes informativas y credibilidad, el Manual de Estilo del ente público asegura que la cadena difundirá únicamente “informaciones fundamentadas” que “deberán ser contrastadas con un número suficiente de fuentes”, un criterio que aplica “no sólo a los espacios informativos sino al conjunto de la programación”. Otras cadenas públicas, como la BBC, son más explícitas incluso sobre estas situaciones y recogen que “los responsables de contenidos deben evitar, en la medida de lo posible, depender de una sola fuente”, que es justamente lo que sucede en “Colón ADN”.
La televisión pública tiene que tener unos criterios: esto es un documental más digno de Cuarto Milenio
“Yo creo que la televisión pública está financiada por los impuestos y, por lo tanto, tiene que tener unos criterios: esto es un documental más digno de Cuarto Milenio”, asegura Carlos Elías, catedrático de periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid, especialista en desinformación. El problema, insiste, es que no hay un paper ni un consenso científico. “Para hablar de un resultado hay que tener consenso, publicarlo en una revista seria y que exista reproducibilidad. Si solo lo dice una persona, y no presenta los datos, no se puede hacer un documental basado únicamente en su palabra”.
Carolina Moreno, catedrática de Periodismo de la Universitat de València, considera muy preocupante la falta de transparencia metodológica. “Si TVE, un ente público, está emitiendo esto como si fueran hechos científicos contrastados, es preocupante, porque no sabemos cómo ha hecho este señor ese proceso”, asegura. “La credibilidad de la ciencia siempre depende, en el 100 % de los casos, de la posibilidad de someter los resultados a examen, a discusión y a revisión; en eso consiste la ciencia”.
Un retraso de 20 años
Para entender esta historia hay que remontarse al momento clave, la exhumación y estudio de los restos atribuidos a Cristóbal Colón y a su hijo Hernando en la catedral de Sevilla en 2003, junto con los restos atribuidos a su hermano Diego, conservados en La Cartuja. El proyecto estaba dirigido por Lorente, acompañado de otros especialistas de prestigio, como el antropólogo Miguel Botella y las historiadoras Guadalupe Chocano, Anunciada Colón de Carvajal y Consuelo Varela. También recurrió a genetistas externos como Ángel Carracedo y Mark Stoneking, pero todos ellos terminaron desvinculándose del proyecto por la mala conservación del ADN y la falta de resultados que pudieran validar.
Desde que se abrió la tumba de Colón, cada 11 de octubre viene anunciando que va a publicar un documento que nunca llega
En los años siguientes, Lorente declaró que los restos de Sevilla eran de Colón, a partir de la comparación de los restos atribuidos a su hermano Diego, conservados en La Cartuja de Sevilla, según publicó en un número monográfico de Medicina Balear, una revista científica de difusión regional. Tras más de una década y media sin publicar los resultados prometidos y esperados, en el documental de 2024 Lorente dio un nuevo giro y aseguró que Diego no era hermano de Cristóbal, sino un familiar en quinto o sexto grado. La nueva pieza clave pasó a ser la comparación con los restos de Hernando Colón, de la que aseguró haber demostrado una relación padre-hijo, algo de lo que tampoco ha publicado ninguna prueba.
“No hay por dónde cogerlo”
“Todo esto no hay por dónde cogerlo”, asegura Guadalupe Chocano, que fue durante años jefa de investigación en la Armada y participó con Lorente en las primeras etapas de su investigación. “En todo este tiempo no ha traído ninguna prueba científica. Como investigadora que he sido toda mi vida, me parece tremendo que lo vendan como un programa científico”. “Lleva con este tema 20 años y no nos da resultados”, se queja la historiadora Consuelo Varela, especialista en Colón. “Desde que se abrió la tumba de Colón, cada 11 de octubre viene anunciando que va a publicar un documento que nunca llega”.
Esto es muy poco serio y me temo que el problema es que no tiene nada. Se lo he dicho a él así de claramente: esto acaba con la carrera de un profesional
Por otro lado, añade Varela, los genetistas dicen que con los pocos restos que había es imposible determinar nada y se ha ido quedando cada vez más solo. “A mí me sorprende muchísimo, no sé qué le ha pasado”, asegura y considera que el documental fue un horror. “¿Pero cómo la televisión española ha entrado en eso?”, se pregunta. Antonio Alonso no solo coincide, sino que considera que esta situación está haciendo mucho daño a la genética forense. “Si mañana se demuestra que uno de los catedráticos que siempre sale como exponente de la genética forense en España nos ha vendido un bulo, la gente dirá: pues vaya, cómo son estos científicos, ¿no?”, plantea. “Es muy poco serio y veremos lo que anuncia, pero me temo que el problema es que no tiene nada. Se lo he dicho a él así de claramente: esto acaba con la carrera de un profesional”.
Gemma Marfany, catedrática de Genética de la Universitat de Barcelona (UB), cree que es probable que el ADN esté tan degradado que los resultados no sean concluyentes. “Yo creo que aquí no hay suficientes datos, porque si los hubiera, lo habría publicado, porque es un caso histórico”, asegura. “Honestamente, como genetista, creo que, si hubiera algo después de tanto tiempo, ya estaría demostrado. Y coincido en que esto puede hacer un gran daño a la visión que la gente tiene de los genetistas forenses”.
“Yo diría que el documental fue decepcionante”, resume Consuelo Varela. “Durante 20 años nos han estado diciendo que la ciencia iba a descubrir el origen de Colón, que los historiadores somos idiotas porque no tenemos bata blanca. Pues no. Resulta que los que leemos los textos de sus contemporáneos no tenemos duda”. El archivo notarial de Génova, insiste, está muy estudiado, hay muchas pruebas documentales de su origen y todos sus contemporáneos dicen que es genovés, incluido su hijo Hernando. “Ya han pasado muchos años y no parece que salga ninguna otra prueba”, concluye la historiadora. “Igual es el momento de que nos dediquemos a otra cosa”.