El Arzobispo de València, ante dirigentes de PP y Vox: “La prioridad del cristiano es la vulnerabilidad del que necesita ayuda”
El Arzobispo de València, Enrique Benavent, llama a adoptar una “caridad auténtica”, aquella que priotiza “la vulnerabilidad”, en el día de la Virgen de los Desamparados, patrona de València. El Arzobispo pronunció estas palabras durante la Missa d'Infants, que se celebró este domingo en la Catedral de València, ante decenas de representantes institucionales, muchos de ellos cargos públicos de PP y Vox que han censurado el proceso de regularización de personas migrantes.
Entre los asistentes se encontraban el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca (PP); los vicepresidentes Susana Camarero y José Díez, ambos del PP; la alcaldesa de València, María José Catalá (PP); la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé (PSOE); el segundo teniente de alcalde, José Gosálbez (Vox) y varios concejales del equipo de gobierno de PP y Vox.
Precisamente el pasado año, en esta misma jornada, el Ayuntamiento gobernado por PP y Vox desalojó a las personas sin hogar que pernoctan en el antiguo Cauce del Túria. El gobierno local envió durante el fin de semana a varias patrullas de la Unidad de Seguridad, Apoyo y Prevención (USAP) de la Policía Local y los servicios de limpieza a retirar los enseres de decenas de personas que acampan debajo de los puentes de los jardines del Túria.
En la Misa de este domingo, Benavent subrayó que la “caridad auténtica” es aquella que “no distingue entre buenos y malos, entre próximos y extraños, entre los de aquí y los de fuera”. “La prioridad del cristiano que desea vivir una caridad auténtica y que no sea fingida es la vulnerabilidad de quien necesita ayuda”, recalcó el Arzobispo, que pidió: “Que la autenticidad de nuestra devoción a la Mare de Deu se manifieste en una caridad que no sea fingida. Una caridad que no sea una farsa”.
El Arzobispo, que pronunció parte de la homilía en valenciano, criticó también “la indiferencia ante el sufrimiento de los pueblos” y recalcó que “condenar la guerra no es justificar ninguna injusticia. Es proclamar que únicamente la paz es llegar al cielo”.