La historia de la escultura de la Virgen de Cabanes desaparecida en la posguerra: la fiscal archiva la investigación
El equipo de patrimonio de la Guardia Civil ha localizado la talla de la virgen medieval de la Iglesia de Cabanes (Castelló) desparecida en la posguerra y expuesta en 2007 en el Museo Diocesano de Barcelona. La talla pertenece en la actualidad a la mercantil Breogan SL, según ha podido saber este diario.
Los investigadores del Instituto Armado realizaron un reportaje fotográfico de la escultura medieval, que se encuentra en el domicilio del administrador de la empresa. El propietario aportó la factura que acredita que la pieza desaparecida fue adquirida en 2002 a un coleccionista particular, por lo que la fiscal ha acordado el archivo de las diligencias de investigación penal que abrió a raíz de la denuncia del cura de la Iglesia de Cabanes.
El Ministerio Fiscal considera que al estar “plenamente documentada la venta en una factura, en tanto en cuanto su poseedor actual confirma su adquisición en el año 2002” y el plazo de prescripción del delito contra el patrimonio era en aquella época de tres años, no queda otra opción que el archivo de las diligencias.
La talla de fusta policromada, como informó este diario, pertenecía a la Iglesia de Cabanes desde el siglo XIII pero desapareció en plena posguerra franquista. El pasado 1 de febrero, el cura de la localidad castellonense, con el beneplácito del obispo, denunció ante la Guardia Civil que la escultura había reaparecido en 2007 en una exposición en el Museo Diocesano de Barcelona, tal como descubrieron los historiadores del arte Sonia Cercós y David Montolío. Los especialistas concluyeron que la talla medieval desaparecida en la posguerra y la obra expuesta en Barcelona eran el mismo objeto histórico.
Tras la denuncia del cura, el equipo de patrimonio de la Guardia Civil obtuvo del responsable del servicio jurídico civil del Arzobispado de Barcelona la documentación sobre la exposición Europa en art. Del romànic al renaixement. La empresa que gestionó la colección y facilitó las obras de arte aseguró a la Guardia Civil que el propietario de la escultura es J. B. V., administrador de la mercantil Breogan SL. El hombre accedió a que los investigadores realizaran un reportaje fotográfico de la pieza y aportó la factura de la compra en 2002 a un coleccionista, por lo que el pasado 22 de julio la fiscal encargada del caso decretó el archivo de la investigación.
Hace 70 años, en plena posguerra franquista, la escultura se encontraba en el Museo Provincial de Castelló. Los vaivenes de esta talla medieval desde entonces siguen siendo un misterio.