La jueza eleva a 231 los muertos por la dana tras reconocer como víctima a un hombre que sufrió un infarto por el estrés
La cifra de víctimas mortales por la dana de Valencia del 29 de octubre de 2024 ha aumentado a 231 después de que la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Catarroja (Valencia) haya incluido a un hombre que falleció en la localidad de Benetússer de un infarto agudo de miocardio.
En un auto, del que ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), la magistrada ha acordado incluir como nueva víctima a un hombre de avanzada edad que falleció el mismo día de la dana, tras sufrir un infarto agudo de miocardio en su domicilio de la localidad de Benestússer (Valencia).
Este fallecimiento se encontraba en estudio después de que la magistrada pidiese un informe forense al Instituto de Medicina Legal (IML) para determinar la relación de causalidad existente entre su fallecimiento y las circunstancias sufridas a causa de la riada.
Según recoge el auto, el informe médico forense señalaba que no podía establecer un nexo de causalidad entre el fallecimiento y las circunstancias sufridas por este hombre el 29 de octubre de 2024, aunque sí podría considerarse como “una concausa contemporánea al episodio de estrés agudo sufrido”.
El informe médico forense detalla de forma extensa la existencia de una hipertensión arterial de 9 años de evolución (de 2015 a 2024) y edad avanzada, condiciones que provocan una arteriosclerosis.
Según el relato expuesto en el auto, el fallecido se encontraba en su domicilio el día de la dana y estaba en su cama “muy asustado con lo que estaba pasando, refiriendo mareo, nervios y dolor en la boca del estómago”, por lo que estuvo dormitando hasta que dijo que tenía dolor de estómago y brazo.
Su vecina, quien estuvo vigilándole, llamó al 112 sin obtener respuesta y le administró un paracetamol, hasta que sobre las 23 horas comprobó que no respiraba y le intentó realizar una reanimación cardiopulmonar, siendo esta infructífera.
“Las circunstancias estresantes de tal magnitud como lo sucedido en la dana, que partían de un estado patológico previo, derivaron en el fallecimiento”, señala la magistrada, “por un infarto agudo de miocardio el 29 de octubre de 2024, ante la situación que estaba viviendo y que estaba viendo desde su domicilio”.
La instructora deja por tanto sin efecto el sobreseimiento acordado previamente en otras diligencias previas relativas a esta defunción para unirlas a la causa en la que se investigan presuntos delitos de homicidio y lesiones por imprudencia.