La evolución del incendio de Soneja permite abrir carreteras y el regreso de desalojados con ganas “de volver a la normalidad”
La evolución del incendio forestal de Soneja (Castellón), estabilizado desde la tarde de ayer lunes tras quemar 183 hectáreas, ha permitido proceder a abrir las carreteras y el acceso de los vecinos desalojados del municipio vecino de Azuébar.
A primera hora de la mañana, tras una reunión del director del Puesto de Mando Avanzado (PMA) con la alcaldesa de Soneja, se ha decidido abrir las carreteras y el regreso de los vecinos desalojados -unos 500-, según ha informado Emergencias de la Generalitat.
En la mañana de este martes trabajan en la extinción del incendio tres unidades terrestres de los bomberos forestales de la Generalitat, cuatro brigadas rurales de actuaciones forestales del Consorcio de Bomberos de Castellón y un medio aéreo de la Generalitat.
Se mantiene la situación 2 del Plan Especial ante el riesgo de Incendios Forestales (PEIF), ha indicado Emergencias, que mantiene para este martes el nivel extremo de preemergencia de incendios en toda la Comunitat Valenciana, donde hay riesgo alto de tormentas secas en el interior de Castellón y Valencia, y posibilidad de estas en el litoral de Castellón.
Ganas de “volver a la normalidad”
Los vecinos desalojados de Azuébar vuelven a sus casas este martes por la buena evolución del fuego con “muchas ganas de volver a la normalidad”. Así lo ha señalado a EFE la alcaldesa de Azuébar, Jessica Miravete, quien ha explicado que el regreso de los vecinos, tras dos noches en el seminario de Segorbe, “será complicado” por la cercanía del incendio y la afección del entorno del municipio.
“Tenemos todos muchas ganas, me incluyo en los vecinos, de volver a nuestras casas y a nuestros hogares”, ha señalado la alcaldesa, quien ha agradecido la labor de todos los medios que han participado en la extinción del incendio.
Miravete ha indicado que las viviendas del municipio se encuentran en buen estado y que el desalojo se llevó a cabo como medida preventiva ante las condiciones meteorológicas de los últimos días, con “fuerte calor, baja humedad y vientos muy fuertes”, factores que aconsejaban esperar para garantizar una vuelta segura.
“Todas las casas están bien”, ha afirmado la alcaldesa, quien ha explicado que durante la noche se realizaron las actuaciones necesarias para asegurar que los vecinos pudieran regresar “con todas las garantías”. La mayoría de los vecinos desalojados se trasladaron a segundas residencias o a casas de familiares y amigos, mientras que 41 personas pasaron las últimas dos noches en el Seminario de Segorbe.