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Nuevas herramientas de caza, jaulas trampa y traslados: el plan de la Generalitat Valenciana frente a la plaga de conejos

La Conselleria de Medio Ambiente ha sometido a información pública el proyecto de orden que aprueba las directrices para la ordenación, gestión y aprovechamiento sostenible del conejo de monte en la Comunitat Valenciana. El anuncio, publicado en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), abre un periodo de consulta de quince días naturales en el Portal de Participación del Consell y en la web del Portal de Caza y Pesca para la presentación de alegaciones.

La norma persigue la actualización del marco regulatorio vigente, que data de junio de 2009. Durante los últimos quince años, la relación de municipios valencianos afectados por la sobrepoblación de esta especie ha experimentado un notable incremento, al pasar de las 70 localidades incluidas en el listado inicial a los 177 contabilizados en la última revisión de 2024. La experiencia acumulada en este periodo ha evidenciado las limitaciones de las herramientas actuales frente a la proliferación de este animal silvestre.

La futura orden introduce novedades en los métodos de control y la práctica cinegética. El texto define formalmente las modalidades deportivas de caza y las técnicas de control por razones de gestión, al tiempo que regula sus correspondientes periodos hábiles. Como principales herramientas adicionales, el borrador contempla el uso de jaulas trampa y la autorización de armas y calibres restringidos hasta la fecha con el fin de adaptar las actuaciones a las particularidades de cada terreno.

Asimismo, la propuesta metodológica del Consell plantea una gestión diferenciada dentro de un mismo coto de caza. Esta fórmula permite distinguir entre las áreas agrícolas castigadas por daños recurrentes y las zonas forestales con menor densidad de ejemplares, donde la presencia del animal aporta un impacto ecológico positivo. Para equilibrar ambas realidades, la norma regulará el traslado de conejos desde las parcelas agrícolas con exceso de población hacia los entornos forestales deficitarios.

Con este paso, la administración valenciana busca dotar al sector agrario y cinegético de canales de comunicación más agiles que reduzcan los tiempos de respuesta ante el deterioro de los cultivos. La exposición pública permitirá a las organizaciones profesionales agrarias, colectivos de cazadores y entidades ecologistas aportar sus propuestas antes de la redacción definitiva del texto.

Efectos en los cultivos

Las principales organizaciones agrarias valencianas, como AVA-Asaja o La Unió Llauradora i Ramadera, han coincidido en señalar que la proliferación descontrolada del conejo de monte ha sobrepasado la capacidad de gestión del sector cinegético tradicional. Así, han reclamado de forma reiterada la declaración oficial de plaga en las comarcas más castigadas, una medida que permitiría articular indemnizaciones directas para los agricultores afectados y habilitar la intervención subsidiaria de los servicios públicos en las zonas de seguridad. Las plataformas profesionales han insistido en que los daños ya no se limitan a mermas puntuales en las cosechas, sino que conllevan la destrucción definitiva de plantaciones jóvenes de cítricos, viñedo y frutales, lo que aboca al abandono sistemático de fincas de regadío y secano.

Por este motivo, han insistido en la necesidad de actuar sobre los principales focos de cría inalcanzables para los cazadores, con especial foco en las infraestructuras públicas. Las organizaciones han instado al Ministerio de Transportes y a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) a asumir la limpieza y el control biológico en los taludes de autovías, vías de tren y márgenes de canales, puntos donde la prohibición de cazar crea refugios inexpugnables para la especie. Asimismo, las organizaciones representativas del campo valenciano demandan flexibilizar al máximo los trámites burocráticos para autorizar batidas extraordinarias durante todo el año, la quema o desbroce de matorral periurbano y la cobertura integral por parte de Agroseguro de las pérdidas ocasionadas por la fauna silvestre sin penalizar al asegurado con franquicias abusivas.