Russafart, los artistas del barrio abren las puertas de sus estudios

La nueva edición de Russafart, bienal de arte en el señero barrio valenciano acechado por la turistificación, abre de nuevo las puertas de los estudios de los artistas de Russafa este fin de semana.

Esta iniciativa, además de abrir los estudios, expande el arte a otros locales vecinos del barrio. Russafart ha ido creciendo constantemente, pasado de los 42 creadores de la primera edición de 2008 a los 315 que participan en la de este año.

La Sala Russafa acoge la muestra de Colectiva 27 –Associació de Dones Artistes. Piezas de Hope Campos, Inma Peiró, Kita Pardo, Isabel Folgado y Rebeka Catalá conforman la intervención del hall de Sala Russafa que podrá visitarse desde el 5 de junio, cuando se inaugura la muestra.

El domingo 7 de junio, antes de la función de Stellae, se celebrará la entrega de los Premios de Público de Sala Russafa de esta temporada. Estos galardones son fruto de las votaciones del público, que puede valorar las piezas que programa el teatro de Russafa (exceptuando las de su propia compañía, Arden Producciones) tras cada representación.

'Coto público de arte'

Russafart, bajo el lema 'Coto público de arte', alcanza en 2026 su mayoría de edad y lo hace desde la conciencia crítica de su tiempo. Diecio- cho años no son una celebración complaciente, sino la evidencia de una resistencia sostenida.

Russafa es hoy un territorio en disputa, afirman los coordinadores, Arístides Rosell y Rebeka Catalá. La turistificación intensiva, la especulación inmobiliaria y la expulsión progresiva de vecinos y pequeños comercios configuran un proceso de transformación que amenaza con vaciar el barrio de su tejido social.

La cultura corre el riesgo de convertirse en un elemento decorativo, despojado de su capacidad crítica. Frente a ello, Russafart se posiciona como una práctica de fricción. No como un evento que se adapta al contexto, sino como un dispositivo que lo cuestiona.