Una cadena humana contra una colmena de apartamentos turísticos en València vuelve a cuestionar la estrategia de Catalá
Los vecinos de València rechazan la nueva normativa de apartamentos turísticos que el consistorio aprobará el próximo martes y consideran que es una “oportunidad perdida para recuèrar vivienda” para uso residencial. La Federación de Asociaciones de Vecinos duda sobre los compromisos trasladados por el consistorio, que asegura que srá prácticamente imposible abrir más apartamentos y se blindarán el 98% de las viviendas con un sistema de topes. Justo este sábado, cientos de personas se han manifestado a través de una cadena humana contra una colmena de apartamentos turísticos proyectada en los patios interiores de una edificio en el corazón de Russafa.
La norma, que ya ha superado todos los trámites a falta del sí definitivo en el pleno municipal, fija que los pisos de uso turístico no podrán superar el 2% del parque total de viviendas de cada barrio y distrito y solo podrán ubicarse en bajos o primeras plantas en edificios de uso mixto, siempre y cuando en el mismo rellano no existan viviendas. Necesitarán un acceso independiente del resto del edificio.
La Federación de Asociaciones de Vecinos apunta que la nueva redacción “deja fuera de ordenación alquileres de corta estancia, propiciando la expulsión de los residentes de sus barrios”. Consideran que la regulación no es restrictiva al no concretar medios ni instrumentos para perseguir y sancionar los incumplimientos, y porque habilita el alquiler vacacional en todos los edificios sin posibilidad de queja o denuncia.
La agrupación de entidades vecinales valora que la norma recoja algunas de sus reivindicaciones y que, en esencia, pone límites al crecimiento turístico, “un problema que se ha hecho bien visible estas Fallas, donde ha habido momentos que ni turistas ni falleros han podido disfrutar con seguridad de las mismas”. Además, aplauden el marco teórico de la norma -los 'candados' que presentó el concejal Juan Giner, un sistema de filtros excluyentes-, que establece unos limites máximos por distrito, barrio o manzana: “Es algo que se estaba esperando desde hace mucho tiempo”.
Según detalló el edil de Urbanismo y Vivienda, “de las 117 alegaciones presentadas, el Ayuntamiento ha estimado o incorporado al texto definitivo las principales peticiones de la Federación de Asociaciones de Vecinos sobre las que dispone de plenas competencias: los ratios de saturación por barrios y distritos, el censo municipal público de alojamientos turísticos, el plan de inspecciones o los mecanismos de reversión de apartamentos a uso residencial, que ya estaban previstos o han quedado reforzados en la versión definitiva”.
Sin embargo, prosigue la entidad vecinal, la norma no resuelve el problema de fondo en la ciudad: los apartamentos irregulares. “Sigue habiendo más de 9.000 apartamentos turísticos fuera de la ley. La principal oferta de alojamiento turístico de la ciudad, casi el doble que el alojamiento en hoteles, se mueve en la ilegalidad. Y este es el problema que la propuesta que tenemos delante no resuelve y con la que no podemos estar de acuerdo”, critican.
Russafa, contra una isla de apartamentos
En paralelo, en Russafa se ha creado un movimiento vecinal contra una 'isla' de apartamentos turísticos que se proyecta en el barrio. Vecinos de las calles Puerto Rico, Pintor Gisbert y Filipinas rechazan la construcción de 34 pisos turísticos en un patio que une las citadas calles, en terrenos que antaño ocupaba una nave industrial. Cientos de vecinos se concentraron este sábado frente a los edificios para frenar su construcción.
Se trata de un complejo de una treintena de apartamentos y dos sótanos con capacidad para aparcar 66 vehículos, que el vecindario considera incompatible con la convivencia en sus comunidades. La empresa promotora defiende que no eliminan vivienda residencial y que cumplen con lo que marca la normativa. El equipo de Urbanismo se reunió con algunos representantes y les aseguró que buscarían la fórmula para frenar este proyecto.
Los asistentes a la cadena humana alertan de que con el fin de la moratoria para las licencias de apartamentos turísticos “está prevista la activación de 240 viviendas turísticas sobre el barrio de Russafa y unas 5.400 en toda València”.