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Festival de Cannes

La clase magistral de Peter Jackson en Cannes: “Nunca haré una película tan exitosa como 'El señor de los anillos'”

Peter Jackson en su encuentro con la prensa en Cannes

Javier Zurro

Cannes —
13 de mayo de 2026 12:47 h

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No podía ser de otra forma. Los acordes de la banda sonora que Howard Shore compuso para El señor de los anillos recibieron en forma de vídeo, acompañados de una ovación enorme, la llegada de Peter Jackson al Teatro Debussy de Cannes. Allí, tras recibir el día anterior la Palma de Oro honorífico de manos de Elijah Wood —que también acudió a la charla—, el director de la saga que logró el milagro de adaptar a Tolkien, ofreció una clase magistral en la que revisó su carrera y habló de los retos del cine en la actualidad.

Jackson, cuya carrera post Hobbit solo ha tenido un par de documentales, es uno de esos directores que logró un nombre desde lo underground, con esas primeras películas gore y fantásticas como Braindead (con el excéntrico y mítico título español de Tu madre se ha comido a mi perro) o Mal Gusto, pero que alcanzó la cima llevando a cabo su sueño de adaptar la trilogía de El señor de los anillos. Sin embargo, entre medias ya dejó muestras de ese universo que mezcla lo íntimo y lo fantástico en películas como Criaturas celestiales. 

El director bromeó con que ha logrado lo impensable, “ganar una Palma de Oro sin hacer una película” y dijo que era algo que nunca podría haber pensado que podía lograr. “Nunca pensé que ganaría una Palma de Oro igual que nunca pensé que podría ser bailarín de ballet o saltador de altura. Hay ciertas cosas que simplemente sabes que no van a suceder y por tanto nunca sueñas con ello”, dijo el director.

Recordó la primera vez que pisó Cannes, y contó una anécdota que muestra bien las normas de la Croisette: “La primera vez que entré en el Palais, en Cannes, fui a registrarme y tenía ganas de ver muchas películas, esa acreditación es como el billete dorado de Willy Wonka, porque puedes ir a ver todo lo que quieras. Pero cuando fui a recogerla, llegué a mitad del camino al mostrador y un guardia de seguridad me echó por llevar pantalones cortos. Me echaron a patadas la primera vez que puse un pie aquí. Anoche estuve muy tentado de ponerme un esmoquin con pantalones cortos solo para dejar las cosas claras. Pero eso requiere valentía, y yo no soy lo suficientemente valiente para hacer eso”.

Peter Jackson junto al periodista Didier Allouch en el Festival de Cannes

King Kong fue la película que le hizo amar el cine. Primero se enamoró de los Thunderbirds, la serie de televisión de Gerry Anderson, pero cree que realmente solo estaba “enamorado, sin entenderlo, de todo el tema del escapismo”. “Amaba la televisión y el cine donde podías escapar del mundo real y embarcarte en alguna aventura que era ciencia ficción o terror, algo que nunca ibas a experimentar. Cuando tenía unos 8 o 9 años, en Nueva Zelanda, un viernes por la noche, en la televisión, pusieron la película original de King Kong, y yo no sabía nada de Kong. Me cambió la vida. Fue viendo King Kong cuando pensé que quería hacer películas”, dijo el director, que finalmente pudo rodar su propia versión de la historia del simio gigante.

Comenzar haciendo cine de terror no fue una casualidad, ya que cree “el terror siempre es una forma natural para que un joven cineasta haga su primera película”. “Cuando haces tu primera película, no tienes dinero. Es difícil llegar a actores de mayor renombre, a veces ni siquiera se puede conseguir un guion profesional. Pero es posible hacer una película de terror sin guion y sin estrellas. Simplemente tienes que usar tu imaginación para ser lo más sangriento posible. Porque cuanto más sangrienta sea, mayor impacto tendrá la película. Aunque le falten otras cosas, es una muy buena manera de causar impacto. Incluso si no te quedas en el género y pasas a hacer otras cosas, es una buena manera de empezar”, aseveró.

En su caso, esas películas fueron el resultado de las películas que le gusta ver, “que son películas tan exageradas, con tanta sangre que la única reacción que puedes tener es reírte”. “Llegas al punto en que simplemente tienes que reírte porque es tan exagerado… yo solía usar el término splatstick —un juego de palabras con el género del slapstick—, porque es como una especie de película de Buster Keaton con sangre y gore, pero con ese humor visual de las películas de comedia física”, opinó Jackson.

La primera vez que estuve en Cannes un guardia de seguridad me echó por llevar pantalones cortos. Me echaron a patadas la primera vez que puse un pie aquí

Peter Jackson Cineasta

Todo para llegar al proyecto de su vida, la adaptación de la trilogía de El señor de los anillos que le llevó a la cima del cine mundial y a ganar 11 Oscar con El retorno del rey. Dejó claro que no le importa que digan que es el trabajo más importante de su carrera. “Nunca voy a hacer una película tan exitosa comercialmente como estas, así que cómo me va a importar que digan eso. Mucha gente hace películas a lo largo de su carrera y no tiene ese grado de éxito, así que estoy muy orgulloso de que haya sucedido y estoy muy orgulloso de esas cifras que logró, porque no las hemos visto en unos 20 años”, apuntó con franqueza.

Fueron 266 días de rodaje, pero lo que pocos saben es que los inicios del proyecto fueron, cuanto menos, sorprendentes. Tal como explicó Peter Jackson, la idea de hacer la adaptación nació, básicamente, como una forma de salvar el estudio de efectos visuales que había creado para Atrápame esos fantasmas: “Estábamos pensando: ¿qué película podemos hacer ahora para mantener a nuestro equipo de efectos visuales y no despedirlos? Sé que no suena como la razón principal para hacer películas, pero era una presión que nos habíamos impuesto. Teníamos una empresa de efectos visuales y teníamos que mantenerla en funcionamiento”.

El otro elemento sorpresa que entró en juego fue Harvey Weinstein, el productor acusado de abusos sexuales que fue clave para que lograran los derechos para hacerla. Los tenía Saul Zaentz, productor de la adaptación animada y que todavía los conservaba. “Nos dijeron que Saul era bastante difícil de tratar y que no quería hacer nada más porque la película animada no tuvo mucho éxito y quedó un poco decepcionado y no tenía prisa por hacer nada más con la novela, y aquí es donde aparece el famoso Harvey Weinstein”, lanzó Jackson captando la atención de todo el Teatro Debussy.

“Le preguntamos a Harvey si le gustaría hacer El Señor de los Anillos. Harvey Weinstein había producido El paciente inglés, que iba a ser una película de 20th Century Fox y en el último minuto se retiraron, como unas semanas antes de que comenzara el rodaje. Harvey les ofreció el dinero para hacer El paciente inglés, para salvarla. Y entonces me dijo: ‘conozco a Saul Zaentz porque le salvé el pellejo con El paciente inglés y me debe un gran favor’. Ese fue el favor que Harvey le sacó a Saul Zaentz, y esa fue la razón por la que pudo hacerse con los derechos. Hacer cine es una serie de extraños accidentes, de extrañas coincidencias que suceden a lo largo de todo el camino”, zanjó.

El futuro le tendrá todavía vinculado como productor a El señor de los anillos, ya que se prepara una nueva película centrada en Gollum dirigida por el actor que le dio vida, Andy Serkis, pero lo que sí pudo confirmar Jackson antes de terminar su clase magistral es que continuará, por fin, el proyecto de Tintín que comenzó Steven Spielberg y que siempre se pensó como dos películas, una dirigida por cada uno: “Estamos escribiendo la próxima ahora. Steven hizo su película, y han pasado 15 años y yo no he escrito la mía. Me siento muy incómodo con eso. Steven es lo suficientemente amable como para no presionarme, pero sé que quiero hacerlo bien. Así que he estado trabajando con Fran (su pareja y coguionista) en otro guion. Hace un par de días estaba escribiendo en una habitación de hotel, así que es algo activo y real”.

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