'Un entre deu', el balance político e intelectual de Vicent Soler
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La noche del 24 de junio de 1975 (San Juan), Vicent Soler la pasó en el calabozo de la Jefatura Superior de Policía de Valencia. Tenía veinticinco años y acababa de ser arrestado en la Casa de Ejercicios Espirituales de la Purísima de Alaquàs junto a otros nueve dirigentes de la oposición antifranquista clandestina por exigir la recuperación de las libertades democráticas y el autogobierno. Se trataba, además de Soler, de Ernest Lluch, Laura Pastor, J.J. Pérez Benlloch, Josep Guia, Francesc Candela, Francesc Xavier Navarro, Josep Maria Corell, Carles Dolz y Carlos Manuel Martínez. Medio siglo después de aquel episodio ocurrido en el ocaso de la dictadura, el exconseller, catedrático de Economía y exdecano de la Universitat de València relata sus vivencias en 'Un entre deu' (Editorial Afers), un ejercicio de memoria histórica y balance político ligados al reciente devenir de la Comunitat Valenciana.
La obra, finalizada el 24 de junio de 2025 en un guiño cronológico a la fecha de la detención, no busca erigirse en un tratado de objetividad neutra, sino en un testimonio vivido en primera persona. Soler articula un relato que transita desde “aquel gris” del régimen franquista hasta el “multicolor” escenario democrático contemporáneo, marcado por nuevos interrogantes sobre el futuro institucional. El título del libro, sugerido por el periodista Paco Cerdà, rememora su condición de integrante de los “diez de Alaquàs”, aunque el propio autor matiza en el texto que aquella detención representaba tan solo una muestra de los miles de ciudadanos que luchaban por la dignidad colectiva del pueblo valenciano.
A lo largo de sus páginas, la obra repasa la evolución ideológica de Soler, quien se reafirma en su condición de socialdemócrata y valencianista convencido. El economista evoca el progresivo abandono de los planteamientos más radicales de su juventud para abrazar un reformismo gradualista y posibilista, una postura intelectual fuertemente influida por la figura y el acompañamiento de Ernest Lluch, con quien compartió una profunda amistad y la convicción de que los cambios sociales deben articularse mediante la pedagogía y la búsqueda de consensos.
En el prólogo que abre la edición, titulado 'D'un temps, d'un país, d'una vida que pren partit', el expresident de la Generalitat Ximo Puig define la obra como un híbrido entre las memorias personales y la crónica de una época, barnizado por una enorme sensibilidad humana. Puig destaca la lealtad del autor hacia un cuerpo de ideas que nunca ha interpretado de forma acrítica, y señala a Soler como el principal heredero de la “Vía Valenciana” formulada por Lluch, asesinado por ETA el 21 de noviembre de 2000 en el aparcamiento de su casa en Barcelona. El texto pone en valor la capacidad del político para conciliar la solvencia en la gestión económica con un perfil humanista volcado en la defensa de la cultura y la lengua propia.
El libro recorre pasajes cruciales de la historia reciente en el ámbito autonómico, desde los orígenes del valencianismo político en colectivos como el Grupo Parpalló o el PSPV original, hasta los amargos episodios de la llamada Batalla de Valencia, y repasa el papel de figuras clave en la vertebración cultural del territorio como Joan Fuster, Manuel Sanchis Guarner, Andreu Alfaro o Enric Valor. Asimismo, detalla hitos institucionales de su trayectoria pública, entre los que figuran la creación del Institut de la Mitjana i Petita Indústria Valenciana (Impiva), el impulso legislativo a la Llei d'Ús i Ensenyament del Valencià, su paso por el Ayuntamiento de Valencia o su labor al frente de la cartera de Hacienda durante siete años en los gobiernos del Botànic, etapa en la que logró aprobar siete presupuestos consecutivos en tiempo y forma.
Más allá de la retrospectiva histórica, el libro incluye reflexiones de calado sobre la realidad socioeconómica actual. Soler dedica espacio a examinar la escasa tradición de mecenazgo de las élites empresariales locales, la brecha de financiación que padece la Comunitat Valenciana y el fenómeno de atracción de recursos que ejerce la capitalidad de Madrid en detrimento de los territorios periféricos. Del mismo modo, el autor reconoce la evolución de su propia mirada hacia causas contemporáneas como el ecologismo o el movimiento feminista, cuya influencia agradece de forma explícita a diversos colectivos sociales.
Con una clara intención pedagógica orientada a los lectores más jóvenes, Soler advierte en su escrito de que los derechos cívicos y las conquistas sociales “no caen del cielo ni son inmutables”. El autor subraya la necesidad de mantener viva la memoria para comprender la dificultad de los procesos de cambio, al tiempo que alerta contra los riesgos de involución que, a su juicio, conllevan los discursos populistas y los pactos de la derecha con la extrema derecha. Frente a estas dinámicas, el texto apela a la firmeza en las convicciones democráticas y al valor de la política entendida como un espacio de diálogo permanente entre discrepantes.
En definitiva, 'Un entre deu' se presenta como un balance de madurez que combina el recuerdo del joven universitario que lloraba en un calabozo por el dolor que causaba a su familia con la perspectiva del académico y gestor público experimentado. Las páginas de la obra componen una invitación a continuar trabajando por la justicia social, la autonomía y la vertebración territorial, reafirmando unos principios que, según concluye el propio autor, siguen tan vigentes hoy como hace medio siglo para construir una sociedad más justa, próspera y plural.