El equipo del Centre del Carme encontró una tonelada de basura en el almacén

Una plaga de pulgas, animales muertos y toneladas de basura. Es lo que se encontró el equipo del Consorcio de Museos en el almacén del Centre del Carme hace 10 meses, según asegura su director. José Luis Pérez Pont ha destacado que ha tenido que enfrentarse a un “magma” de ocupaciones más allá de la programación, entre ellas poner solución al estado de conservación “lamentable” en el que se encontraban algunas instalaciones del Centre del Carme de València.

El responsable del consorcio ha acudido este martes a les Corts a hacer balance de su gestión de estos primeros 10 meses a petición de los grupos parlamentarios de Compromís y Ciudadanos. Pérez Pont ha relatado algunas de las dificultades con las que se ha encontrado y que han supuesto “un trabajo que no se ve, que es menos agradecido y vistoso, pero igual de importante para que el consorcio pueda funcionar”.

Como ejemplo, ha asegurado que uno de los espacios del Centre del Carme sufría una plaga de pulgas y que los almacenes donde se guardan elementos como peanas o embalajes “estaban llenos hasta los topes de basura”. “Hemos sacado ocho contenedores, una tonelada, de animales muertos, trastos y enseres”, ha apostillado.

Ante esta situación, ha asegurado que la actual dirección hizo la limpieza, ordenó un tratamiento de control de plagas y “ya esta todo limpio, hasta huele bien, y se pude utilizar como espacio de almacenaje”. De hecho, ha comentado que se pagaba un alquiler de almacén en Pedralba y “ahora ya no porque está en condiciones”.

Asimismo, ha criticado “cuestiones que se dan de bruces contra el sentido común, como que se pagaba una factura eléctrica un 20 por ciento más cara que en un domicilio, cuando debería tener una tarifa reducida”. Además, ha revelado que se dejaban la iluminación de la exposiciones --“de halógenos, carísima”, ha matizado-- “día y noche” por cuestiones de la vigilancia de seguridad, mientras que ahora se ha decidido instalar luces nocturnas con leds, más baratas. Estas medidas supondrán un ahorro en consumo eléctrico de 40.000 euros, ha cifrado.

Otra de las quejas expuestas es que en este momento una de las máquinas enfriadoras encargadas de asegurar la temperatura adecuada en un centro museístico está “al borde del colapso”, ya que en vez de comprar piezas nuevas cuando se había alguna avería se ha “destripado” uno de estos aparatos de aire acondicionado para reponerlas.

Respecto al edificio, ha apuntado a “situaciones tan alarmantes” como el “estado de ruina extrema” de algunas partes del exconvento, como el antiguo edificio de artes y oficios con una segunda planta en ruina, “10 aulas en total donde se puede llevar a cabo, no un proyecto expositivo, ya que no hacen falta más salas de exposiciones, pero sí usos de autogestión, asociaciones e iniciativas de grupos para talleres y jornadas”.

El director ha recordado que ya hay una partida presupuestaria prevista para la siguiente fase de rehabilitación del Carme pero ha precisado que eso “tendrá un proceso”: “En este año no habrá resultados físicos; a final de este año o principios de 2018 habrá inicios de obra”.