El Levante UD sí que se entiende con València: renuncia al pelotazo urbanístico y moderniza su viejo estadio
“Las comparaciones son odiosas, prefiero no realizarlas”. Así se ha pronunciado el alcalde de València, Joan Ribó, preguntado por la situación del nuevo Mestalla, cuya ejecución lleva paralizada 11 años, precisamente durante la visita realizada este miércoles a las obras del estadio del Levante U. D., el otro club profesional de la capital valenciana, acompañado por la vicealcaldesa, Sandra Gómez, y por el presidente granota, Quico Catalán.
Las comparaciones, sin embargo, pese a ser odiosas, son inevitables. En este simbólico acto, el Levante U. D. y el Ayuntamiento han acordado dar carpetazo al convenio firmado hace 11 años por el cual el club tenía aprobada una recalificación en los actuales terrenos del Ciutat de València para vender la parcela y construir siete torres de viviendas en su lugar. Con estos fondos, debían construir un nuevo estadio en otro emplazamiento. La operación es casi idéntica a la que mantiene al Valencia C. F. en la cuerda floja, por la imposibilidad del club de vender las parcelas del viejo Mestalla.
Tal y como ha explicado Catalán, la entidad granota ha superado sus problemas económicos mediante una gestión eficiente y ha decidido quedarse en su histórico recinto de Orriols. La entidad acaba de obtener un crédito de 60 millones de euros amortizables en 12 años con el cual cancelará los últimos préstamos que mantenía derivados del concurso de acreedores y financiará las obras de remodelación del coliseo granota, que se convertirá en un estadio multidisciplinar de primer nivel con espacios de ocio y socioculturales, así como la nueva ciudad deportiva que se construirá en Natzaret, unas obras que se espera que comiencen en la primavera del año que viene.
Durante la visita de obras, el presidente de la entidad ha comentado que la primera fase de los trabajos consistente básicamente en la instalación de la cubierta finalizarán en el mes de noviembre. La segunda fase, consistente en la renovación de todo el revestimiento, donde se ubicarán los nuevos espacios, arrancará a lo largo del verano que viene, si bien no tiene un plazo concreto de ejecución ya que, según ha explicado Catalán, dependerá de cómo se puedan compatibilizar los trabajos con el desarrollo de la competición.
Tanto el Levante U. D. como el Ayuntamiento han suscrito un nuevo protocolo de intenciones. Según ha explicado la vicealcaldesa y concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, en virtud de este acuerdo el Ayuntamiento tramitará un nuevo planeamiento para adecuar urbanísticamente las nuevas dimensiones del estadio, así como sus nuevos usos. Esto supondrá la cesión de unos 800 metros cuadrados de ocupación de suelo público al club granota. A cambio, la entidad se compromete a reurbanizar todo el entorno del renovado estadio.
La situación contrasta con la vivida la semana pasada durante la visita del presidente del Valencia C. F., Anil Murthy, al Consistorio, donde fue recibido por Ribó y Gómez. Murthy solicitó una prórroga de la Actuación Territorial Estratégica (ATE) cuyo último hito finaliza en 2025, momento en que deberían estar construidas las torres de viviendas en el suelo del viejo Mestalla, hasta 2030. Y lo pidió sin presentar ningún tipo de proyecto o documento que haga pensar que existe un compromiso verdadero para finalizar el coliseo de la avenida de Corts Valencianes. Una semana después del encuentro, el Ayuntamiento no ha recibido noticias del club che.
Ribó ha insistido este miércoles en que quiere hechos y compromisos firmes antes de hablar de cualquier prórroga. De no reiniciarse las obras entre este año y el que viene, tal y como exigen las autoridades municipales, el club podría perder los derechos de la recalificación de los terrenos del viejo Mestalla con los que preveía obtener entre 100 y 120 millones de euros.