Un promotor holandés trocea un bajo comercial para hacer 9 pisos en Russafa
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Las obras en un edificio de la Calle Centelles, en el barrio de Russafa, van camino de provocar un conflicto vecinal. Un promotor de origen centroeuropeo ha adquirido un local comercial, que ocupaba un centro de día de ancianos tras años sin uso, y está convirtiéndolo en nueve viviendas en la planta baja.
Las obras arrancaron el pasado enero y ya se encuentran en un avanzado estado. Ocupan toda la planta baja, que da a la Calle Centelles y a una plaza interior, y de los 500 metros cuadrados del local emanarán nueve pisos de entre 50 y 90 metros cuadrados en el que es uno de los barrios más caros de la ciudad. El precio medio en Russafa en 2026 es de 2.291 euros por metro cuadrado, según el portal Engels&Volkers, y el alquiler está ya en 16 euros por metro cuadrado. En la práctica, ello implica que un piso de dos habitaciones y unos 80 metros cueste 1.300 euros, aunque es difícil encontrar una vivienda a ese precio en los portales inmobiliarios.
Los vecinos denuncian que las obras no se comunicaron a la propiedad y arrancaron con las persianas bajadas, y apuntan a una serie de irregularidades sobre la normativa urbanística que han trasladado al Ayuntamiento y a la Fiscalía. Según ha podido saber elDiario.es, se cuestiona el título habilitante empleado y algunos certificados sobre la obra, además de la protección de los seguros en las obras. Se ha denunciado un fraude de ley en lo que respecta a los certificados y un delito contra la ordenación del territorio. El Ayuntamiento de València no ha respondido a las preguntas de este diario sobre el inmueble, aunque constan expedientes abiertos con participación de Policía Local.
La empresa, Aequitas Domus, traslada a elDiario.es que el proyecto “se está ejecutando conforme a la licencia concedida y a la normativa vigente. Asimismo, durante la ejecución de las obras se han realizado inspecciones por parte del Ayuntamiento, sin que las autoridades competentes hayan considerado necesario paralizar los trabajos ni adoptar ninguna otra medida”. La mercantil apunta que el proyecto fue “ampliamente tratado” en una reunión en abril, a la que acudieron el arquitecto y el abogado de la empresa para explicar las dudas a los vecinos, en los que una amplia mayoría (19 frente a 2) se opusieron a paralizar el proyecto.
“Entendemos que algunos vecinos puedan tener dudas o plantear objeciones, y respetamos plenamente su derecho a hacerlo. Del mismo modo, seguiremos colaborando con total transparencia con las autoridades competentes siempre que sea necesario”, señala desde la firma.
El local tiene una superficie de 560 metros, según catastro, y se puso a la venta por 1,5 millones de euros. La sociedad limitada se inscribió en marzo de 2025, con el inicio de actividad registrado en febrero del mismo año. El objeto de la Sociedad, afincada en la Calle Colón, consiste en: “La promoción, construcción, explotación, venta o arrendamiento de apartamentos, viviendas, locales edificios de todas clases”. Según la empresa, estos pisos se destinarán “exclusivamente a uso residencial de larga duración y no a alquiler turístico”.