València pagará 72.000 euros para arreglar las flores marchitas del puente que Catalá dedicó a Rita Barberá

Las flores no son para el verano. No las del puente de las Flores de València, que el PP de María José Catalá rebautizó como “Puente Alcaldesa Rita Barberà”, unas plantas en una zona emblemática que llevan meses marchitas y provocando críticas de vecinos y oposición.

Los adornos florales se renovaron en 2022 y cuatro años después “han agotado sus condiciones óptimas de cultivo”. Es por ello que el Ayuntamiento de València, que gobiernan PP y Vox, ha tenido que licitar un contrato para cambiar toda la plantación, los tiestos, sustratos y el sistema de regadío, que costará más de 70.000 euros a las arcas públicas.

Según figura en la plataforma de contratación del sector público, el contrato se divide en cuatro lotes y la ejecución debe llevarse a cabo durante el mes de septiembre de 2026. La adjudicataria tiene un mes para darle un lavado de cara a todo el puente, por el que a diario pasan miles de personas a pie, en transporte público, privado y en bicicleta.

Según los pliegos técnicos, la adjudicataria debe suministrar varias variedades de geranios, de cultivo joven, “compactas y homogéneas, no espigadas, con hojas de buen tamaño y coloración, sin defectos por carencias nutricionales” y con una altura de 15-20 cm y una anchura de 20 cm.

Los agraciados en el concurso son Jesús Gutiérrez Santos, una empresa de viveros en El Pontón (Valladolid), la firma Natural System Agrotech, una pyme de Córdoba y MP Irrigation, de Jávea. El contrato lo tramita el Organismo Autónomo Municipal Parques y Jardines Singulares, a cargo de la concejala de Vox Mónica Gil.

La edil explicó que “siguiendo los criterios técnicos, hemos decidido posponer la plantación hasta después del verano, en un ejercicio de responsabilidad y de buena gestión de los recursos públicos, ya que las elevadas temperaturas propias de la época estival comprometen la supervivencia de las flores recién plantadas”. Los socialistas consideran que es “símbolo del abandono al que [Catalá] está sometiendo a los barrios de la ciudad”, según denunció la vicesecretaria en la capital, Rosa Domínguez.

El organismo acumula críticas de los trabajadores por el abandono de grandes parques como el antiguo cauce del Túria y prepara un contrato para la privatización de parte del servicio, que tiene a la plantilla enfurecida.