Cinco recetas de postres originales para disfrutar del chocolate en verano
El chocolate es un ingrediente fundamental en la repostería y está presente en prácticamente todos los recetarios. Versátil y lleno de posibilidades, se adapta con facilidad a elaboraciones frías y calientes, aportando intensidad, aroma y una personalidad única a cada creación. El cacao destaca por su capacidad para transformar cualquier plato en un bocado irresistible.
Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, lejos de desaparecer de las cocinas, el chocolate sigue siendo protagonista de numerosos postres frescos y ligeros. Los meses más cálidos ofrecen la oportunidad perfecta para experimentar con nuevas texturas, sabores refrescantes y matices helados.
Existen mil formas de disfrutar de su sabor intenso, ya sea potenciándolo con otros ingredientes o suavizándolo mediante combinaciones más delicadas. Precisamente por la gran variedad de posibilidades que ofrece, resulta difícil decantarse por una sola receta. Toma nota de estos cinco postres con el cacao como ingrediente principal que no podrás resistirte a probar.
Mousse de chocolate fría
La mousse destaca por ser una de las opciones más sofisticadas y ligeras para dar fin a una comida veraniega. Al no contener harinas es perfecta para los intolerantes al gluten, además de lograr una emulsión que se deshace en el paladar. Para que su textura sedosa e intensa nos conquiste no necesitaremos un largo listado de ingredientes. Anota los siguientes, para cuatro personas:
- 250 gramos de chocolate negro
- 100 gramos de mantequilla
- 4 huevos
- 100 gramos de azúcar
- 200 mililitros de nata líquida para montar
- Sal
Elaboración:
- Comenzamos troceando el chocolate y lo fundimos al baño maría o en el microondas. Si nos decantamos por la segunda opción, debe ser en intervalos cortos de tiempo y con la potencia al mínimo para evitar que se queme. Una vez derretido, lo dejamos que se atempere en un bol durante unos tres minutos aproximadamente.
- A continuación, montamos la nata con las varillas eléctricas. Cuando esté firme, la metemos en el frigorífico para que se mantenga fría. Mientras tanto, derretimos la mantequilla.
- Ahora, separamos las claras de las yemas en dos cuencos diferentes. En el recipiente donde hemos dejado que se atempere el chocolate vertemos la mantequilla y las yemas. Debemos remover muy bien todos los ingredientes.
- Mientras dejamos reposar la mezcla anterior, con unas varillas, montamos las claras hasta que queden firmes y con picos. Antes de que esté listo el merengue, debemos de ir añadiendo poco a poco el azúcar sin dejar de batir.
- Tras este paso, incorporamos gradualmente la nata y las claras montadas al resto de ingredientes, con movimientos envolventes para que no pierda aire la preparación.
- Cuando consigamos una mezcla homogénea y esponjosa, repartimos en cuatro vasos individuales y la metemos en el frigorífico cuatro horas antes de consumir.
Natillas de chocolate
Esta opción te hará revivir un postre clásico de la infancia. Es una alternativa dulce, fácil y cremosa. La mezcla del amargor del cacao con la ligereza de la leche generan un equilibrio perfecto. Toma nota de los ingredientes, para cuatro personas:
- 500 mililitros de leche
- 100 gramos de chocolate negro
- 4 huevos
- 60 gramos de azúcar
- 20 gramos de maicena
Elaboración:
- Empezamos troceando el chocolate. Una vez listo, vertemos en un cazo la mitad de la leche junto a los trozos de cacao y calentamos a fuego lento unos ocho minutos.
- Mientras tanto, en otro cuenco, añadimos el resto de la leche con las yemas de huevo, el azúcar y la maicena. Tenemos que remover hasta que no queden grumos.
- Cuando la mezcla de la olla empiece a hervir, vertemos la preparación del cuenco poco a poco sin dejar de remover. Con un movimiento circular constante, cocinamos a fuego lento durante cinco minutos.
- Cuando espese y adquiera una textura cremosa, retiramos del fuego. Distribuimos las natillas en cuatro recipientes y dejamos que se atemperen antes de guardarlas en el frigorífico durante varias horas.
Polo de tiramisú y chocolate
El polo de tiramisú y chocolate es la fusión de dos recetas emblemáticas de la repostería italiana. Un bocado que combina la cremosidad del interior con la cobertura crujiente. Estos son los ingredientes que necesitamos para conquistar cualquier paladar con este bocado (para cuatro comensales):
- 250 gramos de queso mascarpone
- 100 mililitros de café expreso frío
- 100 gramos de chocolate negro
- 4 bizcochos de soletilla
- Azúcar glasé
Elaboración:
- En primer lugar, vertemos en un recipiente el queso mascarpone junto al café y cuatro cucharadas de azúcar glasé. Lo tenemos que remover hasta conseguir una crema suave.
- Tras el primer paso, procedemos a montar los polos en los moldes de silicona. Los organizamos por capas: la crema de queso, el bizcocho humedecido en café y otra capa de crema.
- Colocamos los palillos de madera y los introducimos en el congelador durante cinco horas.
- Tras finalizar el tiempo de congelación, fundimos el chocolate de cobertura y lo vertemos en un vaso alto, dejándolo templar durante unos minutos.
- Desmoldamos los polos con cuidado y los sumergimos rápidamente en el chocolate derretido, que se solidificará al instante al entrar en contacto con el hielo.
Fondue de verano
La fruta de temporada es un recurso rápido para dar finalizadas las comidas de verano. Pero si a esto le añadimos una fuente de chocolate para sumergir las piezas y darle un matiz más dulce, no querrás volver a comer fresas sin acompañarlas de cacao fundido.
Ingredientes, para cuatro personas:
- 200 gramos de chocolate
- 1 manzana
- 2 plátanos
- 10 fresas
- 1 rodaja de melón
Elaboración:
- Comenzamos lavando y pelando las frutas de temporada. A continuación, las cortamos en dados uniformes del tamaño de un bocado y las reservamos en un plato.
- En un cazo pequeño, calentamos la nata líquida hasta que alcance el punto de ebullición, en ese momento la retiramos del fuego. La vertemos en un bol y añadimos el chocolate troceado. Removemos la mezcla hasta que se funda y quede una salsa brillante.
- Cambiamos la fondue al cuenco donde la vayamos a presentar. Mientras se atempera, colocamos palillos de madera en la fruta para poder sumergirla en el chocolate y disfrutar de este postre.
Trufas de chocolate y pistacho
Las trufas son pequeños pero intensos bocados artesanos. Concentran toda la intensidad del cacao sin necesidad de usar el horno y su interior cremoso contrasta a la perfección con el crujiente de su cobertura gracias al rebozado de los pistachos.
Ingredientes, para cuatro personas:
- 150 gramos de chocolate negro
- 100 mililitros de nata líquida
- 20 gramos de mantequilla
- 60 gramos de pistachos pelados
Elaboración:
- Con la ayuda de un cuchillo o picadora, troceamos los pistachos hasta que parezcan un granillo fino y los esparcimos en un plato hondo.
- En una olla, calentamos a fuego lento la nata junto a la mantequilla hasta que llegue al punto de ebullición, mientras lo vamos removiendo para mezclar bien ambos ingredientes.
- Cortamos el chocolate en trozos pequeños y lo separamos en un bol. En ese mismo recipiente, cuando la nata empiece a hervir, la vertemos y mezclamos hasta conseguir una crema homogénea.
- Dejamos que se atempere e introducimos la masa en el frigorífico durante tres horas para que adquiera una consistencia firme.
- Con la ayuda de dos cucharas, moldeamos las trufas con las manos; deben de ser movimientos rápidos para no aportar calor a la masa. Por último, antes de servir, las rebozamos en los pistachos picados.