Crema catalana casera: las claves definitivas para hacer esta receta fácil y deliciosa
La crema catalana es todo un clásico en lo que a postres se refiere. Se trata de un dulce hogareño, todo un placer para los nostálgicos. Es además una receta de ingredientes sencillos, gratificante de preparar por el bajo nivel de esfuerzo que requiere y con la que se obtienen grandes resultados. Sin duda, un postre fácil y delicioso, pero que puede escapársele a algunos cocineros inexpertos.
Aunque a menudo se confunde con las natillas o la creme bruleè francesa, lo cierto es que se trata de un dulce con identidad propia. Y a pesar de que las tres compartan algunos de sus ingredientes, su proceso de elaboración presenta variaciones, que dan resultados bien distintos. La crema catalana, por ejemplo, suele ser más firme que las natillas, y estas no se rematan con un quemador. La creme bruleè, por su parte, tiene como ingrediente principal la nata, mientras que la crema catalana se prepara con leche. Tampoco se queman igual ambos postres, mientras que la costra de la crema catalana es más firme, y con un sabor ahumado fruto del quemador, la creme bruleè presenta una cobertura más delicada.
Claves definitivas para preparar la crema catana
Dado que se tratan de tres postres distintos, todos ellos presentan retos propios. En el caso de la crema catalana, por ejemplo, su enemigo natural es una temperatura descontrolada durante la cocción. Puede ser un reto lograr la textura correcta de la crema catalana sin que se corte. Se trata de un postre que contiene huevo, que puede cuajarse al cocinar la crema en la olla, convirtiéndose en una tortilla. Otro peligro es que ocurra lo contrario, que la crema se cueza a fuego demasiado suave y que no espese. Para evitar cualquier imprevisto a la hora de preparar este postre, estas son las claves que debes seguir:
- Ingredientes de calidad: aunque este consejo es vital para cualquier elaboración, lo cierto es que es este postre depende especialmente de que se elabore con buenos ingredientes, especialmente si tenemos en cuenta que trabajamos con elementos muy sencillos. La leche debe ser entera y, a ser posible, fresca. Los huevos, por su parte, deben ser lo más frescos posible con el fin de obtener el mejor resultado posible.
- Yemas en lugar de huevos enteros: otro truco para una crema con buena coloración y mejor resultado es añadir al conjunto solo las yemas de los huevos. Se trata de la parte del huevo más estable para esta receta, ya que cuaja a mayor temperatura que la clara de huevo.
- Infusiona la leche: procura que la leche quede bien infusionada con la piel del limón y la canela. Es importante que, cuando le peles la piel al limón, este quede sin la parte blanca, ya que, de lo contrario, el conjunto tendrá un sabor amargo. Una vez hierva la leche, infusiónala con la canela y limón unos quince minutos, removiendo con cuidado de que no se queme.
- Disuelve la maicena: es vital que la maicena quede correctamente diluida, de lo contrario, la crema catalana quedará con grumos.
- La crema no hierve: la leche solo deberá romper a hervir mientras la infusiones. Para el resto de pasos, baja el fuego al mínimo para evitar que la crema pastelera forme grumos.
- Usa una varilla de silicona: para poder remover la crema pastelera con insistencia sin correr el riesgo de rayar el cazo, recomendamos que utilices una varilla de silicona. Será menos contundente con el fondo de la cacerola que una varilla de metal tradicional, y obtendrás el mismo resultado.
- Cuela la crema: cuando vayas de verter la crema catalana sobre las cazuelas, puedes colar la mezcla con un colador de malla fina. De esta manera, evitarás todos los pequeños grumos que le hayan podido quedar a este postre
- Sírvela fría: una vez en la cazuela, la crema pastelera debe reposar para que se asiente su textura y sabor. Aunque es tentador comerla al momento, recomendamos que prepares este postre de un día para otro.
- Quémala al servir: por otro lado, deberás quemar la crema en el momento de servirla con el fin de mantener la consistencia de la costra y que esta no se ablande.
Qué hacer si no tenemos quemador para la crema pastelera
Los quemadores tradicionales para la crema catalana son bastante asequibles y accesibles. Por menos de diez euros, puedes hacerte con uno. Para los más expertos, existe la opción del quemador eléctrico, que se calienta por sí solo, aunque tiene precios bastante más altos. Si no tienes un quemador en casa, existen otros métodos. Dado que se tratan de objetos muy calientes, es vital que los manipules con cuidado de no quemarte.
Puedes sujetar una cuchara con un paño de cocina y calentar en el fuego su parte cóncava, y después colocarla sobre el azúcar de la crema catalana para caramelizarlo. Probablemente, tengas que repetir este paso varias veces. Ten en cuenta, eso sí, que la cuchara quedará ennegrecida e inservible para otros fines.
Otra opción es una espátula metálica, que podremos calentar aunque no tengamos cocina de gas (siempre y cuando no sea de inducción). Calentamos la parte plana y metálica de la espátula en los fogones o en la vitrocerámica y una vez está bien caliente la aplicamos sobre el azúcar para caramelizarlo. Como con la cuchara, posiblemente tendrás que repetir este paso varias veces.