Ese gusto ácido, dulzón y ligeramente umami que hace que unas simples patatas fritas se vuelvan peligrosamente adictivas después de acabar la bolsa y te hagan rechupetearte los dedos no es ningún misterio industrial -que también, seamos sineros... todo es un misterio industrial-. Detrás de los sazonadores con sabor a kétchup que encontramos en muchos snacks hay una combinación bastante lógica de ingredientes secos bien equilibrados. Y sí: se puede replicar en casa sin demasiada complicación.
Qué lleva realmente un sazonador “sabor kétchup”
La clave está en reproducir el perfil clásico del kétchup, pero en versión polvo. Es decir, tomate, dulzor, acidez y un fondo especiado muy suave.
Ingredientes base
- Tomate en polvo
- Azúcar en polvo
- Sal fina
- Cebolla en polvo
- Ajo en polvo
- Ácido cítrico o vinagre en polvo
Opcionales, pero recomendables
- Pimentón dulce o ahumado
- Pimienta negra muy fina
El tomate en polvo aporta el sabor principal, el azúcar equilibra la acidez y el vinagre en polvo es el responsable de ese punto punzante que recuerda inmediatamente al kétchup comercial. El ajo y la cebolla no deben destacar: están ahí para redondear.
Receta del sazonador con sabor a kétchup
Proporciones orientativas
- 5 cucharadas de tomate en polvo
- 1 cucharada de azúcar en polvo
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1/4 de cucharadita de ácido cítrico o vinagre en polvo
- Una pizca de pimentón (opcional)
Cómo prepararlo
- Mezcla todos los ingredientes en un bol hasta que quede un polvo homogéneo
- Prueba una pequeña cantidad y ajusta: más azúcar si lo quieres más redondo, más ácido si buscas ese golpe tipo snack industrial
- Guarda la mezcla en un tarro hermético, en un lugar seco
Aguanta sin problema varias semanas.
Cómo usarlo para que quede como en los snacks
El truco no está solo en el polvo, sino en cómo lo aplicas. Los snacks industriales siempre tienen una ligera película de grasa que hace que el sazonador se adhiera.
Haz lo mismo en casa:
- Añade el sazonador con el snack aún caliente
- Un hilo mínimo de aceite neutro ayuda a fijarlo
- Mezcla bien para repartirlo de forma uniforme
Funciona especialmente bien con patatas fritas, palomitas de maíz, chips de verduras o incluso frutos secos tostados.
Por qué sabe tanto a kétchup sin llevar kétchup
Porque el cerebro asocia el sabor del kétchup más a su equilibrio que a la salsa en sí. Tomate, ácido y dulce en la proporción justa activan el recuerdo inmediato. El resultado es ese “sabe a kétchup pero no es kétchup” que engancha tanto.
Una vez lo pruebas, entiendes por qué este tipo de sazonadores se han convertido en un clásico de los snacks… y por qué tenerlo en casa es una idea peligrosamente buena.