De la camiseta de Robert Pattinson al ‘Ayuso criminal’ en la Puerta del Sol: el mundo descubre a Las Petunias
“Tía, que lo ha subido A24, ¿pero esto qué es?”. Así reacciona Cecilia Soto cuando su amiga Elsa Moreno le enseña un vídeo que acaba de recibir por Instagram. Las dos están a punto de entrar a una reunión en La Casa Encendida cuando un fan les manda unas imágenes a las que ninguna de las dos dan crédito: Robert Pattinson, uno de los actores más reconocidos de Hollywood, lleva una camiseta tematizada de Las Petunias, el grupo de punk-pop que ambas conforman junto a Natalia Montes desde 2020. Ambas se ponen a dar “botes de alegría”, recuerda Moreno, y tienen que aguantar toda la reunión hasta que finalmente salen del edificio, se reúnen con su equipo e investigan la historia detrás de la camiseta.
Aunque al principio dudaban de si era real o no, porque “obviamente no te puedes fiar de nada”, según explica la artista a elDiario.es, no tardan demasiado en descubrir que el vídeo es auténtico. Sin embargo, aquella camiseta no forma parte del merchandising oficial de Las Petunias, ni siquiera el color o el diseño había sido utilizado por el grupo. Durante días barajan las posibilidades que podían haberse dado para que Robert Pattinson esté haciendo promo de su nueva película con la productora A24, Primetime, con una prenda tematizada de la banda. Pese a que no consiguen ponerse en contacto con el equipo del actor, acaban descubriendo que la camiseta se vende desde una marca extranjera.
El precio de la prenda es de 80 euros y al principio contemplan la opción de denunciar, pero sucede algo que las lleva a cambiar de opinión. “Fue el día en el que desahuciaron a Maricarmen, así que se nos hacía bastante distópico que muchísimos medios nos estuviesen dando voz por esta tontería”, reconoce Elsa Moreno. “Pensamos: 'Mira, si se le está dando voz a la camiseta por ese diseño, lo mínimo que podemos hacer es fabricar nuestras camisetas y donar el dinero recaudado al Sindicato de Inquilinas”, cuenta. La propuesta, ya cerrada, ha tenido un éxito descomunal: la camiseta inspirada en la que llevó Robert Pattinson costaba 14,99 euros y ha vendido más de 4.000 unidades.
El grupo, además, acudió a la acampada de la Puerta del Sol de Madrid, donde la gente lleva días manifestándose por el derecho a la vivienda, después de que el Sindicato de Inquilinas organizara una convocatoria cultural para que actuaran cantantes en lo que se acabó denominando Fuck Rent Fest. “Fue algo superimprovisado”, cuenta Moreno sobre su concierto, una experiencia que describe como “bonita y agridulce”. “Al final estás ahí por el sufrimiento de Maricarmen y de toda la gente que tiene problemas similares y sin medios para quejarse de que les hayan desahuciado, ya que hay un problema muy gordo que afecta a derechos fundamentales y básicos de las personas”, reflexiona la artista.
Aun así, declara que “es muy emotivo ver cómo hay una concentración grande de personas que están unidas por la causa, que están creando revolución, que están literalmente haciendo historia de España”. “Fue un momento especial al sentir que puedes aportar algo a un movimiento tan importante”, señala la guitarrista. “Empatizamos con todo el mundo, dos de nosotras seguimos en casa de nuestros padres, que también es por el problema de la vivienda, aunque tenemos la suerte de tener un respaldo. Es algo tan universal que no puedes ni pensar en no hacerlo. Como artistas valoramos un montón el tener un altavoz y medios de convocatoria para reunir a gente y magnificar el movimiento”, agrega.
La actuación de Las Petunias en la Puerta del Sol tuvo un cambio que no estaba previsto. Durante la canción Marcelo Criminal, una versión del rapero Jarfaiter a la que le cambiaron la letra cuando la grabaron, modificaron también el nombre del estribillo para cantar Ayuso Criminal en lugar de Marcelo Criminal. Cecilia Soto confiesa que incluso la regañaron en casa por esa decisión, pero no se arrepiente. “Si me acarrea consecuencias es una barbaridad”, asegura. Además, subraya que “la libertad de expresión es igual tanto para artistas como para todo el mundo”: “Nuestra libertad de expresión como banda va mucho más allá de que nos ofrezcan un bolo o no nos lo ofrezcan”.
“Si el Ayuntamiento de Madrid nos quiere ofrecer unas fiestas, lo haremos con gusto. Si no, pues no pasará nada y seguiremos diciendo lo que nosotras creamos que tenemos que decir”, comenta Soto, que asegura que prefieren asumir el coste antes que comportarse como “una marioneta” que se calla para mantener contratos. “¿Qué sentido tendría formar parte de un movimiento y no mojarte?”, plantea. Aun así, apunta que no son “nadie” para decirle a otros artistas si deben posicionarse: “Cada uno que se vaya a dormir por la noche sabiendo lo que ha hecho y con su conciencia. Cada uno sabrá dónde estuvo en los momentos históricos y si estuvo donde había que estar”.
La relación entre música y política no es algo que hayan incorporado ahora. Cecilia Soto cuenta que, para ellas, ambas cosas siempre han ido juntas porque su propia vida está atravesada por decisiones y problemas colectivos. “Nunca hemos entendido el arte sin la política”, afirma, detallando que han sido estudiantes en la universidad pública, han acudido a manifestaciones desde adolescentes y entienden las canciones como una extensión de lo que les sucede fuera del escenario. “Nuestra música es un reflejo supertransparente de nosotras mismas”, resume la artista, que enfatiza que la “mera existencia es política”.
De hecho, Las Petunias reivindican la necesidad de dar visibilidad a espacios culturales, sociales y vecinales en los que no hay que gastar dinero para participar en la vida de la ciudad, como el Eko de Carabanchel o La Enredadera. “La mejor manera en la que sobrellevamos la gentrificación es manteniéndonos cerca de la gente que está en el lado bueno de la historia y, sobre todo, buscando esos planes, esos sitios alternativos”, explica Soto, que sostiene que buscar lugares gratuitos o colectivos sirve como una “especie de respiro frente al turbocapitalismo”. “Hay miles de sitios que ofrecen fiesta, reflexión, tarde de juegos de mesa y muchas alternativas al capitalismo”, indica.
La velocidad que exige actualmente la industria musical tampoco va con la banda. Publicó su disco debut Creo que soy de porcelana a finales de 2024, y desde que lanzara su EP Ahí te pudras, maldita el año pasado no ha vuelto a sacar ninguna nueva canción. Elsa Moreno explica que dentro de su sello conocen las reglas que pueden ayudar a que una canción funcione, pero valoran poder decidir cuándo publicar cada cosa. “El arte es muy orgánico y una canción sale cuando sale”, apunta. En una industria que describen como “una fábrica y una máquina de sobreproducción”, prefieren esperar a sentirse preparadas antes que lanzar canciones “como churros”. Para ellas, esa lentitud también forma parte de proteger la música de las presiones externas.
La camiseta de Robert Pattinson ha colocado a Las Petunias ante un escaparate enorme, pero Moreno insiste en que el éxito del grupo no se entiende en términos de oyentes o conciertos, sino en la creación de “vínculos con gente” y en comprobar que las canciones sirven para conectar con personas que comparten preocupaciones. “Hemos crecido con conciencia social y vamos a seguir viviendo con conciencia social”, afirma la artista. El próximo paso será un disco previsto para principios de febrero de 2027 que, según adelantan, llevará todavía más lejos ese cruce entre experiencias personales y posicionamiento político: “Trata sobre las cartas que nos escribiríamos a nosotras mismas en el fin del mundo, porque el fin del mundo está muy cerca, al menos el fin de las sociedades buenas”.