La Policía traslada a decenas de menores de 16 años desde El Trampolín a un centro de acogida pero muchos se quedan fuera

Gabriela Sánchez

Ceuta —
26 de septiembre de 2026 17:15 h

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Sentados, tranquilos y muy atentos a cada orden que daban los agentes de la Policía Nacional que los custodiaban en la playa del Trampolín. Decenas de menores han acudido al asentamiento de migrantes al correrse la voz de un nuevo operativo para identificar a parte de los menores migrantes que llevan casi dos meses desamparados en las calles de Ceuta para filiarlos y llevarlos a un centro de acogida. De todos los que esperaban, solo un grupo de ellos han sido finalmente trasladados a la Jefatura de Policía en un autobús. Tras sus ventanas, los niños saludaban, aplaudían y celebran que, por fin, iban a dormir bajo un techo, protegidos por el Estado como exige la Ley.

Mientras esperaban sentados, obedientes y hasta aplaudiendo las indicaciones de los agentes, un autobús se acercó al primer grupo de chavales. Algunos de los niños hablaban entre sí y, por si acaso, preguntaban a los periodistas que estaban a su alrededor: “¿Marruecos?”. La respuesta negativa los tranquilizaba. “¿Centro?”, añadían antes de celebrar la confirmación. Han escuchado tantas veces historias de menores que, dicen, han sido engañados que temían estar cayendo en una trampa. “¡Centro!”, se decían entre ellos, sonrientes e intercambiando miradas de complicidad entre ellos.

El autobús, uno de línea local, arrancó repleto de menores sonrientes y no volvió ningún otro vehículo para recoger a los chavales que mantenían esperanzas de lograrlo este sábado. Quienes lo vieron irse desde la playa, esperaron unos 20 minutos en la misma posición, hasta que los agentes deshicieron la línea que los rodeaba y los furgones policiales desaparecieron. Nadie les explicó nada, solo asumieron que hoy tampoco sería el día en que dormirían bajo un techo, después de casi dos meses de abandono institucional en situación de calle.

“Estoy muy cansado de estar en la calle. Es muy difícil y a veces hay problemas con los mayores”, dice Hasim, mientras regresaba cabizbajo por el mismo paseo por el que había llegado en su intento de ser identificado por la Policía. Es la tercera a vez que acude a uno de estos operativos de identificación, que cada día se realizan en un sitio distinto. Es la tercera vez que corre al lugar desde el que le avisan otros adolescentes marroquíes y corre para intentar entrar en el grupo de los seleccionados. Es también la tercera vez que no lo consigue.

“Mañana estaré aquí otra vez a las 7 de la mañana”, dice el menor, de 17 años. Sin embargo, no se suelen repetir estos operativos en el mismo lugar dos días seguidos, sino que los van cambiando sin avisar. La Policía busca evitar que se concentren miles de menores que, desesperados, acuden cada día allí donde alguien les dice que están filiando a menores. Sin embargo, el sistema utilizado agota y genera un clima de constante alerta entre cientos de niños y adolescentes, algunos de ellos de menos de 15 años.

No solo se quedaron fuera del centro quienes no lograron entrar en el autobús. Algunos de los chavales que se despedían entre aplausos en la playa del Trampolín no fueron aceptados a su llegada a la Jefatura Superior de Ceuta. Los mayores de 16 años no fueron finalmente filiados, pues la Policía en coordinación con la Ciudad Autónoma de Ceuta aún se está centrando en los más pequeños.

“¿Qué pasa con nosotros? Yo tengo 16, tengo los pies llenos de heridas, se me están infectando, estoy solo y estoy muy cansado”, dice Adam. “¿Nosotros no tenemos derecho? También somos menores”, se queja.

Según los últimos dados facilitados por el Gobierno este miércoles, en las calles de Ceuta aún quedan entre 500 y 700 menores sin proteger frente a los 2.300 filiados ya. Sobre la situación de los menores no acompañados, el ministro Ángel Víctor Torres insistió en que la ciudad de Ceuta “no es un convidado de piedra”, ya que tiene la tutela del menor y es precisa su voluntad expresa para que éstos vayan al resto del territorio español: “El Gobierno de España lo ha dicho con claridad: 2.000 menores que hay en Ceuta en estos momentos, más los que quedan por las calles, hacinan a la ciudad de Ceuta y hacen que esos menores no estén en las mejores condiciones”.