El Brent supera los 105 dólares, el nivel más alto desde mayo, y el gas europeo ya está en máximos desde 2022
El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, ha rebasado los 105 dólares este jueves, con subidas de hasta el 4% y en niveles máximos desde mayo, mientras que el gas europeo está ya en máximos desde finales de 2022, en el mismo día que el Banco Central Europeo (BCE) ha optado por subir los tipos de interés y mientras las tensiones en Oriente Próximo no se rebajan.
El precio del Brent, que esta semana ha vuelto a superar la barrera de los 100 dólares por barril, ha subido más del 70% este año, aunque se mantiene muy por debajo de los 126 dólares por barril alcanzado en abril.
Por su parte, el precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, ha superado ya barrera de los 100 dólares, con una subida superior al 4%.
La referencia energética más alcista en los últimos meses es el gas europeo, el conocido como TTF, que este jueves sube otro 2,5% y ha llegado a superar los 82 euros por megavatio hora (MW/h), el nivel más alto desde diciembre de 2022, lo que alimenta los temores sobre nuevas subidas de la inflación. Desde el inicio de la guerra en Irán, el TTF acumula ya una subida superior al 155%, según datos recogidos por Bloomberg.
El Consejo de Gobierno del BCE ha optado este jueves por subir los tipos de interés en 25 puntos básicos, de forma que la tasa de depósito (DFR) subirá al 2,5%, la de las operaciones de refinanciación (MRO) al 2,65% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) al 2,90%, citando precisamente los altos precios de la energía como principal motivo.
Se trata de la segunda subida de la tasa de referencia este año tras la acometida en junio, que fue la primera ejecutada por la institución desde septiembre de 2023.
En Oriente Próximo, la guerra no apunta a un final cercano mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emplazado a acabar el conflicto después de las elecciones de medio mandato, previstas para el 3 de noviembre.
“Creo que la guerra va a terminar justo después de las elecciones porque ya no pueden aguantar más. Están desesperados por intentar influir en las elecciones”, ha afirmado en declaraciones a la prensa antes de participar en la convención republicana celebrada en Dallas, en el estado de Texas.
Washington y Teherán han recrudecido los últimos días los ataques en torno al estrecho de Ormuz, unas acciones militares que van en paralelo con la campaña de sanciones de Estados Unidos destinada a asfixiar la economía iraní y aislarla de los mercados internacionales y el sistema financiero global.
En esta línea, el Ministerio de Exteriores de Irán ha condenado el ataque efectuado recientemente por el Ejército estadounidense contra varios petroleros iraníes en aguas del golfo Pérsico, en medio de las crecientes hostilidades entre ambos países y el estancamiento del diálogo mediado por Pakistán para alcanzar un acuerdo que cierre la guerra abierta el 28 de febrero por la ofensiva de Estados Unidos e Israel.
Igualmente, las autoridades iraníes han defendido los ataques de Irán contra la base militar de Al Azraq, en Jordania, como parte de “su derecho inherente a la legítima defensa” por los ataques previos de Washington y ha incidido en que estas bases “apoyan la agresión de Estados Unidos contra Irán”.
Por otro lado, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha reiterado este jueves sus advertencias a Irán sobre una “poderosa respuesta” a cualquier ataque contra el país y ha manifestado que el golpe que darían las fuerzas israelíes provocaría que el país asiático “retrocediera varias décadas” y viera “aún más desestabilizado al régimen de los ayatolás”