El Gobierno envía a las comunidades el detalle de la nueva financiación y tiende la mano al PP para negociar cambios

Álvaro Celorio

10 de julio de 2026 14:28 h

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El Gobierno ha enviado al conjunto de las comunidades autónomas la letra pequeña del modelo de financiación autonómica que ha propuesto y que plantea debatir en un Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) el próximo 29 de julio.

Fuentes del Ministerio de Hacienda han destacado que están abiertos a debatir el nuevo modelo, que aportaría 20.975 millones de euros adicionales y más recursos “para todas las comunidades autónomas sin excepción”, y tiende la mano a las comunidades lideradas por el PP para incorporar posibles cambios a su redacción.

El Gobierno se comprometió a principios de esta semana a remitir antes del viernes la letra pequeña del acuerdo sobre la nueva financiación autónomica, de cara a su debate en un comité técnico con los Ejecutivos regionales –el órgano que prepara las citas de los CPFF entre el ministro y los consejeros– el próximo 14 de julio.

En concreto, lo que ha enviado Hacienda a las comunidades es la propuesta de acuerdo de CPFF, un trámite cuya aprobación está prácticamente asegurada ya que el Ejecutivo central cuenta con la mitad de los votos de esta reunión multilateral y solo necesita el apoyo de una comunidad para sacar adelante cualquier iniciativa. El Govern catalán, que ha participado activamente en la redacción del nuevo modelo y que preside el PSC, está a favor.

Ofrece al PP pactar cambios en el modelo

Según indican fuentes del Ministerio de Hacienda, el ministro Arcadi España mantiene la “mano tendida” a las comunidades autónomas para negociar posibles cambios en la redacción del modelo. Un ofrecimiento que extiende al PP a escala nacional, dado que, en última estancia, la reforma modelo pasa por la aprobación de una ley orgánica en el Congreso de los Diputados.

De hecho, señalan que es “un error rechazar por puro interés partidista” un modelo que beneficiaría a comunidades infrafinanciadas como la Comunitat Valenciana o Murcia. De hecho, las regiones presididas por los populares serían las grandes beneficiadas del nuevo modelo, en tanto que percibirían 15.000 millones de euros adicionales para políticas públicas como la educación o la sanidad, competencias puramente autonómicas.

El nuevo modelo que propuso la exvicepresidenta María Jesús Montero tras pactarlo con ERC parte de una reforma de la población ajustada (la cifra que se emplea para el reparto de fondos y que incluye parámetros como el envejecimiento o la dispersión geográfica) y un mayor porcentaje de cesión de los impuestos que ya perciben las comunidades.

Asimismo, plantea diferentes mecanismos de nivelación horizontal (entre comunidades) y vertical (por parte del Estado), para tratar de evitar las diferencias en la financiación que perciben los distintos territorios de las que adolece el modelo en vigor, caducado desde 2014.

La mano tendida del Ejecutivo a pactar es un paso más en la estrategia del Gobierno de explotar la debilidad que supone para el PP liderar la mayoría de los ejecutivos regionales. Pasó con la condonación de más de 80.000 millones de deuda pública regional, que arrojaba el mayor alivio para la Andalucía de Juanma Moreno (PP). O con la propuesta de plantear objetivos de déficit asimétricos, en función del punto de partida de cada región, a la hora del cumplimiento de las reglas fiscales.

“Hay muchas comunidades autónomas que han cerrado su ejercicio con superávit. Su estructura de gasto y otras condiciones como el modelo de financiación les garantizan ese superávit y, por tanto, no necesitan de un colchón financiero adicional que, en este caso, es el déficit”, justificó España en la rueda de prensa posterior al CPFF del lunes. “Lo que hemos propuesto, que han propuesto comunidades del PP en otro momento y se ha aprobado en nuestro país en el año 2013, es un ejercicio que debe llevar a la reflexión. Que se lo pregunten a la Comunitat Valenciana o a Murcia si quieren, de ese 0,1%, tener una parte mayor para ellos”, planteó el ministro tras su primera reunión con las comunidades al frente de Hacienda.