El edil de Seguridad de València planteó en plena dana que se cediera el mando al Gobierno: “O nos caerá la del pulpo”
El concejal de Seguridad de València, Jesús Carbonell, planteó la noche de la dana la conveniencia de ceder el mando de la gestión de la catástrofe al Gobierno central: “Yo me pregunto si no tocaría pasar a nivel 3 [de la emergencia] y que nos ayuden”, escribió en el chat de WhastApp del equipo de la alcaldesa María José Catalá. “O nos caerá la del pulpo”, apostilló. La opción, sin embargo, correspondía bien a la Generalitat Valenciana o bien al Ministerio del Interior. Lo cierto es que nunca se activó.
Por otro lado, José Marí Olano, concejal del PP de València y peso pesado del equipo de la alcaldesa Catalá, bromeó en un chat interno minutos después del envío del Es-Alert por la dana del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos. “Yo he llamado al 112 para que vinieran a atenderme del susto que me he llevado con el pitido del SMS”, escribió Marí Olano en referencia al mensaje automático enviado a los móviles por Emergencias de la Generalitat a las 20.11 del día de autos, cuando ya había decenas y decenas de fallecidos sobre el terreno y un número incalculable de ciudadanos que permanecían atrapados por las inundaciones. La chanza fue su única intervención en todo el día en el chat, al que ha tenido acceso elDiario.es.
Dos de las principales instituciones controladas por el PP de Carlos Mazón —la Generalitat y el Ayuntamiento de València— encararon la respuesta a la emergencia de la dana en carriles paralelos, con distancia y cierta desigualdad en relación con la agilidad de cada una.
El grupo de WhatsApp de los concejales del Ayuntamiento de València (entregado por la alcaldesa a la jueza de la dana tras su declaración testifical del pasado 8 de julio) permite hacerse una idea de la respuesta por parte del equipo del PP en el consistorio, que convocó la reunión del Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal) apenas un minuto después de que les llegara que se había activado la alerta roja para la provincia de Valencia.
El chat, reproducido íntegro al final de este información, también acredita la presencia continuada de la alcaldesa María José Catalá, en contraste con la desconexión de Carlos Mazón del grupo de WhatsApp del Consell, especialmente cuando el president se encerró con Maribel Vilaplana en un reservado del restaurante El Ventorro en una larga comida y sobremesa en momentos clave de la gestión de la emergencia.
Las primeras conversaciones reseñan las quejas del equipo de Catalá ante los avisos de Aemet, tal como escribió Pilar Esquibel, asesora de prensa, a las 8.51: Que se aclare Aemet con las alertas, los mapas y los colores, por favor“.
Otro mensaje, escrito por Catalá a las 8.52, reza: “Es evidente que no existe protocolo para estas situaciones. Mañana a trabajar en él. Resulta ilógico que suspendamos actividades al aire libre en la ciudad y no avisemos a los coles de que eviten los patios, por ejemplo. Es una incoherencia tras otra”.
Carlos Mundina, concejal de Ciclo Integral del Agua y de Cementerios, advirtió tres minutos después de que los camposantos de la ciudad se habían cerrado. A las 8.58, Rocío Gil, edil de Educación, anunció que había ordenado que se cerraran los patios de los colegios municipales.
Tras varios intercambios de mensajes, Carlos Mundina reenvió a las 10.19 un mensaje sobre la activación de la alerta roja en todo el litoral de la provincia de Valencia (incluyendo, por lo tanto, a la capital). Apenas un minuto después, el vicealcalde y concejal de Protección Civil, Juan Carlos Caballero, anunció la constitución del Cecopal. Dos minutos después, a las 10.22, la alcaldesa Catalá escribió que se iba a reunir el Centro Integral de Seguridad y Emergencias (CISE) y propuso que su equipo valorara si se emitía un comunicado al respecto.
El envío de “la alerta del gobierno”
El chat incluye la preparación de la nota de prensa sobre la convocatoria del Cecopal, que estuvo activado bajo el mando técnico de los Bomberos municipales desde seis horas antes de que la Generalitat reuniera al Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi). Por la tarde, a las 18.44, se informó en el chat de que se había habilitado un pabellón para acoger a posibles afectados por las inundaciones.
Y, a las 20.11, la asesora Pilar Esquibel escribió: “Acaba de llegarme la alerta del gobierno”, en referencia al Es-Alert enviado por el Centro de Emergencias de la Generalitat. “Y a mí”, contestó la concejala María José Ferrer San Segundo. Esquibel compartió una captura del texto de la alerta (que la jueza instructora de la causa considera tardía y errónea en su contenido) y también especificó que era “la que entra automática por la antena [de telefonía]”.
Ocho minutos después, Marí Olano escribió su extemporánea broma, que no obtuvo respuesta alguna. Los siguientes mensajes, reenviados por Carlos Mundina a partir de las 20.56, daban cuenta de la situación sobre el terreno y aludían a que Sedaví estaba con “medio metro de agua” y a que el agua del “barranco del Pollo [sic]” estaba “llegando” a las pedanías de La Torre y de Forn de Alcedo.
Dos minutos después, José Manuel Esteve, asesor de prensa de Catalá, reenvió vídeos de las inundaciones que atribuía a la pedanía de La Torre. A las 21.00, el concejal Carlos Mundina reenvió un mensaje que rezaba: “Parece que el barranco del Poyo se ha desbordado y afecta a toda la zona”.
Llobet: “A mis amigas nadie les ha atendido en una hora”
Tras una sucesión de whatsapps sobre la afectación de las inundaciones, a las 21.51, el edil Jesús Carbonell (titular del área de Seguridad y Policía Local) planteó la posibilidad de que el Gobierno de Pedro Sánchez tomara el mando: “Yo me pregunto si no tocaría pasar a nivel 3 y que nos ayuden”. La concejala Paula Llobet contestó cuatro minutos después: “Yo creo que sí. Mis amigas seguían en el techo del coche hace 10 minutos. Nadie les ha atendido en una hora. Y ahora están sin batería, o eso quiero pensar. Y así están en muchos puntos”.
Jesús Carbonell remachó a las 21.59: “Nivel 2 [de la emergencia] es porque se supone que podemos llegar [a atender a la población con recursos propios]. Y si no es así entonces va de suyo que pasemos a nivel 3”. “O nos caerá la del pulpo”, advirtió el concejal. “Estoy contigo”, contestó José Manuel Esteve.
La hermana de la alcaldesa, la asesora Sonsoles Catalá, alertó a las 22.45: “[La carretera] V30 a la altura de Paiporta y La Torre es un drama”. José Manuel Esteve predijo a las 23.17: “Va a ser gordo. Agua hasta arriba en el aeropuerto de Manises”.
Los propios ediles del PP de València se quejaron del colapso del teléfono 112 de Emergencias de la Generalitat, un hecho negado por Mazón aquella noche. Paula Llobet escribió a las 23.36: “Lo [de] que el 112 no está colapsado... A mí me llega por muchos frentes que no consiguen contactar y eso crea muchísimo nerviosismo. Se deberían habilitar más medios”.
La alcaldesa Catalá envió el primer mensaje al president Carlos Mazón a las 23.13 para informarle de que estaba en la central de la Policía Local de València. “Es horrible. Va a haber muchos muertos. Decenas seguro ya”, contestó Mazón.
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