El informe de la UCO sobre la pareja de Ayuso apunta a relaciones prohibidas por Quirón a sus directivos en su código ético
El informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre las relaciones comerciales entre Alberto González Amador, la farmacéutica Gloria Carrasco y su marido, el directivo de Quirón Fernando Camino, apuntala las sospechas sobre prácticas que prohíbe el código ético del gigante de la sanidad privada.
Ese código de conducta arranca con esta frase en inglés a grandes caracteres, “Your gut tells you something is wrong” [“Tu instinto te dice cuándo algo está mal”], y dice por ejemplo: “Rechazamos todas las formas de corrupción y no participamos en tales actividades. Evitamos todas las situaciones en las que pueda surgir el más mínimo atisbo de corrupción”.
“La selección de nuestros socios comerciales se basa en criterios cualitativos, económicos y éticos. Solo trabajamos con socios cuyos valores coincidan con nuestros principios corporativos y cuya cooperación no se haya visto influida por la corrupción. La corrupción se produce cuando alguien abusa de su posición profesional o de su poder para obtener una ventaja ilícita para sí mismo o para otros”, añade.
El código “se aplica a todos los y las profesionales del Grupo Quirónsalud, entendidos como todos los directivos y directivas, empleados y empleadas, colaboradores y personal externo”, incluyendo a “aquellas personas y/o sociedades que presten sus servicios a través de contratos de prestación de servicio”, como es el caso de la pareja de Ayuso.
El grupo Quirón no contesta a la pregunta de si se va a iniciar algún tipo de investigación para esclarecer las relaciones de su directivo Fernando Camino con González Amador, que es un relevante proveedor del grupo, como vuelven a confirmar nuevos datos conocidos el jueves.
Solo entre 2021 y 2023, la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid facturó al gigante de la sanidad privada 4,4 millones de euros, según un informe de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) recién aportado al juzgado. Y los pagos del grupo a la pareja de Ayuso llegaron a multiplicarse por siete tras iniciar González Amador su relación sentimental con la presidenta de la Comunidad de Madrid. En 2022, ejercicio del que hasta ahora no se conocía el detalle de sus ingresos, llegó a cobrar de Quirón casi 2 millones, frente a 275.274 euros en 2020.
El grupo Quirón es, con gran diferencia, el principal pagador de González Amador desde hace años. Y es también el principal beneficiario de la política de privatización de parte del servicio sanitario que lleva a cabo el Gobierno que preside Ayuso, con alrededor de 1.000 millones de facturación anual que sale de las arcas públicas.
Pese a las cautelas que establece su código ético, la filial del gigante alemán Fresenius (cotizado en Bolsa) ha mantenido su relación con González Amador tras la imputación del empresario y comisionista por varios presuntos delitos económicos en dos causas judiciales distintas.
Como desveló elDiario.es, Quirón le ha proporcionado una identidad falsa en la intranet de la compañía, Alberto Burnet González, nombre que remite a la sociedad aparentemente relacionada con actividades inmobiliarias que la pareja de Ayuso creó en Florida (Estados Unidos) a finales de 2022, cuando Hacienda ya le estaba investigando y sus ingresos se habían disparado. En esa intranet, Quirón le define como “director” de proyectos, con su propio correo corporativo en el grupo, pese a que siempre ha alegado que es un proveedor externo.
“Destaca por su recurrencia la figura de Fernando Javier Camino”, dice la UCO en el informe que analiza muy someramente la operación por la que González Amador pagó a finales de 2020 medio millón por una empresa sin valor que estaba formalmente a nombre de la esposa de Fernando Camino, presidente de Quirón Prevención y clave en su ascenso profesional. Camino de momento no figura como investigado en ese procedimiento, a diferencia de su esposa, la farmacéutica Gloria Carrasco, y de González Amador.
Esa operación es la compra de Círculo Belleza SL, empresa de tratamientos de estética sin apenas activos ni facturación, por un precio desorbitado (499.836 euros), tras el pelotazo de 2 millones que González Amador dio por intermediar en la venta de mascarillas en lo peor de la pandemia a una empresa administrada por el directivo de Quirón, la gallega MAPE. En esta operación, que fue desvelada por elDiario.es, la Fiscalía ve un posible “soborno”.
De forma provisional, la UCO confirma que Círculo Belleza, rebautizada luego por González Amador como Masterman & Whitaker Medical Supplies and Health Process Engineering SL y usada como “pantalla” para defraudar a Hacienda, “carecería de los medios necesarios para la prestación de servicios de consultoría” a Quirón, esto es, que facturó al grupo sanitario por trabajos que le era imposible hacer, como ya advirtió en su momento la AEAT.
La Guardia Civil destaca que la cifra de negocios de Maxwell Cremona, principal consultora de la pareja de la presidenta madrileña, en el ejercicio 2021, “estaría íntimamente relacionada con la facturación que Maxwell emite a Quirón Prevención SLU por importe de 722.180 euros y a la propia Masterman por importe de 600.000 euros”. Fue en 2021 cuando trascendió la relación de Ayuso con el empresario, presentado en la prensa rosa como “técnico sanitario”.
El informe de la UCO refleja, como ya lo hizo en su momento la investigación de la AEAT, que Círculo Belleza declaraba ya en 2014 “cobros únicamente de MAPE”, la empresa gallega de la que Camino fue consejero hasta 2025, y que propició esa comisión de 2 millones, y “pagos por compras” a Massias Kuhn, la antecesora de Maxwell Cremona.
En el marco de las diligencias previas del Juzgado de Instrucción 19 de Madrid contra las parejas de la presidenta madrileña y ese directivo de Quirón por presuntos delitos de corrupción en los negocios, administración desleal o blanqueo de capitales, ha aflorado la existencia de una inspección de la AEAT a Fernando Camino, adicional a las abiertas a Gloria Carrasco, a Quirón Prevención, recogida en las últimas cuentas de esta empresa, y a Helios Healthcare Spain SL, cabecera de los negocios del grupo Fresenius en España.
La UCO considera “necesario ampliar el periodo de análisis” de las relaciones comerciales entre González Amador y Carrasco “al menos al periodo en el que se habrían producido las mismas, esto es, entre el 2014 y la actualidad”.
El informe incluye un mapa de relaciones entre Camino, Carrasco, González Amador y Quirón Prevención, Círculo Belleza, Mape Asesores y Maxwell Cremona. En ese mapa no aparece otra sociedad que vincula a González Amador y a Camino dada a conocer por elDiario.es: Inversiones Random SL, constituida en mayo de 2005 por el directivo de Quirón, y que según el Registro Mercantil fue liquidada hace apenas unos meses, el pasado 16 de marzo.
Según la documentación remitida al juzgado que instruyó la causa penal contra la pareja de Ayuso por sus delitos fiscales, nada más crear Maxwell Cremona en 2017, González Amador acordó pagar 2.000 euros anuales a esa empresa de Camino por poner publicidad en el Adagio II, un velero del directivo del gigante sanitario a nombre de la ahora extinta Inversiones Random.
La UCO tampoco incluye en su informe el contrato que Maxwell Cremona y Círculo Belleza SL firmaron en enero de 2019 por el que, mientras González Amador realizaba auditorías de los hospitales de Quirón que le encargaba Fernando Camino, su empresa recibiría “asesoramiento” de la firma de Carrasco, que entonces tenía también como accionistas al propio Camino y al cuñado del ejecutivo del grupo sanitario.
El contrato establecía que ese asesoramiento comprendería “investigaciones y análisis de evolución de mercados”, planes de formación, “sistemas de gestión empresarial, incluyendo la planificación a corto y largo plazo, planes estratégicos y programas de acción táctica” o “la toma de decisiones de naturaleza gerencial y estratégica”.
Según el contrato, la empresa de González Amador requería de servicios “imprescindibles”. Sin Círculo Belleza SL, “se vería obligado a contratar a consultores externos, con un inferior grado de especialización sectorial y de conocimiento en los procedimientos del grupo”. El acuerdo tenía una vigencia inicial de un año. No especificaba cifras: Círculo Belleza cobraría “una cantidad que se pactará en función de los proyectos solicitados”.
En la documentación remitida en su momento al juzgado por el caso de los delitos fiscales de González Amador constan al menos cuatro facturas que Maxwell pagó a Círculo Belleza entre enero de 2019 y octubre de 2020. El concepto: “Trabajos de Consultoría y Asesoramiento de los Directivos en Temas Sanitarios”. El importe, un total de 20.000 euros más IVA. Una minucia en comparación con el medio millón que la pareja de Ayuso pagaría por esa empresa sin valor semanas después.