Duelo por el futuro del Partido Demócrata en el estado clave de Michigan: el candidato de la izquierda desafía a la favorita del ‘establishment’
En la casa de Chad Green en Davison, Michigan (Estados Unidos), un grupo de pollitos corretea por el césped mientras senadores estadounidenses intentan convencer a una veintena de votantes para que apoyen al candidato Abdul El-Sayed.
Green, bombero estadounidense jubilado, había organizado antes una reunión similar para lograr votantes para Mallory McMorrow, que se postulaba al Senado en las elecciones del próximo noviembre, pero acabó retirándose de la contienda a principios de julio. Su retirada redujo la competición en el seno del Partido Demócrata de Michigan a dos candidatos: El-Sayed, un progresista disidente que aboga por la sanidad universal, y la representante Haley Stevens, favorita del 'establishment' del partido y que ha construido una marca centrada en su dedicación al trabajo.
El bombero retirado, de 54 años, se considera un demócrata moderado y originalmente apoyaba a McMorrow. Tras su retirada, estudió a los dos candidatos, El-Sayed y Stevens, y se sintió más identificado con las propuestas políticas del primero. “Nunca había visto a la gente tan entusiasmada con un candidato”, dice Green. “Creo que los republicanos no estarán muy emocionados con la idea de votar por Abdul. Y creo que los demócratas sí estarán entusiasmados con la idea de votar por él”.
Las primarias de Michigan son, quizás, las más polémicas de las que celebrará el Partido Demócrata este año y constituyen una prueba para su futuro. Los votantes sopesan las políticas y personalidades de los candidatos mientras se plantean, una vez más, la espinosa cuestión del voto útil: ¿Quién tiene más posibilidades de ganar en noviembre en este estado considerado crucial por no estar claramente decantado de lado demócrata o republicano e impulsar así al partido hacia la mayoría en el Senado?
El candidato izquierdista, por delante
Encuestas recientes muestran que El-Sayed lleva la delantera. Una encuesta realizada la semana pasada entre probables votantes demócratas reveló que el 54% tenía intención de votar por El-Sayed, frente al 39% que lo haría por Stevens, con una marcada diferencia generacional. Los votantes menores de 50 años se decantaron por El-Sayed por 42 puntos de diferencia, mientras que los mayores de 60 prefirieron a Stevens por un margen de 14 puntos. Los independientes, es decir los no inscritos como demócratas, se decantaron por El-Sayed por un margen de 27 puntos.
Haley Stevens, de 43 años, ha representado el distrito 11 de Michigan en la Cámara de Representantes desde 2019. En la batalla en por las primarias ha recibido el respaldo del líder de la minoría en el Senado de EEUU, Chuck Schumer; de la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, y de Gary Peters, el senador saliente que ocupa el asiento por el que ahora ella y El-Sayed, de 41 años, se postulan.
El-Sayed, epidemiólogo de formación, que ocupó cargos de director de salud en Detroit y su condado, cuenta entre sus partidarios con destacados cargos progresistas, incluidos los senadores estadounidenses Bernie Sanders y Elizabeth Warren o la miembro de la Cámara de Representantes Alexandria Ocasio-Cortez.
Creo que los republicanos no estarán muy entusiasmados con la idea de votar por Abdul y los demócratas sí estarán entusiasmados
El ganador de las primarias demócratas de este martes se enfrentará a Mike Rogers, excongresista de EEUU y que ya fue candidato republicano al Senado en 2024.
El-Sayed, a menudo mencionado junto a socialistas democráticos que han ganado varias primarias de su partido en los últimos meses, no se considera un socialista: afirma ser “un capitalista que entiende cómo funciona el capitalismo” y quiere regular los monopolios y oligopolios.
Sin embargo, la contienda en Michigan se ha convertido en clave en el marco del auge del ala izquierda del Partido Demócrata y en sus posibles límites, especialmente tras una ola de victorias de los izquierdistas en distritos tradicionalmente demócratas en todo el país.
En la campaña han invertido más de 40 millones de dólares grupos externos que apoyan a Stevens o atacan a El-Sayed, incluyendo algunos asociados al Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC), un lobby proisraelí muy influyente en EEUU. La organización AdImpact muestra más de 60 millones de dólares en gastos publicitarios a favor de Stevens.
Anuncios engañosos contra El-Sayed le han acusado de “faltar el respeto a las mujeres” y han vinculado a Stevens con Barack Obama, quien no ha respaldado a la candidata, pero anteriormente elogió el trabajo de Stevens en el plan de rescate de la industria de la automoción. La conexión con Obama ocupa un lugar destacado en la mente de algunos votantes afroamericanos en Michigan, quienes citan el trabajo de Stevens con el expresidente estadounidense como clave para su voto en las primarias.
El-Sayed ha aprovechado el considerable gasto externo en su contra y lo ha convertido en un pilar fundamental de su ataque contra Stevens. Stevens, por su parte, destaca la calificación máxima que le ha otorgado End Citizens United, un grupo dedicado a eliminar la influencia del dinero en la política, y afirma que tiene una opinión muy firme sobre la reforma del financiamiento de campañas.
Mientras hablaba con la prensa, a las puertas de la Iglesia Unida de Cristo de Plymouth (Detroit) el domingo pasado, Stevens mostró una nota que le entregó un miembro de la congregación durante el servicio religioso: “Si hubiera sabido que estarías hoy en la iglesia, habría traído mi chequera”, decía, según Stevens, quien añadió que la mayoría de sus contribuciones directas a la campaña provienen de pequeños donantes.
Una campaña cada vez más tensa
En los últimos días de las primarias, Stevens atacó a El-Sayed por no publicar su declaración financiera completa, algo que su rival hizo posteriormente. También lo ha acusado frecuentemente de buscar fama, señalando su anterior podcast, su libro y la compra de un sitio web para su campaña presidencial.
El-Sayed afirmó haber comprado distintos dominios web como medida defensiva para evitar que otros se apropiaran de ellos y los usaran en su contra, y declaró no comprender la estrategia de ataque contra los podcasts y los libros: “Pensaría que lo ideal sería enviar a un candidato [al Senado] que se sienta cómodo haciendo podcasts”.
Todos en EEUU entienden que quieres culpar a los judíos estadounidenses de todos tus problemas
La campaña se ha vuelto cada vez más tensa en sus últimas semanas. A principios de este mes, El-Sayed recibió críticas por unas declaraciones sobre el senador demócrata John Fetterman de Pensilvania, quien hizo campaña como progresista, pero ha virado bruscamente a la derecha una vez en el cargo, especialmente en lo referente a Israel. El-Sayed lo llamó “ogro”, aunque luego aclaró que era metafórico.
En una publicación en X, Stevens arremetió contra El-Sayed por un vídeo en el que este criticaba al lobby proisraelí AIPAC. Stevens escribió: “Todos en Estados Unidos entienden que quieres culpar a los judíos estadounidenses de todos tus problemas”.
Stevens afirmó que no está haciendo campaña con “falsas promesas” ni “eslóganes”, en alusión a la propuesta central de El-Sayed: la propuesta de 'Medicare for All', que plantea la atención médica universal. “Estoy ofreciendo una vía para ganar, para asegurar que Mike Rogers regrese a Florida por segunda vez, para que no llegue al Senado sin darnos nada, limitándose a aprobar sin más a Donald Trump”, declaró a los periodistas.
Por su parte, El-Sayed sostiene que la atención médica universal requiere un cambio profundo en el Congreso: que en la cámara haya políticos que luchen por ella. “Si no luchas por ciertas cosas, nunca las conseguirás”, declaró a The Guardian.
Problemas cotidianos vs. asistencia sanitaria
Stevens se acercó a congregaciones afroamericanas un domingo por la mañana y participó en los servicios religiosos antes de presentarse y explicar a los feligreses qué podía ofrecer.
Los votantes afroamericanos, que representan aproximadamente el 20% del electorado en las primarias demócratas, han expresado cierto escepticismo hacia El-Sayed. En Michigan, los votantes afroamericanos suelen apoyar a candidatos más moderados en las primarias. Las encuestas muestran que, en general, este grupo se inclina por Stevens.
En la iglesia bautista Hartford Memorial de Detroit, Stevens mencionó a Obama y a Hakeem Jeffries, el líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes de EEUU, también afroamericano. Dijo que había rezado por sus padres. Su padre, señaló, siempre le decía: “No seas la persona más inteligente de la sala, sé la que más trabaja”.
Otras preocupaciones simplemente no coinciden con las mías, las políticas de Haley Stevens sí coinciden con las mías
Stevens acudió también a la Iglesia Unida de Cristo de Plymouth. Scott Benson, concejal de Detroit y diácono de esa iglesia, afirmó haber apoyado a Stevens durante mucho tiempo debido a su enfoque en los problemas cotidianos. Añadió que trabajó con El-Sayed cuando este era director de salud de la ciudad, pero que las ideas políticas de El-Sayed no coinciden con las suyas.
Tras finalizar los servicios religiosos en Plymouth, la gente se detuvo para tomarse fotos con Stevens y decirle que podía contar con su voto. Una mujer comentó que había visto las acciones de Stevens, incluyendo el trabajo que realizó durante la Administración Obama. “Sé que entonces había esperanza”, dijo. “Ahora hay más esperanza para nosotros en Michigan”.
Willie Goston, de 71 años y residente de Redford, comentó que él y su esposa votaron hace dos semanas a favor de Stevens. Dijo que sabía que votaría por ella debido a su trabajo con Obama y su conexión con el representante estadounidense James Clyburn, un veterano legislador de Carolina del Sur. “Es una política extraordinaria y parece honesta; da la impresión de que no recurrirá a tácticas deshonestas”, afirmó Goston.
El domingo por la tarde, en Rouge Park (Detroit), voluntarios y simpatizantes de El-Sayed se reunieron y escucharon a cargos públicos y activistas hablar sobre el candidato, haciendo frecuentes referencias a su lema principal: “Fuera el dinero de la política, el dinero en sus bolsillos. Medicare para todos”.
Mi relación con la comunidad afroamericana no se basa en sesiones fotográficas
El-Sayed ha organizado mítines y visitas puerta a puerta durante toda la campaña, con el apoyo de grupos como el Partido de las Familias Trabajadoras, el Sindicato de Trabajadores de la Automoción Unidos y la red progresista Indivisible. Su campaña cuenta con más de 10.000 voluntarios y está tocando casi 10.000 puertas al día, según declaró.
Justin Daniels, de 45 años, quien asistió al evento en el parque, explica que la línea divisoria en la contienda radica en la oposición entre el establishment y el sector independiente. Daniels, que es afroamericano, indicó que si los votantes afroamericanos más jóvenes siguen las primarias, probablemente se inclinarán por El-Sayed, mientras que para los votantes afroamericanos de mayor edad la decisión es más incierta. Daniels cree que El-Sayed puede ganar en noviembre. “Veo que puede ganarle a los republicanos, porque lo que mucha gente no entiende es que a ellos también les están recortando beneficios”.
El-Sayed cree que su campaña tendrá éxito entre varios sectores del electorado demócrata, incluida la comunidad afroamericana. “Mi relación con la comunidad afroamericana no se basa en sesiones fotográficas”, explica. “Mi servicio público se forjó en la ciudad y el condado y he estado cultivando estas relaciones durante mucho tiempo”.
El dilema del voto útil
El-Sayed, musulmán y de ascendencia egipcia, cree que el argumento del voto útil suele ser una forma velada de cuestionar su nombre y su religión. Ha sido conocido como “Abdul de Michigan” toda su vida. Incluso durante su época de estudiante de secundaria, tras el 11 de septiembre en EEUU, fue elegido capitán del equipo de fútbol americano al año siguiente (pesa a la islamofobia que se propagó tras esos ataques terroristas).
“Los habitantes de Michigan son de mente abierta. Son personas de gran corazón”, les dijo a los que acudieron a la casa de Green en la que comenzaba este reportaje. “Y lo curioso es que, cuando la gente dice que no voy a ganar... no es un comentario sobre mí. ¿Sabéis a qué se refiere? A vosotros. Intenta decir que vosotros, los habitantes de Michigan, a quienes conozco como personas de corazón abierto, amables y consideradas, no sois lo suficientemente grandes como para ver más allá de mi nombre. Y yo apuesto por lo contrario, porque he apostado por lo contrario toda mi vida”.
Los votantes han mostrado una marcada tendencia anti-candidatos en ejercicio en encuestas recientes. Una reciente de la cadena CNN reveló que la mayoría de los votantes cree que el Congreso estadounidense estaría mejor si la mayoría de los miembros actuales fueran destituidos en las elecciones de mitad de mandato.
¿Qué pasa si proponemos una alternativa que realmente se oponga al sistema, a la corrupción de ambos lados del espectro político y que, además, no sea un idiota multimillonario megalómano y narcisista?
El-Sayed comenta que con frecuencia asisten a sus asambleas ciudadanas personas que le dicen que votaron por Trump y que ahora votarían por él. Está intentando motivar a quienes no han votado para que salgan a apoyar su campaña y ganarse a quienes votaron por Trump, pero se sienten traicionados por las acciones de su Administración.
“¿Por qué votó Bernie, luego Trump, luego Biden y luego Trump?”, preguntó El-Sayed al grupo reunido en casa de Green, refiriéndose al historial electoral reciente de Michigan. “Es porque no nos decidimos o porque seguimos yendo al buffet libre y no encontramos lo que realmente queremos. ¿Qué pasa si proponemos una alternativa que realmente se oponga al sistema, a la corrupción de ambos lados del espectro político y que, además, no sea un idiota multimillonario megalómano y narcisista?”, dijo, haciendo referencia al actual presidente de EEUU.
Por su parte, Stevens intenta destacar su historial de ganarse el voto republicano en un distrito muy disputado. Asegura que ha derrotado a los candidatos MAGA en cuatro ocasiones. Cuando ella y El-Sayed se presentaron (en elecciones separadas) en 2018, Stevens ganó las primarias para la Cámara de Representantes, en las que compitieron seis candidatos. Afirmó ser la primera demócrata en ocupar el escaño del distrito 11 de Michigan durante un mandato completo desde la llegada del hombre a la Luna.
En cuanto a cuál de los dos candidatos tiene más posibilidades de ganar en noviembre, Stevens señala: “Los republicanos ya nos han dado la respuesta”. Se refería a una llamada telefónica filtrada en la que el republicano Rogers decía que tenía más posibilidades de arrebatarle el escaño a El-Sayed si este ganaba las primarias.
Intentan convencernos de que no puede ganar. Pero votaré por quien creo que es el candidato correcto, no por sus posibilidades de ganar
Ante la pregunta del voto útil, el concejal Benson dice que cree que las posturas de El-Sayed son demasiado de izquierda para un estado que bascula a un partido y otro como Michigan. Trump se hizo con este estado en 2024, después de que Joe Biden lo ganara en 2020. “Soy un demócrata centrista, un demócrata moderado y estoy orgulloso de ello. Creo que es lo que necesitamos para ser competitivos en el estado de Michigan. Sus ideas son muy bien recibidas en otros lugares, pero en un estado tan dividido, no estoy seguro de que vayan a tener buena acogida”.
Robin Evans, una demócrata registrada de 75 años que participó en la reunión en casa de Green con sus dos hermanos, dice que votaría por El-Sayed. Su experiencia en salud pública y su enfoque en la atención médica le resultaron atractivos. “Intentan convencernos de que no puede ganar. Pero votaré por quien creo que es el candidato correcto, no por sus posibilidades de ganar”.
¿Por qué todos miran a las primarias de Michigan?
Algunos de los posibles futuros colegas de El-Sayed apuestan a que su victoria –y otras victorias progresistas en este ciclo electoral– cambiarán el rumbo de lo que los demócratas vayan a defender en el Senado. Las senadoras estadounidenses Elizabeth Warren, de Massachusetts, y Chris Van Hollen, de Maryland, afirmaron junto a El-Sayed en Michigan, que querían trabajar codo a codo con luchadores como él.
Warren explica a The Guardian que los votantes quieren personas valientes que no teman enfrentarse a Trump, pero que tampoco teman perder su escaño, esto es, que estén comprometidos con lograr un cambio significativo.
“Recordad, el Senado es un lugar bastante pequeño. Para que los demócratas tengamos la mayoría, solo tendríamos que ser 51”, dijo. “Si nos traen a unos cuantos luchadores progresistas más, el ambiente cambia por completo. Estamos en la lucha ahora. Estamos atrayendo gente. La situación está cambiando, pero necesitamos sangre nueva. Mandadnos luchadores. Inyectadle más energía al Senado. Y veréis lo que podemos lograr”.
Si nos traen a unos cuantos luchadores progresistas más, el ambiente cambia por completo. Traigan sangre nueva, traigan luchadores. Inyéctenle más energía. Y verán lo que podemos lograr
El-Sayed está canalizando el profundo descontento del electorado, como las disfunciones del sistema de salud que permiten a las aseguradoras o a los programas de IA decidir si una prueba o un medicamento recetado por un médico está cubierto, dice Warren. “Creo que eso conectará con personas que ni siquiera participan en las primarias demócratas”.
El senador de Maryland Van Hollen cree que El-Sayed tiene más posibilidades de ganar las elecciones de noviembre debido a su capacidad para movilizar y motivar a los votantes, quienes ven su campaña no como una simple prueba de izquierda contra derecha, sino como una forma de unirse contra la corrupción política y el poder económico concentrado, un mensaje “mucho más universal”.
Washington vive en una burbuja, agrega Van Hollen, pero el público en general está “muy por delante” en cuanto a la transformación de la política tradicional. El statu quo anterior a Trump tampoco funcionaba, añade. “Los votantes no votan por un delincuente convicto a menos que estén realmente frustrados con la situación actual”, dice el senador, refiriéndose a Trump. “Y él ha cambiado el statu quo para mal. Necesitamos cambiarlo para bien”.
El-Sayed explicó a quienes acudieron a casa de Green que todos saben lo importantes que son como votantes de Michigan. Las campañas electorales buscan sus votos cada dos años, conscientes de que su condición de votantes indecisos les otorga un lugar privilegiado en la decisión del rumbo no solo de su estado, sino del país. Y estas elecciones no son la excepción.
Les pidió que pensaran en lo que significaría para el país, para el Congreso, para los demás políticos, si una campaña como la suya gana, “si una política que se opone a las corporaciones, que desafía su poder, que se opone a que nuestro dinero se desvíe a otros lugares” triunfa en un lugar como Michigan. “Todas las personas que estén pensando en postularse a la presidencia estarán pendientes el 3 de noviembre”, fecha de las elecciones de medio mandato, afirmó.
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