Renfe disparará la actividad de los talleres en Madrid con los nuevos Cercanías en pleno choque por su uso con Iryo y Ouigo
Renfe va a disparar la actividad de sus talleres en Madrid. Lo hará con los nuevos trenes de Cercanías de Stadler, que aumentarán la carga de trabajo de sus instalaciones en un momento en el que la compañía pública está inmersa en una disputa con los operadores privados, con Iryo y con Ouigo, que quieren acceder a su uso, para reparaciones de su material rodante. Un choque que mantiene, sobre todo con la empresa participada por el Estado italiano, en una controversia que ha llegado a la Audiencia Nacional.
Los talleres de Renfe en Madrid, según explican fuentes de la compañía pública, van a experimentar en los próximos meses “un notable incremento de actividad como consecuencia de la incorporación de los nuevos trenes Stadler para Cercanías”. Eso, inciden, “se traduce en una mayor carga de trabajo y en el refuerzo del papel industrial del conjunto de instalaciones de la compañía en la región”.
Este crecimiento, explican las citadas fuentes, responde al aumento de la capacidad asignada al operador público en el mantenimiento del parque móvil ferroviario. Un proceso, añaden, que va a tener “continuidad en los próximos años” y que derivará en que los talleres de Madrid puedan alcanzar una “actividad plena”.
Hay que recordar que Renfe se comprometió con los sindicatos a aumentar la flota de trenes mantenida directamente por Renfe y a reducir, por tanto, el número de unidades de cuyo mantenimiento se encargan empresas participadas. Ese proceso se tiene que llevar a cabo de forma progresiva, hasta alcanzar la mayoría del parque ferroviario en el año 2031.
En paralelo a este proceso, se han hecho patentes las discrepancias con los operadores privados por el uso de esos talleres. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha instado a Renfe a ceder sus talleres a Iryo, en alquiler, para realizar en ellos reparaciones y mantenimiento pesado, que conllevan trabajos complejos y de varias jornadas.
Se trata de un requerimiento que Renfe ha llevado a la Audiencia Nacional, por considerar que puede suponer un golpe para el servicio público. Renfe calcula que alquilar sus talleres a sus competidores puede afectar al mantenimiento de rutas clave y conllevar la retirada de trenes, por ejemplo, en el Eje Atlántico, en los servicios de Avant a Valladolid y, también, en el corredor de alta velocidad que une Barcelona y Madrid. Eso le supondría a la empresa pública, según sus estimaciones, un coste económico de 60 millones de euros anuales.
Nuevos talleres y efecto en el empleo
Ese aumento de la actividad en los talleres donde se reparan y revisan los Cercanías de Madrid, con la llegada de nuevo material rodante en los próximos meses, conlleva también un plan de renovación y construcción de estas instalaciones, dotado con 309 millones de euros. Estos forman parte del Plan Integral de Talleres y Mantenimiento de Renfe para el periodo 2025-2030, que suma más de 1.000 millones de euros.
Ese plan contempla la construcción, ya en marcha de nuevos talleres en Aranjuez y Móstoles-El Soto, donde está prevista la llegada tanto de los nuevos trenes de Cercanías de Stadler, como de Alstom. Además, según explican fuentes de Renfe, se está adaptando y ampliando la base de mantenimiento de Fuencarral. Estas instalaciones estarán dimensionadas para una capacidad máxima de hasta 96 trenes de 120 metros o, alternativamente, 48 trenes de entre 200 y 240 metros
Al margen, el plan contempla otros posibles proyectos, para construir nuevos talleres en Alcalá de Henares, para una capacidad máxima de 40 trenes de 200 metros. También, en Parla (con una dotación máxima de 24 trenes de 200 metros) y Las Matas (con capacidad máxima de 24 trenes de 100 metros), así como actuaciones en logística y mercancías en otros puntos, como un futuro taller en Vicálvaro y nuevos centros logísticos en Villaverde.
Todas estas actuaciones, según las citadas fuentes, tendrán un efecto directo en el empleo. Actualmente, el total de puestos de trabajo en el mantenimiento ferroviario de Renfe en Madrid suma casi 2.500 personas. De ellas, más de 900 son empleos directos y más 1.529 de sociedades participadas y colaboradores. En marzo, la compañía lanzó una oferta pública de más de 300 puestos para las divisiones de Energía y Mantenimiento.