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“Podemos cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos”: cómo desarrollar la confianza propia

Madeleine Aggeler

The Guardian —
29 de junio de 2026 21:47 h

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Cuando estaba en el instituto, mi padre me dijo que el 80% de cómo te ven los demás depende de cómo te ves a ti mismo. En aquel momento, me lo tomé como una noticia terrible: estaba en plena pubertad, me odiaba y todavía intentaba averiguar cómo peinarme.

Aunque mi padre se inventó esa cifra, con el paso de los años he descubierto que tenía algo de razón: proyectar confianza a veces puede ser la clave del éxito, tanto profesional como personal. Pero, ¿cómo se cultiva la confianza en la práctica? ¿Y si nuestra comprensión de la confianza está distorsionada?

“Solemos pensar en la confianza como algo que creemos que vamos a alcanzar”, dice Claire Fountain, terapeuta y escritora. A menudo nos decimos a nosotros mismos que nos sentiremos seguros una vez que logremos una meta o tengamos cierta apariencia, explica, pero la verdadera confianza no depende de factores externos, sino que es “una sensación de poder confiar en uno mismo”, concluye Fountain.

Si tienes problemas de confianza en ti mismo, no estás solo. Recuerda que no tiene por qué ser así para siempre. “Podemos cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos”, afirma Fountain.

Qué es la confianza en uno mismo

Aunque a menudo se utilizan indistintamente ambos términos, la confianza no es lo mismo que la autoestima.

“La autoestima es una evaluación de nuestro propio valor”, afirma la Dra. Kristin Neff, profesora adjunta de psicología educativa en la Universidad de Texas en Austin. Se trata así de la valoración que uno hace de sí mismo como buena o mala persona.

Por otro lado, la confianza es la creencia de que uno puede lograr sus objetivos y alcanzarlos. Es lo que en literatura psicológica suele denominarse “autoeficacia”, afirma Neff.

En resumen, la autoestima es nuestra creencia sobre quiénes somos, y la confianza es nuestra creencia sobre lo que podemos hacer.

Fountain describe la confianza como una sensación de estabilidad. Incluso si las cosas se tuercen, explica, “podemos sentir: ‘ok, estoy bien”.

La autoestima es nuestra creencia sobre quiénes somos, y la confianza es nuestra creencia sobre lo que podemos hacer

Por qué es importante la confianza en uno mismo

La confianza es fundamental para el bienestar general, afirma la Dra. Mia Smith-Bynum, profesora y directora del departamento de ciencias de la familia de la Universidad de Maryland (EEUU). Nos ayuda a creer en que podemos cuidarnos, gestionar asuntos personales y construir relaciones sociales, explica, “son las cosas que nos permiten saber quiénes somos como personas”.

Por el contrario, la falta de confianza puede impedirnos probar cosas nuevas o perseguir nuestros sueños, así como limitar la plenitud con la que vivimos nuestras vidas. Por ejemplo, “quizás no pruebes cosas que te interesan, quizás no asistas a un evento social que te importaba porque no querías que te vieran, o quizás no tengas las conversaciones que necesitas tener”, afirma Fountain.

La confianza también puede ser valiosa para quienes nos rodean. Fountain añade que, con mucha frecuencia, la confianza se confunde con arrogancia y ego, pero esto suele ser una forma de compensar la falta de autoeficacia. Una confianza sólida y real puede ayudar a que los demás se sientan cómodos a nuestro alrededor.

Fountain afirma que “gran parte de la confianza se basa en la autoaceptación”, es decir, en aceptar también nuestras imperfecciones. “Cuando te aceptas a ti mismo, es mucho más fácil que los demás se sientan capaces de aceptarse y ser ellos mismos”, añade Fountain.

¿Cómo se desarrolla la confianza en uno mismo?

  • Primero, identifica las razones por las que podrías no sentirte seguro de ti mismo

Los expertos señalan que existen industrias enteras construidas para socavar la confianza de las personas y luego tratar de venderles productos para sentirse mejor.

“La confianza se vende a menudo como una solución para todo tipo de problemas: si te quieres a ti mismo, todo irá mejor”, afirma Fountain. Pero este enfoque individualista ignora las injusticias sociales y estructurales que sufren muchas personas, especialmente las de comunidades marginadas, explica.

Smith-Bynum comenta que una forma de recordar esto es leyendo biografías. “Hay historias increíbles de resiliencia, tanto de personajes famosos como de gente común”, dice. “Estas historias ayudan a recordar que los momentos de duda, las crisis de confianza que experimentamos, son bastante normales”.

La falta de confianza puede impedirnos probar cosas nuevas o perseguir nuestros sueños, así como limitar la plenitud con la que vivimos nuestras vidas

  • Encuentra una comunidad

Frente a lo que dice la creencia popular, la confianza no es una tarea individual. “Hay que encontrar espacios que te reconozcan y te recuerden tu humanidad y celebren tu singularidad”, afirma Smith-Bynum. “Gran parte de la creatividad surge de la comunidad”.

  • Cuestiona tus propias creencias que te hacen dudar de ti mismo

“Los pensamientos negativos sobre nosotros mismos pueden volverse muy fuertes y eclipsar los momentos en que nos sentimos bien”, afirma Fountain.

La profesora destaca una herramienta terapéutica centrada en nuestros recursos y que consiste en identificar las propias fortalezas, así como los hechos que contradicen esas ideas que mantenemos y que son más críticas con nosotros mismos.

“Puede que creas que no eres lo suficientemente bueno, pero si recientemente lograste un ascenso, llevas 15 años en el mismo trabajo o tienes una familia y un hogar estables, esa creencia no es cierta”, explica.

  • Practica la autocompasión

La autocompasión consiste en ser un buen amigo o amiga que te apoya, explica Neff. Además, está más estrechamente relacionada con la autoeficacia que la autoestima. “Si tienes la autoestima alta, puedes sentirte seguro o segura, pero ¿qué pasa si fracasas?”, pregunta.

Para practicar la autocompasión, Neff sugiere hablarte a ti mismo como lo harías con un amigo. Cuando te enfrentes a una situación o tarea difícil, pregúntate qué necesitas y cómo puedes apoyarte. Y si tropiezas o fracasas, no te castigues.

“Si fracasas, no pasa nada, todo el mundo fracasa”, dice Neff. La verdadera confianza, explica, no está vinculada con el resultado de una situación, sino a la voluntad de levantarse y volver a intentarlo. “Eso es lo que predice nuestra perseverancia”.

Neff también comenta que diversos estudios han demostrado que poner las manos sobre el cuerpo puede calmar el sistema nervioso y ayudar al cuerpo a sentirse seguro. “Simplemente poner la mano sobre el corazón puede ser un verdadero estímulo para la confianza”, afirma.

  • Haz las cosas que te dan miedo, pero paso a paso

“La confianza es muy práctica”, dice Fountain, que sugiere establecer pequeñas metas que te ayuden a sentir más seguridad ante aquello que te asusta. Quizás sientas inseguridad al hablar con gente nueva; en ese caso, podrías proponerte preguntarle a tu barista cómo le va el día.

“Las experiencias realmente ayudan a volver a configurar nuestro cerebro para decir: ‘Ah, puedo hacerlo”, afirma Fountain.

  • Cultiva la resiliencia

Quizás no logres todas tus metas, pero recuerda que no pasa nada.

“La confianza verdadera y sana surge de superar la adversidad”, dice Smith-Bynum. Crecemos con cada ocasión en que somos capaces de luchar, reflexionar y encontrar una manera de seguir adelante.