Opinión y blogs

Sobre este blog

Disparos en la rodilla

Jesús Maraña

Es una pura cuestión de estadística, cálculo matemático. Usted y el arriba firmante tenemos muchísimas menos posibilidades de resultar agraciados hoy en el sorteo de la lotería que Alberto Ruiz-Gallardón en la confección de las listas electorales del Partido Popular. Tenemos, eso sí, la ventaja de que ningún otro jugador se habrá dedicado a realizar conjuros contra los números que hemos comprado. Bastante tiene con rezar para que toque el suyo. Sin embargo, en el PP hay líderes y lideresas que no desperdician ninguna oportunidad para soltarle un mandoble, una colleja o una patada donde más duele al ambicioso alcalde madrileño. Esta misma semana, Ignacio González, número dos de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, aprovechó una entrevista en su periódico favorito para enviar un recado que no ha gustado nada en la dirección nacional del partido. No salió a defender el derecho de su jefa a ser senadora, lo cual equivaldría a rezar para que toque el número que uno juega. Dijo González que ser alcalde y diputado a la vez puede ser incompatible con los estatutos del partido, lo cual viene a ser un conjuro para que no toque el número que lleva otro. O sea que, en su propio nombre o de parte de Esperanza, lanzó una advertencia clarísima: Mariano Rajoy o el Comité Electoral del PP pueden incluir a Gallardón en la candidatura para los comicios del 9 de marzo, pero el PP de Madrid también puede rechazar el nombre o negarse a proponerlo. Un lío, vamos.

Más en Buzón de Voz