¿Había motivo?
Juan Carlos Escudier, adjunto al director de ElConfidencial.com, escribe sobre el 14M:
“Lo más sorprendente de los resultados electorales no ha sido el inesperado triunfo de José Luis Rodríguez Zapatero. Lo que está resultando verdaderamente chocante es que siga sin escucharse una sola crítica interna en el PP, que nadie se haya preguntado públicamente qué se ha hecho mal o si se ha mentido, que nadie haya pedido responsabilidades al presidente del Gobierno en funciones y al candidato Rajoy, y que todos se empeñen en mostrarse solidarios con el ministro Acebes, que ya es, por derecho propio, un caso para estudiar en las facultades de Ciencias Políticas de todo el mundo.”
(...)
Transcribo un interesante párrafo extraído de la Guía práctica de psicología editada en 1998 por Temas de Hoy: “Cuando el individuo adopta esta última vía de compensación, se muestra altanero, presuntuoso, arrogante, inflexible y vanidoso, aparentando a simple vista un cierto complejo de superioridad. Se muestra indiferente ante las actitudes y opiniones de los demás, pero en realidad es muy susceptible ante las mismas, ya que hieren fácilmente su sensibilidad, influyendo notablemente sobre su exagerada necesidad de autoestima. Se ha forjado una imagen idealizada de sí mismo, mediante la cual pretende demostrar su supremacía sobre los demás y ocultar el profundo desprecio que siente hacia sí mismo. Éste sería el genuino complejo de inferioridad”.