El otro nombre del PCE
Los hombres que han tirado del PCE hacia la oscuridad tienen varios nombres y un defecto común: la ambición. Porque parece que ha sido sólo ambición personal de poder, de conservar ciertos puestos y ciertos sueldos que iban con sus cargos, lo que les ha llevado a ser los peores rivales de sus aliados y a hundirse con las siglas históricas del PCE atadas a la espalda. A fuerza de perder elecciones internas y no aceptar sus derrotas, han levantado un muro entre ellos y la realidad y se han quedado solos, convertidos en los propietarios de su propia prisión y nada más que en eso.
Benjamín Prado (Sigue leyendo)